Wat Phanan Choeng ya existía antes de que Ayutthaya fuera capital
Wat Phanan Choeng es uno de los monasterios budistas más antiguos y venerados de Ayutthaya, fundado en 1324 antes de la creación oficial de la capital. Resguarda a Luang Pho Tho, un colosal Buda sedente bañado en oro de 19 metros de altura venerado por peregrinos tailandeses y chinos.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Confluencia de los ríos Chao Phraya y Pa Sak, al sureste de la isla
- Antigüedad
- Fundado en 1324 (26 años antes de la fundación de la ciudad de Ayutthaya)
El reverenciado templo de Wat Phanan Choeng Worawihan es uno de los centros de devoción budista y taoísta más multitudinarios y antiguos de Ayutthaya y de toda Tailandia.

El coloso Luang Pho Tho (Phra Phuttha Trai Rattana Nayok)
En el interior del gran Wihan principal se entroniza la efigie de Luang Pho Tho, una colosal estatua de Buda sentado de 19 metros de altura y 14 metros de ancho en su base dorada.
Levantada en 1324, la estatua es venerada con fervor tanto por budistas tailandeses como por la comunidad de ascendencia china, quienes la conocen afectuosamente como Sam Pao Kong, protector sagrado de los marineros y comerciantes.
Durante las ceremonias diarias, los devotos participan en un conmovedor ritual comunitario: compran largas tiras de tela naranja brillante que los monjes lanzan en ondas coordinadas desde la base de la estatua sobre las cabezas de los fieles arrodillados, simbolizando la protección cósmica y la purificación espiritual.
La leyenda de la princesa china Soi Dok Mak
El templo alberga también el santuario de Chao Mae Soi Dok Mak, dedicado a una princesa imperial china que viajó a Siam para desposar al rey Sai Nam Phueng.
Según la leyenda popular, al creerse desairada por el monarca a su llegada al muelle, contuvo la respiración hasta morir de tristeza. El rey, desolado, ordenó erigir este santuario en su honor junto a la confluencia de los dos ríos.
Alimentar peces en el muelle: En el muelle del templo a orillas del río es costumbre comprar bolsas de pan para alimentar a miles de bagres gigantes que nadan en las aguas, una práctica budista para acumular méritos espirituales (tam bun).
Un templo más antiguo que la propia capital
Según las crónicas, Wat Phanan Choeng ya existía antes de que el rey U-Thong estableciera Ayutthaya como capital a mediados del siglo XIV. Ese dato indica que la zona estaba habitada y tenía importancia religiosa y comercial antes de convertirse en el centro de un reino.
Su ubicación, en la confluencia de dos ríos navegables, lo situaba en el punto de paso de las embarcaciones que subían desde el mar.
A lo largo de los siglos, el templo ha sido restaurado en numerosas ocasiones. Al estar fuera de la isla, siguió funcionando como centro de culto activo después de 1767, cuando muchos monasterios de la antigua capital quedaron abandonados.
En el siglo XIX, durante el reinado de Mongkut (Rama IV), se restauró la gran estatua de Buda, y a ese periodo se atribuye el nombre oficial que figura en su título.
El vínculo con la comunidad china
Desde muy temprano, la zona de la confluencia estuvo ligada a los comerciantes chinos que llegaban a Siam por mar.
Para muchos de sus descendientes, el gran Buda de Wat Phanan Choeng es Sam Pao Kong, una figura protectora de los navegantes que la tradición popular relaciona con el almirante Zheng He, cuyas flotas recorrieron los mares de Asia a comienzos del siglo XV.
Esa identificación explica por qué el templo mezcla con naturalidad elementos budistas tailandeses y devoción de origen chino.
El santuario de la princesa Soi Dok Mak, con sus faroles rojos, sus inscripciones en caracteres chinos y el olor constante a incienso, parece un pequeño templo chino dentro del monasterio.
Durante el Año Nuevo chino y otras festividades, el recinto se llena de devotos que llegan desde Bangkok y otras ciudades para pedir prosperidad y buena suerte, y el ambiente se vuelve especialmente animado.
Qué ver en el recinto
El templo está en plena actividad, así que la visita combina arquitectura y vida religiosa. Además de la gran estatua y del santuario chino, fíjate en estos detalles:
Los altos muros interiores del gran viharn, con numerosos nichos que albergan pequeñas imágenes de Buda.
La sala de ordenación y los edificios monásticos, donde viven los monjes del templo.
Los puestos de ofrendas, con flores, velas, incienso y las telas que se ofrecen a la estatua.
El embarcadero sobre el río, con vistas a la confluencia y al tráfico fluvial.
El interior del viharn impresiona por su altura, pensada para acoger una estatua de semejante tamaño.
Tómate un momento para mirar hacia arriba y observar cómo la luz entra por las ventanas y se refleja en el dorado del Buda, mientras a tu alrededor los fieles rezan, encienden incienso y participan en las ofrendas.
Fuera del edificio principal, el ambiente cambia por completo. Entre los puestos de flores y de comida, los altares secundarios y el ir y venir de los fieles, el recinto tiene algo de plaza de barrio.
Es uno de los mejores lugares de Ayutthaya para ver cómo conviven en la práctica las tradiciones budistas tailandesas y las costumbres de origen chino, sin separación clara entre unas y otras.
Consejos para la visita
A diferencia de las ruinas del Parque Histórico, Wat Phanan Choeng es un templo activo y muy concurrido, sobre todo los fines de semana y en festivos. Ve con ropa que cubra hombros y rodillas, descálzate antes de entrar en las salas y guarda silencio durante las ceremonias.
Si quieres participar en la ofrenda de la tela, pregunta en los puestos cómo se hace y sigue las indicaciones de los monjes o de los encargados.
Con unos cuarenta y cinco minutos tienes tiempo para ver el viharn, el santuario chino y el muelle. El templo es también un buen punto de partida o de parada para los paseos en barco, ya que tiene embarcadero propio.
Si prefieres ir por tierra, está a pocos minutos en tuk-tuk o en bicicleta desde el sur de la isla. Antes de ir, conviene consultar horarios y precios en la web oficial o en tu alojamiento.
Qué ver cerca
Muy cerca, siguiendo la orilla hacia el sur, está Baan Hollanda, un centro de interpretación levantado donde estuvo la factoría de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, que explica la relación comercial entre Siam y los Países Bajos.
Un poco más allá se encuentra el antiguo asentamiento japonés, hoy convertido en parque conmemorativo.
Hacia el este, a pocos kilómetros, se alza Wat Yai Chai Mongkhon, con su gran chedi asociado a la victoria del rey Naresuan sobre el ejército birmano a finales del siglo XVI y su hilera de Budas sentados cubiertos con telas de color azafrán.
Y al otro lado del río, en la punta sureste de la isla, puedes buscar los restos del fuerte de Pom Phet, que vigilaba la entrada fluvial a la ciudad.
Sigue explorando los templos, palacios y ruinas de Ayutthaya y Tailandia: Guía completa de Ayutthaya, Wat Yai Chai Mongkhon, Wat Mahathat y Guía de Tailandia.





