Desde el Palacio Ras el-Tin partió al exilio el último rey de Egipto

El Palacio Ras el-Tin ('Cabo de los Higos'), situado en el extremo occidental de la península de Faro frente al puerto de Alejandría, es el palacio real más antiguo de Egipto en uso continuo. Construido a partir de 1834 por Muhammad Alí, es el escenario histórico donde el último monarca, el rey Faruq, firmó su abdicación y zarpó al exilio en 1952.

Por

Ubicación
Península de Faro, distrito naval occidental de Alejandría
Régimen de visita
Residencia oficial naval; exterior visible desde la corniche y visitas protocolarias
Arquitectura
Neorrenacentista y otomana con columnas corintias
Acontecimiento histórico
Abdicación del rey Faruq I a bordo del yate Mahroussa el 26 de julio de 1952

El Palacio Ras el-Tin es el gran testigo palaciego de la historia moderna de Alejandría. Emplazado sobre un promontorio marítimo que dominaba las dársenas navales de Egipto, su construcción marcó el resurgimiento de la ciudad como centro de poder durante el siglo XIX.

Fachada marítima renacentista del histórico Palacio Ras el-Tin frente a las dársenas del puerto occidental de Alejandría.
Horace Vernet and Frédéric Goupil-Fesquet (Public domain)

Muhammad Alí y la arquitectura palaciega naval

Para levantar este palacio sobre un antiguo huerto de higueras, Muhammad Alí contrató a arquitectos e ingenieros europeos que proyectaron un monumental complejo palaciego de inspiración renacentista italiana, dotado de un muelle privado con escalinata de mármol que permitía a la corte embarcar directamente en los buques de la armada egipcia.

El fin de la monarquía egipcia en 1952

Las paredes doradas del Salón del Trono de Ras el-Tin fueron testigos de uno de los acontecimientos políticos más importantes del siglo XX egipcio.

El 26 de julio de 1952, tras el triunfo de la Revolución de los Oficiales Libres liderada por Nasser y Naguib, el rey Faruq I estampó su firma en el acta formal de renuncia al trono y descendió por la escalinata real para embarcar en su yate real 'El Mahroussa', rumbo al exilio en Europa.

La antigua isla de Faros

Para entender dónde está Ras el-Tin conviene mirar un mapa de la Alejandría antigua. En tiempos de los Ptolomeos, frente a la costa había una isla alargada llamada Faros, famosa por el faro que dio nombre a todos los faros del mundo.

Una gran calzada, el Heptastadion, unía la isla con tierra firme y separaba los dos puertos de la ciudad. Con los siglos, la arena y los sedimentos se acumularon a ambos lados de esa calzada hasta convertir la isla en la península que existe hoy.

Ras el-Tin ocupa el extremo occidental de aquella antigua isla, mientras que la Ciudadela de Qaitbay se levanta en el extremo oriental, sobre el lugar del faro. Entre ambos queda el barrio de Anfoushi y la zona del puerto.

Si caminas por aquí, estás pisando uno de los espacios con más capas de historia de toda la ciudad, aunque buena parte de ellas estén ocultas bajo las construcciones modernas.

El nombre del lugar también cuenta su historia. Ras el-Tin significa en árabe cabo de los higos, en recuerdo de las higueras que crecían en este extremo de la península antes de que se levantara el palacio.

Hoy el término designa no sólo el edificio real, sino todo el barrio que lo rodea, un distrito portuario con fuerte presencia de la Armada, astilleros y viviendas populares, muy distinto de los barrios burgueses del centro y del este de la ciudad.

Un palacio para la nueva Alejandría

Cuando Muhammad Alí llegó al poder a comienzos del siglo XIX, Alejandría era una ciudad venida a menos. Su proyecto de modernización de Egipto pasaba por recuperar el puerto, crear una armada y conectar la ciudad con el Nilo mediante un canal.

