Al otro lado de la bahía, Otrobanda vive más despacio que Punda
Otrobanda, cuyo nombre significa literalmente «el otro lado» en papiamento, es el barrio histórico al otro lado de la bahía desde Punda, con arquitectura colonial, arte urbano contemporáneo y un ambiente más local que la zona comercial del centro.
Por Natalia
- Significado del nombre
- «El otro lado», en papiamento
- Fundación
- Siglo XVIII, como extensión de Willemstad
- Ambiente
- Más local que Punda, con arte urbano creciente
- Conexión
- Puente Queen Emma hacia Punda

Historia y consejos de visita
Otrobanda se desarrolló a partir del siglo XVIII como extensión de Willemstad al otro lado de la bahía de Sint Anna, y su nombre en papiamento —literalmente «el otro lado»— refleja esa relación geográfica y también, durante buena parte de su historia, una posición algo más modesta frente a la próspera Punda comercial.
En las últimas décadas, Otrobanda experimentó una revalorización cultural, con la aparición de murales de arte urbano en varias de sus fachadas y una oferta creciente de galerías y espacios culturales, sin perder por eso el ambiente más cotidiano y menos turístico que sigue distinguiéndolo de la vecina Punda.
Evolución histórica y el trazado de sus callejones
Otrobanda surgió en 1707 como un suburbio de Punda. Los habitantes comenzaron a cruzar la bahía de Santa Ana para construir viviendas en la ribera occidental, dando lugar a un entramado urbano menos regular pero dotado de una personalidad barrial muy marcada.
A diferencia de las cuadrículas rectilíneas de Punda, el barrio se estructura en callejuelas sinuosas y estrechos callejones conocidos localmente como steegjes.
Pasear por estos pasajes revela una mezcla armoniosa de residencias señoriales con balconadas de forja y sencillas casas populares pintadas en tonos pastel que preservan el carácter residencial de la zona.
Muralismo comunitario y regeneración artística
En los últimos años, Otrobanda ha ganado fama por sus murales y su arte urbano. A través de iniciativas de embellecimiento vecinal, varias fachadas de calles residenciales se han transformado en lienzos al aire libre mediante murales.
Las pinturas reflejan la identidad cultural de la isla. Recorrer estos pasajes permite descubrir también pequeñas galerías y espacios culturales.
El complejo histórico de Kurá Hulanda
Uno de los hitos arquitectónicos más significativos del distrito es el sector de Kurá Hulanda, un conjunto de edificios históricos rehabilitados. Los edificios fueron restaurados por el empresario Jacob Gelt Dekker para albergar el museo.
En este recinto opera un centro museístico consagrado a la memoria histórica del comercio transatlántico de personas esclavizadas. El museo repasa la trata atlántica de personas esclavizadas y el papel de Curazao en ella.
La vida pública en Brionplein y consejos de visita
Frente a la orilla del canal se extiende Brionplein, la gran plaza cívica de Otrobanda presidida por la estatua del héroe naval Pedro Luis Brión.
Desde el paseo costero adyacente se contempla el Handelskade al otro lado del agua.
Para explorar el barrio con sosiego, se recomienda calzado cómodo y desplazarse a pie durante las horas de la mañana, cuando la iluminación cenital favorece la fotografía de los murales antes de que apriete el calor ambiental.
Papiamento: la lengua que oirás en las calles
Mientras caminas por Otrobanda es fácil que escuches papiamento, la lengua criolla de Curazao. Combina elementos de origen ibérico con aportes del neerlandés y de lenguas africanas, y se habla en la vida diaria, en la música y en gran parte de la comunicación local.
A un hispanohablante le resulta sorprendentemente cercano: muchas palabras se reconocen enseguida, aunque la pronunciación y la gramática tengan su propia personalidad.
Saludar con unas palabras en papiamento suele recibirse con simpatía. No hace falta dominarlo; basta con un gesto de interés. Fíjate también en los rótulos de comercios y en los nombres de las calles, porque ahí conviven con frecuencia el neerlandés y la lengua local.
Un barrio dentro de un conjunto histórico protegido
El casco antiguo de Willemstad, que incluye Punda y Otrobanda, fue inscrito por la UNESCO en la lista del Patrimonio Mundial en 1997.
Esa protección reconoce la forma en que el trazado urbano y la arquitectura de estilo neerlandés se adaptaron al clima caribeño, con colores vivos, fachadas con frontones y casas pensadas para la ventilación.
Pasear por Otrobanda es, por tanto, recorrer una parte de ese conjunto, aunque con un carácter más residencial que el de la orilla de enfrente.
Cruzar el agua a pie
Una de las experiencias más características es pasar de Punda a Otrobanda andando por el puente flotante Queen Emma, que se abre para dejar pasar a los barcos. Mientras esperas, puedes mirar los edificios de colores que se asoman al canal y ver cómo funciona el movimiento del puente.
Conviene organizar el día con cierta flexibilidad, porque la apertura puede alterar el paso durante unos minutos.
Sigue explorando Willemstad, o descubre también Puente Queen Juliana: El Gran Puente sobre la Bahía. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de Curazao.





