Más de cien koalas cuidados en el santuario de Lone Pine, en Brisbane

Fundado en 1927 en el suburbio de Fig Tree Pocket, Lone Pine Koala Sanctuary es el santuario de koalas más antiguo del mundo. Alberga a más de 100 koalas cuidados bajo estrictos protocolos científicos, además de canguros y ualabíes que los visitantes pueden alimentar a mano en amplias praderas naturales.

Por

Año de fundación
1927 (el primer santuario de koalas en el planeta)
Población de koalas
Más de 100 ejemplares bajo cuidado y conservación ética
Fauna autóctona
Canguros, demonios de Tasmania, wombats y ornitorrincos
Llegada escénica
Crucero diario en barco Mirimar River Cruise desde South Bank
Enfoque educativo
Charlas de biólogos y centro de rescate veterinario activo
Tierno koala descansando plácidamente en las ramas de eucalipto en Lone Pine Koala Sanctuary.
Kgbo (Wikimedia Commons)

Historia y conservación pionera desde 1927

Lone Pine nació cuando Claude Reid habilitó un pequeño recinto con dos koalas, Jack y Jill, para resguardarlos del comercio de pieles que diezmaba la especie en la década de 1920.

Hoy es un referente global de conservación donde no se fuerzan conductas y prima el bienestar biológico de los marsupiales.

Encuentros con canguros y la reserva de ornitorrincos

La reserva de canguros de cinco hectáreas permite caminar libremente entre canguros rojos y grises, alimentándolos respetuosamente con pienso especializado. El recinto subterráneo de ornitorrincos recrea un arroyo cristalino para admirar a uno de los mamíferos monotremas más esquivos de la Tierra.

Cómo llegar navegando el río Brisbane

Una forma distinta de acudir a Lone Pine es a bordo del barco turístico Mirimar, que zarpa por la mañana desde el muelle de South Bank. La travesía remonta los meandros del río entre mansiones ribereñas y frondosos bosques subtropicales antes de atracar en el santuario.

Cómo es el santuario hoy

Lone Pine ocupa un terreno ondulado junto a una curva del río Brisbane, en Fig Tree Pocket, un barrio arbolado del oeste de la ciudad.

A pesar de su fama internacional, conserva una escala manejable y un ambiente tranquilo: senderos cortos entre eucaliptos, recintos abiertos, zonas de césped para descansar y una cafetería.

Se recorre cómodamente a pie, y la visita resulta especialmente agradable para familias con niños pequeños o para quienes tienen poco tiempo en Brisbane.

Los koalas siguen siendo el centro de todo. El santuario los agrupa en recintos según su edad y su situación: hembras con crías, machos adultos, ejemplares jóvenes y animales mayores que viven allí su retiro.

Desde 2024, Lone Pine dejó de ofrecer la posibilidad de sostener koalas en brazos y se centró en que los visitantes los observen de cerca en su comportamiento natural, en línea con el cambio de sensibilidad hacia el bienestar animal.

Qué ver además de los koalas

Aunque el nombre del santuario lo dice todo, el recorrido incluye una buena muestra de la fauna australiana.

Hay recintos con wombats, demonios de Tasmania, equidnas, dingos, reptiles y una gran variedad de aves autóctonas, desde cacatúas y loros hasta las kookaburras, cuyo canto parecido a una carcajada es uno de los sonidos más típicos del monte australiano.

Muchos de estos animales son difíciles de ver en libertad, así que es una buena oportunidad para conocerlos.

  • Las charlas de los cuidadores en los recintos de koalas, con explicaciones sobre su alimentación y su conservación.

  • Las presentaciones de aves rapaces, con águilas, halcones y búhos en vuelo.

  • La demostración de perros pastores, que reúnen un pequeño rebaño de ovejas al estilo de las granjas australianas.

  • La casa de los ornitorrincos, con luz tenue para observarlos nadar sin estresarlos.

  • Las sesiones de alimentación de loritos arcoíris y otras aves, que se programan a lo largo del día.

Las presentaciones y charlas siguen un programa diario que cambia según la temporada, así que conviene revisarlo al llegar y organizar el recorrido en función de lo que más te interese.

Curiosidades sobre los koalas

Una de las primeras cosas que sorprenden en Lone Pine es lo poco que se mueven los koalas. Duermen o descansan la mayor parte del día, porque las hojas de eucalipto de las que se alimentan aportan muy poca energía y son difíciles de digerir.

Además, son muy selectivos: de las muchas especies de eucalipto que existen en Australia, cada koala sólo consume unas pocas, y el santuario necesita un suministro constante de hojas frescas cortadas de plantaciones propias y de los alrededores.

Aunque a veces se les llame osos, los koalas son marsupiales: las hembras crían a sus pequeños en una bolsa durante los primeros meses de vida, y después los cargan a la espalda. Es habitual ver crías asomando o aferradas a sus madres en los recintos.

En libertad, los koalas enfrentan amenazas como la pérdida de hábitat, los atropellos, los ataques de perros y las enfermedades, por eso los santuarios como Lone Pine se dedican también a la educación y a la investigación.

Otra sorpresa para muchos visitantes es el sonido que emiten los machos.

Lejos de la imagen tierna del peluche, los koalas adultos lanzan un bramido grave y ronco, parecido a un ronquido profundo, que usan para marcar su presencia y atraer a las hembras, sobre todo durante la temporada de cría en los meses cálidos.

Si tienes la suerte de oírlo en el santuario, es difícil creer que un animal tan pequeño produzca un ruido tan potente. Los cuidadores suelen aprovechar estas anécdotas para explicar cómo se comunican y se relacionan entre ellos.

Consejos para la visita

Para disfrutar el santuario con calma, calcula entre tres y cuatro horas; si llegas en el barco desde el centro, la excursión ocupa buena parte del día. Lo mejor es ir temprano, cuando los animales están más activos y hay menos grupos.

Lleva sombrero, protector solar y agua, porque muchas zonas están al aire libre, y respeta las indicaciones de los cuidadores en las zonas de contacto con canguros, donde sólo se les puede ofrecer el alimento que vende el propio santuario.

Además del barco por el río, se puede llegar en autobús urbano desde el centro de Brisbane o en coche, ya que el santuario tiene aparcamiento.

Los precios, los horarios de apertura y el programa de presentaciones cambian con el tiempo, así que es buena idea consultarlos en la web oficial antes de ir. Si vas a viajar con niños, ten en cuenta que hay áreas de juego y zonas de sombra para hacer pausas.

Qué ver cerca de Lone Pine

Lone Pine encaja bien en un día dedicado al oeste de Brisbane. A poca distancia en coche se alza el monte Coot-tha, con su mirador sobre toda la ciudad y el río, y a sus pies los Jardines Botánicos de Brisbane, con colecciones de plantas australianas y un planetario.

Combinar ambas visitas con el santuario permite pasar de la fauna a la flora y terminar con una panorámica de la ciudad al atardecer.

Si llegaste en barco desde el centro, la vuelta por el río te devuelve a South Bank Parklands, donde puedes seguir el día con un baño en la playa urbana de Streets Beach o una visita a los museos del complejo cultural de Queensland.

Desde allí, el paseo ribereño conecta con los Jardines Botánicos del centro y con el Story Bridge, completando una ruta muy representativa de Brisbane.

Descubre más sobre este destino explorando nuestras guías detalladas: Guía de Brisbane • South Bank Parklands • Mirador Mount Coot-tha

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