Donde se batieron dos hermanos se alzó Wat Ratchaburana
Wat Ratchaburana fue construido en 1424 por el rey Borommarachathirat II en el lugar del duelo mortal de sus dos hermanos. Destaca por su magnífico prang jemer con relieves de garudas y una cripta subterránea accesible con los murales originales más antiguos de Ayutthaya.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Frente a Wat Mahathat, en el corazón del Parque Histórico
- Atracción única
- Cripta subterránea accesible con frescos originales de 1424
El imponente monasterio de Wat Ratchaburana («el Templo de la Restauración Real») es una de las joyas arquitectónicas más fascinantes y dramáticas de Ayutthaya y de toda Tailandia.

La tragedia de los príncipes y la fundación en 1424
La fundación del templo está marcada por un sangriento episodio de la realeza siamesa.
Tras la muerte del rey Intharacha en 1424, sus dos hijos mayores (los príncipes Ai Phraya y Yi Phraya) se enfrentaron en un duelo a muerte montados sobre elefantes de guerra en el puente Pa Than para disputarse la corona del reino.
Ambos príncipes se hirieron mortalmente de forma simultánea con sus lanzas reales y fallecieron en el acto.
El tercer hermano menor ascendió al trono como Borommarachathirat II (Sam Phraya) y ordenó incinerar los cuerpos de sus dos hermanos en el lugar del combate, erigiendo dos chedis conmemorativos y el fastuoso templo de Wat Ratchaburana para honrar sus espíritus.
El gran prang jemer y la cripta de los murales
El elemento central es un gran prang de estilo jemer excepcionalmente bien conservado, coronado por una aguja de loto y decorado con altorrelieves en estuco que representan míticos garudas, nagas y deidades celestiales.
A través de una empinada y estrecha escalera excavada en el corazón de la torre, los visitantes pueden descender a dos cámaras subterráneas abovedadas.
En la cripta más profunda se conservan los murales policromados más antiguos de Ayutthaya, pintados en 1424 con escenas de las vidas anteriores de Buda (Jatakas).
En este mismo recinto se descubrió en 1957 el fabuloso tesoro real de oro de Ayutthaya (más de 100 kg de joyas, coronas y espadas de oro), hoy expuesto en el Museo Nacional Chao Sam Phraya.
Visita combinada: Wat Ratchaburana se encuentra justo enfrente de Wat Mahathat, cruzando la calle. Es ideal visitar ambos templos de forma consecutiva a primera hora de la mañana para evitar el calor del mediodía.
La huella de Angkor en la arquitectura
El aire jemer del prang de Wat Ratchaburana no es casual. El mismo rey que fundó el templo, Borommarachathirat II, dirigió pocos años después la campaña que tomó Angkor, la antigua capital del imperio jemer.
De aquella conquista llegaron a Ayutthaya artesanos, objetos rituales y modelos artísticos que influyeron en la arquitectura de la corte.
El prang, una torre de planta redentada con un perfil que recuerda a una mazorca, es la adaptación siamesa de las torres de los templos jemeres, y este es uno de los ejemplos más completos que quedan en la ciudad.
El conjunto sigue un esquema habitual en los grandes monasterios reales de la primera época. La torre central se levanta sobre una plataforma alta a la que se accede por escaleras empinadas, rodeada por una galería cuyos muros todavía marcan el perímetro.
Delante se extienden los restos del gran viharn, la sala de reunión de los fieles, y detrás los de la sala de ordenación.
Al caminar entre las columnas truncadas se aprecia la escala de estos edificios, que tenían techos de madera altísimos y que hoy sólo conservan sus bases y parte de los muros.
Qué mirar en el prang y la cripta
Antes de subir, rodea la torre y fíjate en los relieves de estuco que sobreviven en las esquinas y en los frontones: garudas, nagas de varias cabezas, figuras celestiales y motivos vegetales. En algunas zonas se conservan con bastante detalle, sobre todo en las partes más protegidas de la lluvia.
Una vez arriba, la plataforma ofrece una buena vista de las ruinas de Wat Mahathat al otro lado de la calle y de las copas de los árboles que cubren buena parte del parque histórico.
El descenso a la cripta es la parte más memorable de la visita. El pasadizo es estrecho, las escaleras son muy verticales y dentro hace calor, pero merece la pena ver los restos de pintura mural en sus paredes.
Aunque el paso del tiempo ha borrado buena parte de los colores, todavía se distinguen hileras de pequeñas figuras de Buda sentadas y restos de escenas pintadas. Es uno de los pocos lugares donde se puede ver pintura de los primeros tiempos de Ayutthaya en su ubicación original.
Curiosidades sobre el tesoro de la cripta
El descubrimiento del tesoro tuvo una historia accidentada. A finales de la década de 1950 un grupo de saqueadores excavó en el interior de la torre y se llevó una parte de las piezas de oro.
La noticia hizo que las autoridades intervinieran, recuperaran parte de lo robado y documentaran lo que quedaba en las cámaras. Algunas joyas nunca volvieron a aparecer, pero lo rescatado es hoy uno de los conjuntos de orfebrería más importantes del país.
Con parte de lo obtenido por la venta de tablillas votivas halladas en el lugar se financió la construcción del Museo Nacional Chao Sam Phraya, que lleva precisamente el nombre del rey fundador.
En sus salas se exponen objetos que salieron de esta cripta, como piezas ceremoniales, adornos y figuras de oro de gran finura. Ver primero el templo y luego el museo, o al revés, ayuda a entender la riqueza de la corte que mandó construir este monumento.
Consejos para la visita
La cripta no es recomendable si tienes problemas de movilidad, vértigo o claustrofobia, porque el acceso es estrecho y en pendiente pronunciada. Baja despacio, de frente a la escalera si hace falta, y deja pasar a quienes suben.
Calcula unos 40 minutos para ver el recinto y la cripta sin prisas. Como en todos los templos, aunque estén en ruinas, conviene llevar ropa que cubra hombros y rodillas y evitar trepar a las partes no habilitadas.
El parque histórico tiene muy poca sombra entre templo y templo, así que lleva agua, sombrero y protector solar. Las primeras horas de la mañana y el final de la tarde son los momentos más cómodos, y la luz baja realza el color rojizo del ladrillo.
Los horarios y las entradas, incluido el pase combinado con otros templos, pueden cambiar: conviene consultarlos en la web oficial antes de ir.
Qué ver cerca
Al otro lado de la calle está Wat Mahathat, con la célebre cabeza de Buda envuelta en las raíces de un árbol.
Hacia el oeste, en unos minutos a pie o en bicicleta, llegas a Wat Phra Si Sanphet y al Viharn Phra Mongkhon Bophit, y al sur se encuentra Wat Phra Ram, junto al parque de Bueng Phra Ram.
El Museo Nacional Chao Sam Phraya queda también muy cerca y es el complemento natural de esta visita. Con estos cuatro o cinco puntos puedes armar una mañana completa por el centro de la isla.
Sigue explorando los templos, palacios y ruinas de Ayutthaya y Tailandia: Guía de viajes de Ayutthaya, Wat Mahathat, Wat Phra Si Sanphet y Guía de Tailandia.





