Sube en aerosilla al cerro Campanario y mira los lagos en 360 grados
El Cerro Campanario (1.050 msnm) es famoso por albergar uno de los miradores panorámicos más conocidos de Bariloche. Ofrece una vista de 360 grados de los lagos Nahuel Huapi y Moreno, la península Llao Llao y la cordillera.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Una de las vistas más conocidas de la Patagonia
Desde las terrazas de observación del Cerro Campanario la geografía de Bariloche se despliega como una maqueta infinita.
Hacia el este se divisa la inmensidad del lago Nahuel Huapi y la estepa patagónica; hacia el oeste, los lagos Moreno este y oeste, la península de San Pedro, la península Llao Llao, la laguna El Trébol y los picos recortados de los cerros López, Capilla, Goye y Catedral.
La parada en el cerro es obligatoria en Bariloche y conforma una de las experiencias visuales cumbres de Argentina.
Aerosilla panorámica vs. sendero de trekking
Para alcanzar la cumbre existen dos alternativas: la tradicional aerosilla doble que remonta suavemente la ladera en unos siete minutos de silencioso trayecto sobre el bosque, o el sendero peatonal autoguiado que zigzaguea por la ladera boscosa bajo la sombra de coigües y cipreses.
El sendero a pie es empinado pero de dificultad física moderada, apto para realizar con calzado deportivo o de trekking.
Confitería en la Cumbre y conexiones
En la cima funciona una acogedora confitería donde es tradición degustar chocolate caliente con porciones de torta selva negra o strudel de manzana contemplando el paisaje lacustre a través de sus amplios ventanales. Al descender puedes continuar el Circuito Chico o dirigirte al centro invernal del Cerro Catedral.
Horario fotográfico ideal:
Subir durante las primeras horas de la mañana suele dar una luz suave sobre los lagos y menor afluencia de contingentes turísticos.
Un paisaje modelado por los glaciares
Lo que ves desde la cumbre del Campanario es, en buena medida, obra del hielo. Durante las glaciaciones, grandes lenguas glaciares descendieron desde la cordillera de los Andes y excavaron los valles que hoy ocupan el Nahuel Huapi, el lago Moreno y las lagunas cercanas.
Al retirarse el hielo, esas depresiones se llenaron de agua y quedaron separadas por penínsulas, istmos y colinas. Por eso el paisaje parece un rompecabezas de lagos y tierra firme, con brazos de agua que se meten entre los cerros y cambian de color según la luz y la profundidad.
El propio cerro forma parte de ese relieve suavizado por la erosión, con laderas cubiertas de bosque andino patagónico.
Desde arriba se entiende muy bien la geografía de la zona: la ciudad de Bariloche hacia el este, la ruta que bordea el lago hacia el oeste y, más lejos, la sucesión de cerros que marcan el camino hacia la frontera con Chile.
Es un buen lugar para empezar un viaje por la región, porque ayuda a situar en el mapa los sitios que visitarás en los días siguientes.
Qué mirar desde la cumbre
Las terrazas de la cumbre permiten girar prácticamente en redondo, y cada orientación tiene sus puntos de interés.
Hacia el oeste, sobre la península Llao Llao, destaca el hotel del mismo nombre, un edificio de madera y piedra diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo que se ha convertido en uno de los símbolos de Bariloche.
Muy cerca se adivina la pequeña capilla San Eduardo y el embarcadero de Puerto Pañuelo, desde donde salen las navegaciones por el lago. Tómate tiempo para reconocer cada lugar con calma.
Hacia el norte y el este, el Nahuel Huapi se extiende hasta perderse en el horizonte, con la isla Victoria recortada en el agua. En días despejados, la mirada alcanza la estepa, más seca y de tonos ocres, que contrasta con el verde intenso del bosque.
Si te interesa la fotografía, los paneles informativos de la cumbre suelen ayudar a identificar los cerros y lagos, y los prismáticos resultan muy útiles para distinguir detalles como embarcaciones o la costa de las penínsulas.
La península Llao Llao y su hotel histórico.
La isla Victoria, en medio del Nahuel Huapi.
El lago Moreno y la laguna El Trébol, más cerca del cerro.
Los cerros López y Catedral, en dirección a la cordillera.
Flora y fauna en la ladera
Si subes a pie, el sendero atraviesa un bosque dominado por coihues, grandes árboles de hoja perenne, y cipreses de la cordillera, adaptados a las laderas más secas y soleadas.
En primavera y comienzos del verano llaman la atención los notros, arbustos que se cubren de flores rojas muy vistosas, y a lo largo del camino aparecen helechos, cañas colihue y plantas trepadoras.
Caminar despacio permite apreciar la transición entre la vegetación más húmeda de la base y la más abierta de la cumbre.
Entre las aves que se pueden escuchar o ver en el bosque figuran el carpintero gigante, la cachaña, una cotorra austral de plumaje verde, y el chucao, un pájaro pequeño y esquivo con un canto muy característico que forma parte de muchas leyendas locales.
No es fácil verlos, pero prestar atención a los sonidos del bosque hace la subida mucho más interesante. Recuerda que estás en un área natural: no alimentes a la fauna y no te salgas del sendero marcado.
Consejos para la visita
El Campanario está sobre la avenida Bustillo, camino a Llao Llao, y se llega en coche o en transporte público desde el centro de Bariloche.
Calcula al menos una hora y media para subir, disfrutar de las vistas y tomar algo en la confitería, y algo más si vas a pie. El tiempo en la cumbre cambia con rapidez: aunque abajo haga calor, arriba suele soplar viento, así que lleva una prenda de abrigo.
La aerosilla puede dejar de funcionar con viento fuerte o mal tiempo, por lo que conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.
La hora del día también importa. Por la mañana, la luz llega desde el este e ilumina de frente los lagos y la cordillera, mientras que al atardecer el sol se oculta por el oeste, detrás de los cerros, y el cielo suele teñirse de naranjas y rosados.
En otoño, el bosque cambia de color en algunas zonas y el paisaje gana matices, y en invierno las cumbres cercanas aparecen nevadas. Si vas en temporada alta, evita las horas centrales, cuando suelen coincidir más grupos de excursiones.
Qué ver cerca
El Campanario se integra con facilidad en el Circuito Chico, el recorrido clásico por la costa del Nahuel Huapi y los lagos cercanos.
A pocos kilómetros están el Punto Panorámico, con otra vista muy fotografiada del lago Moreno, la zona de Bahía López y la península Llao Llao, con senderos por el bosque.
Con un breve desvío llegas a Colonia Suiza, un pequeño asentamiento fundado por colonos suizos que conserva casas de madera y es conocido por su curanto, una preparación cocinada bajo tierra con piedras calientes.
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