Mos Espa sigue en pie en el desierto, junto al Cuello del Camello
Ubicado en pleno desierto sahariano a algunas decenas de kilómetros de Tozeur, Ong Jmel ('el Cuello del Camello') y los decorados originales de Mos Espa constituyen la meca del turismo cinematográfico en el norte de África. Construido por George Lucas en 1997 para el rodaje de 'Star Wars: Episodio I', el pueblo espacial de Tatooine permanece intacto entre las dunas doradas.
Por Daniel
Ubicado en pleno desierto sahariano a algunas decenas de kilómetros de Tozeur, Ong Jmel ('el Cuello del Camello') y los decorados originales de Mos Espa constituyen la meca del turismo cinematográfico en el norte de África.
Construido por George Lucas en 1997 para el rodaje de 'Star Wars: Episodio I', el pueblo espacial de Tatooine permanece intacto entre las dunas doradas.

- Ubicación
- Chott el Gharsa, a algunas decenas de km de Tozeur (se recomienda 4x4 o excursión organizada)
- Edificios conservados
- Varias estructuras con cúpulas galácticas, antenas y talleres
- Películas rodadas
- 'Star Wars: Episodio I - La Amenaza Fantasma' y 'Episodio II'
- Roca de Ong Jmel
- Formación rocosa natural que se asemeja al perfil de un camello acostado
La ciudad de Mos Espa en el planeta Tatooine
Caminar por las calles arenosas de Mos Espa transporta al viajero directamente a una galaxia muy lejana.
Entre las dunas móviles emergen las casas semiesféricas con muros simulados de arcilla, arcos futuristas, los talleres donde el joven Anakin Skywalker construyó su vaina de carreras y los condensadores de humedad típicos de Tatooine.
La travesía en 4x4 por las dunas del Sáhara
El viaje hasta el set forma parte de la aventura: los todoterreno cruzan a toda velocidad las pistas arenosas del Chott el Gharsa y descienden pendientes vertiginosas sobre las dunas de arena fina del Gran Erg, en una emocionante experiencia de 'dune bashing' con conductores locales expertos.
La roca del Cuello del Camello y el duelo Sith
A escasa distancia de los decorados se alza la aislada formación rocosa de Ong Jmel, cuya cresta evoca la silueta de la cabeza de un dromedario.
En esta planicie desértica se rodaron las icónicas secuencias del aterrizaje de la nave de Darth Maul y su primer duelo de sables láser contra el maestro jedi Qui-Gon Jinn.
Travesía por el Chott el Gharsa y campos de dunas barjánicas
El paraje de Ong Jmel y los decorados de Mos Espa se encuentran emplazados en una de las zonas más remotas y sugerentes del desierto tunecino, a algunas decenas de kilómetros de Tozeur.
La aproximación exige abandonar las carreteras convencionales para internarse en las planicies resecas del Chott el Gharsa, una inmensa depresión salina situada varios metros por debajo del nivel del mar donde las costras de yeso crujen bajo los neumáticos de los vehículos todoterreno.
Tras cruzar los llanos salinos, la ruta se adentra en un cordón de dunas móviles en forma de media luna, conocidas técnicamente como barjanes.
Estas formaciones arenosas son modeladas de manera incesante por los vientos dominantes del siroco, que desplazan toneladas de arena fina dorada creando crestas afiladas y pendientes pronunciadas.
La conducción en este entorno requiere choferes experimentados capaces de remontar los lomos de las dunas a velocidad constante y descender por las caídas de arena sin perder tracción.
El aislamiento geográfico y la ausencia total de construcciones contemporáneas en decenas de kilómetros a la redonda generan una atmósfera de desolación cósmica que cautivó a los exploradores cinematográficos en busca de horizontes extraterrestres.
Ingeniería cinematográfica y levantamiento del set galáctico
En el corazón de este paisaje arenoso se conserva el conjunto de decorados de Mos Espa, la ciudad espacial del planeta ficticio Tatooine erigida a finales de la década de 1990 para el rodaje de Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma.
El equipo de producción de George Lucas levantó en mitad de la nada varios edificios que reproducen la arquitectura tradicional de los asentamientos saharianos combinada con elementos de ciencia ficción.
Las estructuras presentan formas redondeadas, cúpulas bulbosas y muros que aparentan haber sido moldeados con barro y caliza.
Sin embargo, su construcción respondió a técnicas teatrales de escenografía rápida: los edificios constan de armazones de madera y malla metálica recubiertos con escayola, resina de fibra de vidrio y pintura con textura arenosa.
Entre los edificios más reconocibles se encuentran el taller de chatarra del comerciante Watto, las viviendas abovedadas del barrio de los esclavos donde habitaba el joven Anakin Skywalker y las grandes compuertas que daban acceso al circuito de carreras de vainas.
