Rodea en barco la isla histórica de Ayutthaya al atardecer

El paseo en barco tradicional de madera (longtail boat) por los ríos Chao Phraya, Pa Sak y Lopburi es la forma más panorámica de explorar Ayutthaya. Permite circunvalar la isla histórica, contemplar las ruinas de Wat Chaiwatthanaram desde el agua y observar la vida fluvial.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Duración habitual
Entre 1,5 y 2 horas de navegación
Muelles principales
Muelle de Chantharakasem, Wat Phanan Choeng y Pom Phet

Navegar a bordo de un barco tradicional de madera de cola larga (longtail boat) alrededor de la isla histórica de Ayutthaya es una de las experiencias más auténticas, relajantes e inolvidables de Tailandia.

Prangs de ladrillo rojo y templos ancestrales iluminados al atardecer en el Parque Histórico de Ayutthaya.
Evilarry, Wikimedia Commons (Public domain)

La isla fluvial y la estrategia defensiva de Siam

Cuando el rey U-Thong fundó la ciudad en 1350, eligió estratégicamente un meandro fluvial protegido por la confluencia de tres grandes ríos: el Chao Phraya, el Pa Sak y el Lopburi.

Mediante la excavación de un canal artificial en el sector norte, la capital quedó completamente rodeada por un foso fluvial continuo que la convirtió en una isla inexpugnable ante las invasiones terrestres.

El paseo en barco permite comprender la íntima relación de Ayutthaya con el agua, conocida en las crónicas de embajadores europeos del siglo XVII como la 'Venecia de Oriente' por su intrincada red de canales y el tráfico incesante de barcazas comerciales.

Ruta de templos ribereños y parada en Wat Chaiwatthanaram

La travesía náutica incluye habitualmente tres o cuatro paradas clave en monasterios ubicados a orillas del agua: Wat Phanan Choeng (donde se alimentan peces en el muelle), el templo budista-neogótico de Wat Niwet Thammaprawat o la iglesia católica de San José fundada por misioneros franceses en 1666.

El broche de oro de la travesía acontece frente a la fachada fluvial de Wat Chaiwatthanaram al caer la tarde, cuando la embarcación se detiene en mitad del río Chao Phraya para contemplar cómo las torres de estilo jemer se recortan contra el cielo teñido de tonos carmesíes y dorados.

Cómo contratar el barco: Puedes contratar una barca privada directamente en los embarcaderos locales del río o coordinarla a través de tu conductor de tuk-tuk como cierre de la jornada monumental.

Qué se ve alrededor de la isla

La ruta más habitual da la vuelta a buena parte de la isla histórica siguiendo sus ríos. Desde el este, el barco baja por el Pa Sak hasta su confluencia con el Chao Phraya, junto a Wat Phanan Choeng, y allí gira hacia el oeste por el cauce principal.

En ese tramo sur se concentran muchos de los templos ribereños y las antiguas zonas donde vivían los comerciantes extranjeros.

En la punta sureste de la isla quedan los restos de Pom Phet, uno de los antiguos fuertes que vigilaban la entrada de la ciudad desde el río.

Era el punto por donde llegaban los barcos que subían desde el golfo de Siam, y su posición explica bien la lógica defensiva del lugar: cualquier embarcación que quisiera alcanzar el corazón de la capital tenía que pasar bajo sus murallas.

Siguiendo hacia el oeste aparecen, en la orilla sur, templos como Wat Phutthaisawan, con su prang blanco muy visible desde el agua, y más adelante la silueta de Wat Chaiwatthanaram.

Muchos barcos continúan luego hacia el norte por el lado occidental de la isla antes de regresar al muelle de partida, de modo que en poco tiempo tienes una visión de conjunto de la antigua capital.

Los barrios extranjeros a orillas del río

En su época de esplendor, Ayutthaya fue una de las ciudades más cosmopolitas de Asia. Los reyes asignaban a las comunidades extranjeras terrenos fuera de la isla, sobre todo al sur, a orillas del Chao Phraya, donde podían vivir, comerciar y practicar su religión.

Desde el barco es fácil imaginar ese mundo de almacenes, iglesias y embarcaderos que se levantaba frente a la ciudad.

Allí se asentaron portugueses, holandeses, japoneses, chinos, persas y otras comunidades. Del asentamiento portugués se conservan los cimientos de una iglesia excavada; la antigua factoría de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales se recuerda en el centro de interpretación Baan Hollanda, y la aldea japonesa conserva un parque conmemorativo.

Si te interesa esta historia, pide al barquero que pare en alguno de estos lugares o visítalos después por tierra.

La vida en el río hoy

El paseo no es sólo un recorrido por monumentos. Los ríos de Ayutthaya siguen siendo una vía de trabajo y de vida cotidiana.

Verás casas de madera sobre pilotes con su pequeño embarcadero, pescadores que lanzan sus redes desde barcas estrechas y, a veces, largas filas de barcazas de carga remolcadas río arriba o río abajo, una imagen muy característica del Chao Phraya.

También es habitual ver monjes cruzando el río, niños bañándose cerca de las orillas y restaurantes con terrazas sobre el agua, algunos de ellos flotantes.

Al caer la tarde el tráfico se calma, las luces de los templos se encienden y el paseo adquiere un ritmo más pausado, ideal para simplemente mirar y dejarse llevar.

Consejos para disfrutar del paseo

Antes de subir, acuerda con el barquero la ruta, las paradas y cuánto tiempo tendrás en cada templo, porque de eso depende buena parte de la experiencia.

Si quieres bajar en Wat Chaiwatthanaram o en Wat Phanan Choeng, lleva ropa adecuada para entrar en recintos religiosos: hombros cubiertos y pantalón o falda por debajo de la rodilla. Confirma también si el precio del barco incluye o no las entradas a los templos.

  • Protección solar, sombrero y agua: los barcos de cola larga suelen tener un toldo pequeño o ninguno.

  • Repelente de mosquitos si vas al atardecer.

  • Una bolsa estanca o una funda para el móvil y la cámara, por las salpicaduras.

  • Chaleco salvavidas: pregunta por él y úsalo, sobre todo si viajas con niños.

En la temporada de lluvias el caudal puede crecer mucho y la corriente se vuelve más fuerte. Ayutthaya sufrió graves inundaciones en 2011, y en años de crecidas algunos muelles pueden quedar fuera de servicio.

Si el río va muy alto, es mejor dejar el paseo para otro momento o conformarse con un trayecto más corto.

Otras formas de ver Ayutthaya desde el agua

Si no tienes tiempo para una excursión completa, puedes vivir una versión mínima del río tomando uno de los pequeños transbordadores que cruzan el Pa Sak entre la zona de la estación de tren y la isla.

Son trayectos muy breves, pero te dan una idea del papel que el agua sigue teniendo en la ciudad. Otra opción es combinar tierra y agua: recorrer el Parque Histórico en bicicleta por la mañana y reservar el barco para la tarde, cuando la luz es más bonita.

Quienes llegan desde Bangkok también pueden hacer el trayecto por el Chao Phraya a bordo de alguno de los cruceros que remontan el río hasta Ayutthaya, a menudo con una parada en el Palacio de Verano de Bang Pa-In.

Es una forma lenta, pero muy evocadora, de llegar a la antigua capital siguiendo la misma vía que usaban los reyes y los comerciantes de otros siglos.

Sigue explorando los templos, palacios y ruinas de Ayutthaya y Tailandia: Guía de Ayutthaya, Wat Chaiwatthanaram, Wat Phra Si Sanphet y Guía de Tailandia.