¿Qué salvó la UNESCO de Nubia? La respuesta está en el Museo Nubio

El Museo Nubio de Asuán, inaugurado en 1997 bajo el patrocinio de la UNESCO y galardonado con el prestigioso Premio Aga Khan de Arquitectura, es un museo de referencia para conocer la cultura nubia. Dedicado a preservar la historia, lengua y tradiciones del pueblo nubio, exhibe unas 3.000 piezas que abarcan desde el Paleolítico y el Reino de Kush hasta la actualidad.

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Ubicación
Calle Abtal El Tahrir, colina sur de Asuán
Reconocimiento
Premio Aga Khan de Arquitectura (2001) por su integración paisajística

El Museo Nubio de Asuán es una parada cultural muy recomendable para comprender la identidad histórica del sur de Egipto. Emplazado sobre un promontorio rocoso de Asuán, su edificio de piedra arenisca se funde con jardines escalonados regados por canales que recrean la geografía de la cuenca del Nilo.

Pabellones escalonados y jardines de piedra arenisca del premiado Museo Nubio de Asuán.
Raymbetz (CC BY-SA 3.0)

Tesoros del Reino de Kush y la dinastía de los faraones negros

El recorrido museográfico sigue una narrativa cronológica ejemplar.

Destacan las cerámicas prehistóricas con motivos geométricos y animales, una estatua del faraón kushita Taharqa (XXV Dinastía), además de piezas de otras etapas de la historia nubia.

La gesta de salvamento de la UNESCO y la vida cotidiana

Una sección emotiva del museo documenta mediante maquetas, fotografías y vídeos el monumental esfuerzo de la Campaña Internacional de la UNESCO de 1960 para salvar los templos nubios (entre ellos Abu Simbel y Filae) de las aguas del Lago Nasser.

El piso superior acoge dioramas etnográficos hiperrealistas a escala real que recrean una boda nubia tradicional, talleres de alfarería, la pesca en el Nilo y la indumentaria típica comunitaria.

Por qué existe un museo de Nubia en Asuán

Nubia es la región que se extiende a lo largo del Nilo entre el sur de Egipto y el norte de Sudán, y durante miles de años fue vecina, rival y socia comercial del Egipto faraónico.

Los antiguos egipcios la llamaban Ta-Seti, la tierra del arco, por la fama de sus arqueros, y de allí llegaban oro, marfil, ébano e incienso. Asuán, en la primera catarata, fue siempre la puerta entre ambos mundos, por lo que es el lugar natural para contar esta historia.

El museo nació como respuesta directa a la construcción de la Gran Presa. Cuando el lago Nasser cubrió buena parte de Nubia, miles de objetos rescatados en las excavaciones de urgencia necesitaban un hogar, y la población nubia desplazada necesitaba un lugar donde su historia y su cultura quedaran representadas.

Por eso el museo tiene algo de memorial: no sólo expone antigüedades, también recuerda un territorio que ya no existe tal como era.

Un recorrido por la historia nubia

La exposición avanza desde la prehistoria hasta la época actual, y ayuda a entender que Nubia no fue una simple periferia de Egipto, sino la cuna de culturas y reinos propios. Mientras recorres las salas, busca las piezas que marcan cada gran etapa:

  • Los objetos de las primeras culturas nubias, con cerámicas de gran calidad que los arqueólogos usan para distinguir unas poblaciones de otras.

  • El reino de Kerma, uno de los primeros estados africanos al sur de Egipto, que llegó a ser una potencia regional.

  • El reino de Kush, con capitales en Napata y Meroe, cuyos reyes llegaron a gobernar Egipto como faraones de la dinastía XXV.

  • La Nubia cristiana, con reinos que mantuvieron su fe durante siglos y dejaron iglesias decoradas con pinturas murales.

  • La Nubia islámica y contemporánea, con la vida de las aldeas antes de la construcción de la presa.

Presta atención a cómo cambian los estilos artísticos de una época a otra. En algunas piezas se nota claramente la influencia egipcia, mientras que en otras aparecen formas y gustos propios, sobre todo en la cerámica y en la joyería.

Esa mezcla de influencias y de identidad propia es una de las claves de la cultura nubia.

Una de las etapas menos conocidas es la de los reinos cristianos de Nubia, que se mantuvieron durante buena parte de la Edad Media, cuando Egipto ya era mayoritariamente musulmán.

Aquellos reinos llegaron a escribir su propia lengua, el nubio antiguo, con un alfabeto derivado del copto, y decoraron sus iglesias con pinturas de gran colorido.

Si te interesa el arte bizantino o copto, dedica un rato a esta parte de la colección: ofrece una imagen de África muy distinta de la habitual.

El edificio y el jardín

El edificio, obra del arquitecto egipcio Mahmoud El-Hakim, se inspira en la arquitectura tradicional nubia y se adapta a la pendiente de la colina, de modo que parece brotar del terreno.

Los tonos de la piedra y las formas sencillas recuerdan a las construcciones de la región, y esa integración en el paisaje fue una de las razones del reconocimiento internacional que recibió.

No te vayas sin recorrer el jardín exterior, que muchos visitantes pasan por alto. En él se reparten piezas arqueológicas al aire libre, una reconstrucción de una casa nubia tradicional, una pequeña cueva con reproducciones de arte rupestre y cursos de agua que evocan el Nilo.

Es un buen lugar para descansar después de la visita y ver cómo cae la tarde sobre Asuán.

La cultura nubia hoy

Los nubios mantienen hoy lenguas propias, distintas del árabe, que se transmiten sobre todo de forma oral, así como una música, una gastronomía y una arquitectura muy características.

Sus casas tradicionales, con bóvedas de adobe, patios amplios y fachadas pintadas de colores, inspiraron a arquitectos egipcios del siglo XX, como Hassan Fathy, que defendió estas técnicas por su adaptación al clima.

En las salas etnográficas del museo verás objetos de la vida diaria, trajes y adornos que siguen presentes en las aldeas nubias de los alrededores de Asuán.

Consejos para la visita

Dedica al museo entre una hora y media y dos horas si quieres ver las salas y el jardín sin prisa. Las salas están climatizadas, por lo que es una buena opción para las horas de más calor, y el jardín se disfruta más a última hora de la tarde.

Los paneles explicativos suelen estar en árabe e inglés. Horarios y precios pueden cambiar, así que conviene consultarlos en la web oficial antes de ir.

Si vas a hacer la excursión a Abu Simbel o a Filae, o si piensas visitar un poblado nubio, lo ideal es venir al museo antes.

Entender el contexto histórico de la región y lo que supuso la presa cambia por completo la manera de ver después los templos rescatados y las aldeas de la orilla del Nilo.

Qué ver cerca del museo

Junto al museo se extiende el cementerio fatimí de Asuán, un antiguo campo de tumbas y mausoleos de adobe con cúpulas que merece un paseo tranquilo. A poca distancia se encuentra la cantera del obelisco inacabado, donde se ve cómo los antiguos egipcios extraían el granito.

Desde allí es fácil bajar a la Corniche de Asuán, pasear junto al río y embarcar en una faluca al atardecer hacia la isla Elefantina o la isla Kitchener.

Planifica tu viaje a Asuán y el sur de Egipto:

• Guía de Asuán

• Poblado Nubio

• Templo de Filae

Para saber más