Deadvlei: El Salar Blanco y las Acacias Milenarias de Sossusvlei

Deadvlei es una cuenca de arcilla blanca desolada y sobrecogedora situada en el corazón del desierto de Sossusvlei. Rodeada por algunas de las dunas de arena roja más altas del planeta, conserva decenas de esqueletos ennegrecidos de acacias de espina de camello que murieron hace más de novecientos años cuando el río Tsauchab desvió su curso, preservadas intactas por la aridez extrema.

Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026

Ubicación
Parque Nacional Namib-Naukluft, a 60 km al oeste de Sesriem
Antigüedad estimada
Árboles secos datados con más de 900 años de conservación
Acceso
Pista asfaltada hasta aparcamiento 2WD + 5 km en 4x4 o lanzadera oficial
Horario de acceso
Apertura al amanecer y cierre al atardecer en Sesriem Gate

Adentrarse en Deadvlei, en el área protegida de Sossusvlei, supone contemplar una de las estampas paisajísticas más icónicas y magnéticas de toda Namibia. Este salar fósil de arcilla blanquecina contrasta de forma radical con el óxido ferroso de las arenas rojas y el azul cobalto de la bóveda celeste.

Acacias petrificadas en la planicie arcillosa blanca de Deadvlei flanqueada por la duna Big Daddy.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

El origen geológico del salar y sus árboles centenarios

Hace aproximadamente un milenio, crecidas torrenciales del efímero río Tsauchab inundaron esta hondonada desértica, permitiendo que densas arboledas de acacias de espina de camello (Vachellia erioloba) germinaran y prosperaran con vigor. Sin embargo, los vientos dominantes acumularon progresivamente dunas parabólicas colosales que bloquearon por completo el cauce fluvial.

Al evaporarse la humedad bajo un sol inclemente, los árboles murieron lentamente. La sequedad absoluta del desierto del Namib impidió su descomposición biológica ordinaria, transformando su madera en siluetas ennegrecidas por la radiación ultravioleta que permanecen en pie como esculturas minerales imperturbables.

Consejo fotográfico para Deadvlei: Llega en los primeros rayos de luz tras la apertura de la puerta de Sesriem. Durante los primeros cuarenta minutos del amanecer, la ladera de la duna Big Daddy proyecta una sombra fría en el fondo del salar mientras las copas de los árboles reciben luz dorada rasante, logrando un contraste lumínico inigualable.

Cómo llegar y recomendaciones para la caminata

Desde la cancela de Sesriem, se recorren sesenta kilómetros de carretera asfaltada hasta el aparcamiento para turismos estándar (2WD). Desde allí, los últimos cinco kilómetros discurren por bancos de arena profunda donde solo pueden circular vehículos todoterreno con tracción 4x4 reductora y neumáticos con presión rebajada a 1,4 bar. Quienes viajen en turismos convencionales pueden contratar las lanzaderas 4x4 de NWR.