Jardines y palacio de verano de los reyes de Egipto en Montaza

El Palacio Real de Montaza, emplazado sobre una colina boscosa asomada al mar en el extremo oriental de Alejandría, fue la residencia veraniega oficial de la dinastía de Muhammad Alí y el rey Faruq. Destaca por su palacio Al-Haramlik de estilo hispano-florentino, su icónica torre de aire renacentista italiano y sus extensos jardines junto al mar.

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Ubicación
Extremo este de la Corniche, distrito de El Montaza, Alejandría
Arquitectura
Fusión ecléctica neorrenacentista italiana y neomorisca

El Palacio de Montaza evoca el glamour aristocrático y la elegancia monárquica del siglo XX en Alejandría. Diseñado como retiro costero para escapar de los sofocantes veranos de Egipto, sus jardines son uno de los grandes espacios de esparcimiento de la costa de Alejandría.

Torres de inspiración hispano-florentina del Palacio Real de Montaza rodeado de jardines botánicos y calas en Alejandría.
لا روسا (CC BY-SA 3.0)

Los dos palacios: Salamlek y Haramlik

El complejo cuenta con dos palacios históricos. El Palacio Salamlek, edificado en 1892 por el jedive Abbas II Hilmi como pabellón de caza, luce torres de piedra y arquerías neoclásicas.

El más suntuoso es el Palacio Haramlik, concluido en 1932 por el rey Fuad I, cuya arquitectura combina fachadas decoradas con mármoles italianos, balconadas con vistas al mar y una imponente torre de aire renacentista italiano.

Jardines botánicos, el puente y las calas

El parque abarca una gran extensión de palmeras datileras, pinos marítimos, ficus gigantes y flores tropicales. Un pintoresco puente de arcos de piedra conecta el parque con un islote rocoso frente al mar abierto.

En sus calas de arena dorada se puede pasear junto al romper de las olas mediterráneas disfrutando de la brisa marina.

Historia de un retiro de verano real

Durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, Alejandría funcionaba como capital de verano de Egipto.

Cuando el calor apretaba en El Cairo, la corte, los ministros y buena parte de la élite se trasladaban a la costa mediterránea, donde la brisa del mar hacía la vida mucho más llevadera.

Montaza nació en ese contexto: primero como un refugio en las afueras, lejos del bullicio del puerto, y después como la gran residencia estival de la familia real.

El jedive Abbas II Hilmi fue quien eligió este promontorio arbolado en el extremo oriental de la ciudad y levantó allí el primer edificio.

Décadas más tarde, el rey Fuad I amplió la finca con el gran palacio que hoy domina la vista, y su hijo, el rey Faruq, pasó aquí muchos veranos.

Tras la revolución de 1952 y el fin de la monarquía, el complejo pasó a manos del Estado, y los jardines se abrieron al público como parque, mientras los edificios principales mantuvieron usos oficiales o se destinaron a la hostelería.

La arquitectura del Haramlik

El Haramlik es uno de los ejemplos más llamativos del eclecticismo arquitectónico que se puso de moda en el Egipto de la época. Mezcla elementos del Renacimiento italiano, como las galerías de arcos y la torre de aire florentino, con detalles de inspiración otomana y morisca.

El resultado es un edificio que no se parece a ningún palacio tradicional egipcio, sino que refleja el gusto cosmopolita de una monarquía que miraba tanto a Europa como a Estambul.

La torre es el elemento más reconocible y la imagen que aparece en casi todas las postales de Montaza. Desde distintos puntos del parque la verás asomar entre las palmeras, y es la referencia perfecta para orientarte mientras caminas.

Ten en cuenta que el acceso al interior de los palacios ha sido históricamente restringido, porque se han usado como residencia oficial o para actos protocolarios, así que lo habitual es disfrutar de la arquitectura desde los jardines.

Recorrido por el parque

La mejor manera de conocer Montaza es caminar sin prisa. Los senderos atraviesan zonas de césped, arboledas de pinos y palmeras, y rincones con vistas al mar.

Hay espacio de sobra para perderse un buen rato, y a diferencia del centro de Alejandría, con su tráfico constante, aquí el ambiente es tranquilo y verde, sobre todo entre semana.

  • El Haramlik y su torre, visibles desde varios puntos del parque.

  • El Salamlek, el edificio original de la finca, hoy dedicado a la hostelería.

  • El puente de piedra que lleva al islote, uno de los rincones más fotogénicos.

  • Las calas y playas del recinto, muy concurridas en verano.

  • Las zonas de jardín con vistas al mar, ideales para descansar a la sombra.

El puente hacia el islote es la foto clásica de Montaza, sobre todo al atardecer, cuando el sol baja sobre el Mediterráneo. Desde allí se entiende bien la posición estratégica de la finca, sobre una pequeña bahía protegida y con vistas despejadas en varias direcciones.

Montaza en la vida alejandrina

Hoy los jardines son uno de los grandes espacios de ocio de la ciudad. Los fines de semana y en las fiestas religiosas, sobre todo durante el Eid, verás a muchas familias egipcias haciendo picnic, jóvenes paseando y parejas de recién casados haciéndose fotos con la torre de fondo.

Es un buen lugar para observar la vida cotidiana alejandrina en un entorno relajado, muy distinto al de los monumentos históricos del centro.

En verano, las playas del recinto se llenan de bañistas locales, y algunas zonas funcionan con acceso aparte.

Si te apetece darte un baño, ten en cuenta que en muchas playas egipcias predomina una vestimenta de baño más recatada que en Europa, así que conviene fijarte en cómo va vestida la gente del lugar.

Consejos para visitar Montaza

Montaza está lejos del centro, en el extremo este de la Corniche, así que calcula bien el trayecto: en taxi o con una aplicación de transporte es lo más cómodo, aunque el tráfico de la Corniche puede alargar bastante el viaje.

Dedícale al menos dos horas si quieres pasear con calma, y media jornada si piensas bañarte o hacer un picnic.

Las primeras horas de la mañana y el final de la tarde son los mejores momentos, tanto por la luz como por el calor. Lleva agua, protector solar y algo para cubrirte la cabeza, porque en verano el sol cae con fuerza.

Conviene consultar horarios y precios en la web oficial o preguntar en tu alojamiento antes de ir, ya que las condiciones de acceso al parque y a las playas pueden cambiar.

Qué ver cerca de Montaza

Montaza es un buen punto de partida para explorar el este de Alejandría.

Muy cerca se encuentra la zona de Maamoura, con su playa, y un poco más allá la bahía de Abu Qir, conocida por sus restaurantes de pescado y marisco y por ser el escenario de la batalla naval en la que la flota de Nelson derrotó a la francesa durante la campaña de Napoleón en Egipto.

De esas aguas proceden también muchas piezas de las ciudades sumergidas de Canopo y Heracleion.

Si vuelves hacia el centro por la Corniche, puedes hacer una parada en el Puente Stanley, uno de los símbolos de la Alejandría moderna, y seguir el paseo marítimo hasta el puerto oriental y la Ciudadela de Qaitbay.

Es una forma sencilla de recorrer en un solo día buena parte de la fachada marítima de la ciudad.

Planifica tu viaje a Alejandría y la costa mediterránea:

• Qué ver en Alejandría

• Corniche y Puente Stanley

• Ciudadela de Qaitbay

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