Los alemanes levantaron Old Boma como fortín; hoy es museo en Arusha

El Museo de Historia Natural Old Boma, ubicado en la confluencia de Boma Road, es uno de los edificios históricos más antiguos de Arusha. Construido hacia 1900 como fortín militar fortificado por las tropas coloniales alemanas de África Oriental, hoy alberga el museo nacional de historia natural y paleontología de la región.

Por

Año de construcción
1899 - 1901 (fuerte colonial militar del África Oriental Alemana)
Edificación
Boma de piedra y murallas encaladas con troneras defensivas y patio central
Colecciones del museo
Evolución humana, fósiles, insectos, fauna e historia colonial
Ubicación urbana
A pocos minutos a pie de la Torre del Reloj de Arusha

En el corazón institucional de Arusha, el Museo de Historia Natural Old Boma es el testigo material de la turbulenta era colonial que transformó el interior de Tanzania a comienzos del siglo XX.

Ambiente urbano cotidiano y transporte local en las proximidades del centro histórico de Arusha.
Harald Ulver (CC BY-SA 4.0)

De guarnición militar imperial a centro divulgativo

El fuerte fue erigido por el comandante alemán Johannes para consolidar el control militar germano sobre las tribus locales WaArusha y Maasai tras sangrientos enfrentamientos.

Con la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, las instalaciones pasaron a manos de la administración británica y, con el tiempo acabaron convertidas en museo.

Fósiles de homínidos y biodiversidad del Rift

El museo reúne varios espacios temáticos: uno detalla los descubrimientos paleontológicos de la Garganta de Olduvai y Laetoli; otro exhibe la biodiversidad de insectos, reptiles y aves rapaces del norte tanzano; y otro repasa la historia colonial de Arusha.

Café en el jardín: El tranquilo patio ajardinado del interior del Boma ofrece un respiro tranquilo frente al tráfico de las avenidas cercanas.

Qué era un boma colonial

En suajili, la palabra boma designa originalmente un recinto cercado, como los corrales de espinos con los que los pastores protegen al ganado durante la noche.

Durante la época colonial, el término pasó a usarse para los puestos administrativos y militares fortificados que las potencias europeas levantaron en el interior de África Oriental. Desde esos edificios se cobraban impuestos, se impartía justicia y se controlaban los territorios cercanos.

El boma de Arusha nació en ese contexto, a finales del siglo XIX, cuando la administración de la entonces África Oriental Alemana buscaba afianzar su presencia al pie del Monte Meru tras años de resistencia de las comunidades arusha y meru.

Alrededor del fuerte fue creciendo un pequeño núcleo de comercios y viviendas que, con el tiempo, se convertiría en la ciudad actual.

La arquitectura del fuerte

El edificio responde al modelo típico de los fuertes coloniales de la región: muros gruesos encalados, un patio central que servía para concentrar a la guarnición y almacenar provisiones, y pequeñas aberturas en los muros para defenderse.

La sencillez de sus formas contrasta con la solidez de la construcción, pensada tanto para resistir un ataque como para transmitir una imagen de poder a quien se acercaba.

Al recorrerlo, fíjate en el grosor de las paredes en las puertas y ventanas, en la disposición de las salas alrededor del patio y en los tramos de muralla que se conservan.

Es uno de los pocos edificios de Arusha que permiten imaginar cómo era el lugar antes de que se convirtiera en la ciudad animada y extensa que es hoy.

Qué ver en el museo

Las salas del museo repasan varios temas que ayudan a entender el norte de Tanzania desde perspectivas muy distintas.

La sección dedicada a la evolución humana es especialmente interesante si vas a visitar el área de Ngorongoro, porque presenta los hallazgos de la Garganta de Olduvai y las famosas huellas fosilizadas de Laetoli, dejadas por homínidos que caminaban erguidos hace millones de años.

Otras salas se centran en la fauna de la región, con ejemplares de insectos, aves y mamíferos, y en la historia del propio edificio y de la época colonial.

Aunque no es un museo grande ni especialmente moderno, su tamaño manejable permite recorrerlo con calma y sirve como introducción útil antes de salir de safari o de visitar los yacimientos del Rift.

Un buen ejercicio durante la visita es relacionar lo que ves en las salas con el paisaje que te espera fuera.

Los volcanes, los lagos alcalinos y las llanuras del viaje no son escenarios aislados, sino piezas de un mismo sistema, y tener esa idea en mente ayuda a entender por qué esta parte de África concentra tantos fósiles de homínidos y tanta variedad de fauna en un espacio relativamente pequeño.

  • La historia de la evolución humana en el norte de Tanzania, con referencias a Olduvai y Laetoli

  • Colecciones de insectos, aves y otros animales de la región

  • El patio central y los muros del antiguo fuerte alemán

  • Información sobre la época colonial y la historia de Arusha

Curiosidades del Old Boma

Tras la Primera Guerra Mundial, el territorio pasó a administración británica con el nombre de Tanganica, y el edificio siguió usándose con fines oficiales durante décadas.

Su uso actual como museo forma parte de un esfuerzo más amplio por poner en valor el patrimonio histórico de una ciudad que muchos viajeros conocen sólo como punto de partida de safaris, y que tiene bastante más que contar de lo que parece a primera vista.

Otro detalle curioso es el contraste entre su pasado y su entorno actual.

El fuerte que se construyó para imponer el control sobre la región está hoy a poca distancia de instituciones internacionales como la sede de la Comunidad de África Oriental o el centro de conferencias donde funcionó el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que han dado a Arusha una proyección diplomática inesperada.

Consejos para la visita

Una visita tranquila al museo lleva entre una y dos horas, así que encaja bien en una mañana o una tarde libre en Arusha, por ejemplo el día de llegada o el de regreso de un safari.

Es una opción muy recomendable para los días de lluvia o de mucho calor, ya que gran parte del recorrido transcurre en interiores y el patio ofrece sombra.

Si puedes, visítalo antes de ir a Ngorongoro u Olduvai: lo que verás en las salas de evolución humana te ayudará a entender mucho mejor esos lugares.

Los horarios de apertura y el precio de la entrada pueden cambiar, así que conviene consultarlos antes de ir o preguntar en tu alojamiento.

Qué ver cerca

El museo está en pleno centro, a pocos minutos a pie de la Torre del Reloj, así que es fácil combinar ambos en un paseo.

En la ciudad también se encuentra el Museo de la Declaración de Arusha, dedicado al documento de 1967 con el que el presidente Julius Nyerere definió el rumbo político y económico de la Tanzania independiente.

Para completar la jornada, puedes acercarte al Mercado Central para ver la vida cotidiana de la ciudad o reservar la tarde para las tiendas de artesanía y galerías de pintura del centro.

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