Retratos de la vieja Albania en el archivo Marubi de Shkodër
El Museo Nacional de Fotografía Marubi, en Shkodër, conserva el archivo fotográfico más antiguo e importante de Albania, fundado en 1856 por el italiano Pietro Marubbi. Inaugurado en su forma actual el 9 de mayo de 2016, conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.
Por Florencia · Publicado el 7 de septiembre de 2026
En el centro histórico de Shkodër, el Museo Nacional de Fotografía Marubi guarda la memoria visual más antigua y completa de toda Albania: cientos de miles de negativos, algunos con casi 170 años de antigüedad, que documentan la vida otomana, la independencia y buena parte del siglo XX albanés a través de tres generaciones de fotógrafos.
Un estudio italiano que se volvió albanés
El estudio Marubi nació en 1856 cuando Pietro Marubi, pintor y fotógrafo italiano, se instaló en Shkodër.
Su legado pasó después a su aprendiz albanés Kel Kodheli, cuyos descendientes —ya con el apellido Marubi adoptado como propio— sostuvieron el estudio activo hasta bien entrado el siglo XX, cubriendo casi un siglo continuo de fotografía documental.
El archivo resultante, con placas de vidrio que se remontan a la década de 1850, es hoy una de las colecciones visuales más valiosas de los Balcanes: retratos de familias notables, escenas de mercado y comunidades musulmanas, católicas y ortodoxas conviviendo en la misma ciudad bajo el Imperio Otomano tardío.

Un retrato que rompía las normas de su época
Entre las imágenes más comentadas por los propios especialistas está el retrato de una joven musulmana posando sin velo, una rareza dentro del archivo de Pietro Marubi que revela lo poco habitual que era ese gesto incluso para los estándares más liberales de la época, en una sociedad donde los retratos de mujeres musulmanas eran, en general, muy escasos.
Tras años de restauración y digitalización del fondo, el museo se inauguró en su forma actual el 9 de mayo de 2016, con salas que organizan la colección cronológicamente y permiten seguir, casi en tiempo real, la transformación visual de la ciudad a lo largo de un siglo.
- Ubicación
- Centro histórico de Shkodër
- Fundación del estudio
- 1856, por Pietro Marubbi
- Inauguración del museo actual
- 9 de mayo de 2016
Técnicas pioneras y el fondo de placas de vidrio
La colección del Museo Marubi de Shkodër custodia más de quinientos mil negativos en soporte de placa de vidrio y película de celuloide.
Pietro Marubbi trabajó con el colodión húmedo, habitual a mediados del siglo XIX, un proceso químico laborioso que requería preparar, sensibilizar y revelar las placas de cristal antes de que la emulsión secara.
Para realizar tomas en las montañas, los fotógrafos cargaban cámaras de madera de gran formato y tiendas de campaña oscuras a lomos de mulas, sorteando desfiladeros abruptos para retratar a jefes de clan y combatientes locales.
En las vitrinas de la planta baja se exhiben cámaras de fuelle originales, telones de fondo pintados a mano, lámparas de magnesio y muebles decimonónicos de atrezo utilizados en las sesiones de estudio.
Los visitantes pueden observar ampliadoras antiguas y cuadernos manuscritos donde los fotógrafos anotaban con caligrafía minuciosa los nombres de los clientes, las fechas de las tomas y las fórmulas químicas empleadas.
Este instrumental técnico permite valorar la pericia artesanal necesaria para producir imágenes de gran nitidez mucho antes de la electrificación urbana.
El valor etnográfico de los retratos balcánicos
Más allá de su mérito artístico, el archivo Marubi constituye una fuente etnográfica de enorme valor para comprender la compleja diversidad cultural de los Balcanes.
Las fotografías capturan con extraordinaria precisión los detalles de la indumentaria tradicional del norte de Albania: chalecos bordados con hilo de plata, cinturones con cartucheras de cuero y elaboradas joyas de filigrana.
Cada detalle del atuendo revelaba el estatus social, la confesión religiosa o la procedencia geográfica de quien posaba frente al objetivo.
Al recorrer las salas superiores del museo, tómate tu tiempo para examinar las pantallas táctiles interactivas que permiten ampliar los negativos digitalizados en alta resolución. La museografía moderna dialoga con armonía con el edificio histórico de la calle Kolë Idromeno, ofreciendo textos explicativos detallados en varios idiomas.
Si te apasiona la historia de la fotografía o la antropología visual, conviene planificar con calma la visita para contemplar tanto la colección permanente como las muestras temporales que se renuevan a lo largo del año.
El oficio de fotografiar en el siglo XIX
Antes de la cámara de bolsillo, hacerse un retrato era un acontecimiento. La persona acudía al estudio con su mejor ropa, se colocaba frente a un telón pintado y permanecía inmóvil durante unos segundos mientras el fotógrafo preparaba la placa.
Esa solemnidad explica la seriedad de muchos rostros que verás en las salas: no es falta de alegría, sino la consecuencia de una técnica que exigía quietud y concentración.
Observa con atención los detalles que rodean a los retratados: los trajes tradicionales, los bordados, las armas de adorno, los muebles y los objetos que sostienen en las manos. Cada elemento dice algo sobre su oficio, su clase social y su identidad.
Shkodër fue durante mucho tiempo un cruce de comunidades y creencias, y la fototeca permite comprobarlo en rostros y vestimentas muy diversos.
Dedica un rato a comparar una imagen con la siguiente y a imaginar la historia de quien posa. Es una manera sencilla de convertir un archivo histórico en un conjunto de vidas concretas.
¿Quién fundó el estudio Marubi?
El pintor y fotógrafo italiano Pietro Marubi, que se instaló en Shkodër y fundó el estudio en 1856. Su legado pasó después a su aprendiz albanés Kel Kodheli y a los descendientes de este.
¿Qué hace especial al archivo Marubi?
Conserva cientos de miles de negativos desde la década de 1850, la documentación fotográfica más antigua y completa de Albania, con retratos de la sociedad otomana albanesa que no existen en ningún otro archivo del país.
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