En las plazuelas y callejones de la ficticia urbe aún permanecen en pie las antenas ficticias de condensadores de humedad o moisture vaporators, elementos icónicos de la saga diseñados para evocar la lucha por la supervivencia hídrica en un mundo desértico.
Las viviendas abovedadas con cúpulas de fibra de vidrio que simulan construcciones de adobe.
El arco monumental de entrada y las fachadas que enmarcaban la plaza del mercado de Mos Espa.
Los condensadores de humedad ficticios que se alzan entre las arenas como espigas mecánicas.
Los miradores naturales sobre las dunas que permiten contemplar la ciudad galáctica en su totalidad.
La morfología eólica del risco de Ong Jmel
A escasa distancia de los decorados urbanos sobresale en la llanura el promontorio rocoso de Ong Jmel, una denominación que en árabe tunecino se traduce como el cuello o la joroba del camello.
Este peñasco solitario está compuesto por estratos alternos de arenisca blanda y bancos duros de caliza yesífera que han resistido la erosión mientras el terreno circundante era barrido por el viento.
La acción continuada de la deflación eólica ha desgastado la base de la roca y perfilado su silueta superior, confiriéndole una figura que recuerda mucho a la cabeza erguida de un dromedario recostado sobre las arenas.
En las inmediaciones de este risco se rodaron diversas secuencias icónicas de la saga, entre ellas el aterrizaje de la nave real de Naboo y el primer duelo con sables de luz entre Qui-Gon Jinn y el lord sith Darth Maul.
Subir a pie por la ladera pedregosa del risco permite alcanzar una atalaya natural privilegiada desde donde se contempla la extensión del Chott el Gharsa hacia el norte y las dunas onduladas del Gran Erg Oriental que se pierden hacia el sur.
Al pie del peñasco es frecuente encontrar pequeñas jaimas beduinas donde pastores locales ofrecen paseos en dromedario alrededor de las formaciones arenosas y sirven vasos de té caliente recién hervido sobre brasas de carbón.
Compartir unos momentos de reposo con estos anfitriones del desierto permite escuchar relatos sobre las antiguas rutas caravaneras que cruzaban estas soledades antes de la llegada de las expediciones motorizadas.
La amenaza de las dunas móviles y la preservación del decorado
El emplazamiento de Mos Espa en pleno desierto abierto somete a las estructuras a un constante asedio ambiental. Las dunas barjánicas de la zona avanzan a una velocidad de unos quince metros por año, empujadas por las corrientes de aire.
A lo largo de las décadas, las dunas han llegado a sepultar parcialmente parte del set cinematográfico, amenazando con aplastar las frágiles cubiertas de escayola.
Para evitar la desaparición de este patrimonio cultural y turístico, el Ministerio de Turismo de Túnez, con varias organizaciones, promovió la iniciativa Save Mos Espa.
Mediante campañas periódicas de excavación con maquinaria pesada y palas manuales, los operarios han retirado miles de metros cúbicos de arena que invadían los callejones, manteniendo despejado el perímetro urbano.
A pesar de estos esfuerzos, el sol implacable, la amplitud térmica extrema y los vientos con partículas abrasivas van degradando los materiales sintéticos, por lo que las autoridades locales promueven trabajos continuos de consolidación estructural.
Precauciones en el desierto y conservación de estructuras frágiles
La visita a Ong Jmel y Mos Espa debe planificarse preferentemente durante las primeras horas de la mañana o en la última franja de la tarde.
En estos momentos, la inclinación de los rayos solares suaviza las temperaturas y proyecta sombras alargadas sobre las dunas, realzando las formas de los edificios y ofreciendo condiciones lumínicas ideales para la fotografía de paisaje.
Los viajeros deben tener presente que los edificios son decorados huecos de escenografía cinematográfica y no construcciones de mampostería resistente.
Está terminantemente desaconsejado trepar por los muros, apoyarse con fuerza en las fachadas o subirse a las cúpulas, ya que la fibra de vidrio envejecida puede quebrar con facilidad, ocasionando accidentes personales y daños irreparables al conjunto.
Resulta aconsejable vestir ropa cómoda de algodón o tejidos transpirables, llevar gafas de sol con buen filtro UV y cubrirse la cabeza con un pañuelo tradicional tipo cheche, el cual protege eficazmente los ojos, la nariz y los oídos de las ráfagas imprevistas de arena en suspensión.
Asimismo, resulta vital disponer de agua potable abundante para mantenerse hidratado durante toda la travesía en todoterreno.
Los equipos fotográficos y teléfonos móviles demandan una atención especial ante las micropartículas de sílice arrastradas por la brisa desértica.
Conviene resguardar las cámaras dentro de fundas herméticas con cremallera mientras no se estén utilizando y evitar cambiar objetivos al aire libre para impedir que el polvo penetre en los sensores y mecanismos ópticos internos.