Ras el-Tin fue la pieza simbólica de ese renacimiento: un palacio frente al mar, junto al arsenal y las instalaciones navales, desde donde el gobernante podía vigilar la actividad del puerto.

Alejandría se convirtió además en capital de verano, y Ras el-Tin pasó a ser el lugar donde la corte residía y despachaba durante los meses de calor.

En las primeras décadas del siglo XX, durante el reinado de Fuad I, el palacio fue objeto de una importante reforma que le dio buena parte del aspecto que presenta hoy, con fachadas clasicistas y salones de aparato pensados para recepciones oficiales.

Episodios históricos poco conocidos

Además de la abdicación de Faruq, el entorno de Ras el-Tin fue escenario de otros momentos clave. En 1882, durante el bombardeo británico de Alejandría, las baterías costeras de esta zona estuvieron entre los objetivos de la flota, en los hechos que abrieron paso a la ocupación británica de Egipto.

Las fortificaciones de la península formaban parte del sistema defensivo que Muhammad Alí y sus sucesores habían levantado para proteger el puerto.

El palacio también recibió a numerosos jefes de Estado y personalidades extranjeras a lo largo del siglo XX, porque era la residencia oficial de la corte en Alejandría.

Tras la revolución de 1952, el conjunto quedó vinculado a la presidencia y a la Armada egipcia, un uso que explica que siga siendo un recinto cerrado y protegido.

Qué se puede ver hoy

Ras el-Tin no es un museo ni un monumento abierto al público general. Lo que puedes hacer como viajero es contemplar el exterior desde las zonas permitidas y recorrer el entorno, que conserva mucho sabor portuario.

Desde la zona de la Corniche y el puerto se aprecia la silueta del palacio junto al mar, y el paseo por el barrio te acerca a la Alejandría popular, con talleres, mercados de pescado y cafés frecuentados por marineros.

Algo importante: al tratarse de una zona con instalaciones militares y navales, está prohibido fotografiar ciertos edificios y accesos. Si ves carteles o personal de seguridad que te lo indique, guarda la cámara.

Ante la duda, pregunta antes de disparar, y evita apuntar el teleobjetivo hacia puertas, garitas o barcos militares.

Consejos para la visita

Lo más práctico es incluir Ras el-Tin dentro de un paseo por el extremo norte de la ciudad, en lugar de ir expresamente. Con una o dos horas puedes combinar el exterior del palacio con otros puntos cercanos.

La mañana suele ser más agradable para caminar, sobre todo en verano, cuando la humedad del mediodía se hace notar.

Si alguna vez se organizan visitas especiales o jornadas de puertas abiertas, se anuncian a través de canales oficiales, así que conviene consultar en la web oficial de turismo de Egipto o preguntar en tu alojamiento.

No confíes en quien te ofrezca en la calle una entrada al interior del palacio.

Qué ver cerca de Ras el-Tin

A pocos minutos se encuentran las tumbas de Anfoushi, una necrópolis de época ptolemaica excavada en la roca, con restos de decoración pintada que imita mármoles y motivos egipcios. Es una visita breve pero muy interesante, y suele estar mucho menos concurrida que las catacumbas de Kom el-Shoqafa.

También en la zona está la plaza de las mezquitas, con la Mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi y sus cúpulas talladas.

  • Tumbas de Anfoushi, de época ptolemaica.

  • Mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi, en la plaza de las mezquitas.

  • Ciudadela de Qaitbay, en el lugar del antiguo Faro.

  • Astilleros tradicionales de barcas de madera en la bahía de Anfoushi.

Para terminar, sigue la curva de la bahía hacia la Ciudadela de Qaitbay y quédate a ver la puesta de sol sobre el puerto oriental.

Es una forma sencilla de recorrer, en una sola tarde, desde el palacio del siglo XIX hasta el lugar donde se levantó una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Planifica tu viaje a Alejandría y la costa mediterránea:

• Qué ver en Alejandría

• Ciudadela de Qaitbay

• Mezquita de Abu al-Abbas