Zurriola pasó de mar bravo a playa de surfistas en Donostia

La Playa de la Zurriola, hasta el siglo XX prácticamente inutilizable por la violencia de sus aguas, se transformó por completo con la construcción de un espigón en 1994 y su reinauguración oficial el 8 de mayo de 1995. Esa reforma amplió la playa y alteró las condiciones del oleaje, convirtiéndola en la playa más surfera y de perfil más joven de la ciudad. El acceso es libre y gratuito en todo momento.

Por

Ubicación
Barrio de Gros, junto a la desembocadura del Urumea
Reforma clave
Construcción de un espigón en 1994
Reinauguración
8 de mayo de 1995
Perfil actual
La playa más abierta y con más oleaje de la ciudad, ideal para surf

La Playa de la Zurriola es la playa surfera de San Sebastián, en el barrio de Gros, junto a la desembocadura del río Urumea.

Surfistas en la playa de la Zurriola, la playa de olas de San Sebastián.
Nicolas Vollmer from Munich [Allemagne] (CC BY 2.0)

De playa casi inutilizable a foco de interés turístico

Durante buena parte de su historia, la Zurriola presentó un oleaje tan violento que la hacía prácticamente inutilizable para el baño, y en el siglo XIX se le daba un uso muy reducido por ese motivo.

No fue hasta la primera década del siglo XX, con la proliferación de hoteles en la zona, cuando comenzó a despertar un interés turístico real, aunque siempre limitado por la fuerza de sus aguas.

La reforma de 1994 y el nacimiento de una playa surfera

En 1994 se construyó un espigón en el extremo este de la desembocadura del Urumea, una obra que amplió considerablemente la longitud de la playa y modificó sus condiciones naturales, haciendo sus aguas aptas para el baño masivo por primera vez en su historia.

La playa reformada se inauguró oficialmente el 8 de mayo de 1995, convirtiéndose desde entonces en la más joven y surfera de la ciudad: sus olas, más abiertas y potentes que las de La Concha, la consolidaron como epicentro del surf en la costa vasca.

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La meca del surf cantábrico, el espigón oriental y el atardecer en Sagüés

Situada en el dinámico y cosmopolita barrio de Gros, al este de la desembocadura del río Urumea, la Playa de La Zurriola es la meca del surf, el deporte náutico y la vitalidad juvenil de San Sebastián.

Su fisonomía actual es el resultado de una modélica obra de regeneración costera culminada en 1994, que rescató una ensenada peligrosa y degradada mediante la construcción de un gran espigón curvo de cantería en el flanco este y el vertido de arenas finas doradas a lo largo de ochocientos metros de litoral.

A diferencia de la calma protegida de La Concha, La Zurriola se abre de par en par a la fuerza virgen del mar Cantábrico, recibiendo oleajes consistentes y rompientes continuas sobre bancos de arena que generan excelentes olas de izquierda y derecha, aptas tanto para surfistas avanzados como para principiantes de bodyboard y paddle surf.

En sus inmediaciones funcionan prestigiosas escuelas de surf que ofrecen clases durante todo el año, atrayendo a practicantes de decenas de nacionalidades.

El extremo oriental de la playa culmina en la explanada de Sagüés, un amplio paseo marítimo al pie de las laderas del monte Ulía presidido por la escultura 'La Paloma de la Paz' de Néstor Basterretxea.

El famoso muro de Sagüés se convierte cada atardecer en el punto de encuentro predilecto de cientos de personas que se sientan con amigos a contemplar la puesta de sol sobre el horizonte marino mientras los surfistas apuran las últimas olas del día.

La playa cuenta además con canchas de voleibol de playa, amplias zonas para pasear y un animado entorno de cafeterías informales, bares de pintxos y tiendas de surf que confieren al barrio de Gros una atmósfera fresca y desenfadada.

La vista hacia el oeste ofrece el contraste de los vanguardistas cubos de cristal del Kursaal recortándose contra las olas espumosas.

  • Practicar surf o iniciarse en sus escuelas reconocidas aprovechando sus rompientes constantes.

  • Reunirse en el muro de Sagüés al atardecer para contemplar la puesta de sol sobre el Cantábrico.

  • Pasear por el espigón oriental admirando las maniobras de los surfistas en las olas.

  • Disfrutar del ambiente juvenil y deportivo en las terrazas y cafeterías del barrio de Gros.

Surf en el Cantábrico: cómo leer el mar

La Zurriola mira hacia el norte, de modo que recibe de lleno los oleajes del Cantábrico, y eso la convierte en una playa de olas relativamente constantes.

Cuando entra un buen mar de fondo, las olas rompen en bancos de arena que se desplazan con las mareas y las tormentas, y los surfistas locales aprenden a leer cada cambio.

Algunos días el agua está casi plana y otros las series llegan fuertes y ordenadas, por lo que conviene observar el mar durante un rato antes de decidir si entrar.

Si quieres iniciarte en el surf, lo habitual es recurrir a una escuela que facilite tabla, traje de neopreno y clases por niveles. El agua del Cantábrico es fresca incluso en verano, de modo que el neopreno es muy recomendable.

Respeta siempre las banderas del socorrismo y las zonas señalizadas para bañistas y surfistas, ya que las corrientes y las mareas pueden cambiar con rapidez. Consultar el parte de mar y preguntar a los profesionales ayuda a elegir el momento adecuado.

Gros, el barrio de la playa

Detrás de la playa se extiende el barrio de Gros, un lugar con identidad propia y un ambiente más relajado que el de la Parte Vieja. Sus calles combinan tiendas de surf, bares de pintxos frecuentados por los vecinos, cafeterías con terraza y pequeños comercios de barrio.

Es un buen lugar para hacer una pausa después de un paseo por la arena, probar la gastronomía local y observar la vida cotidiana de los donostiarras.

A bajamar, la playa se ensancha y deja una gran extensión de arena que se llena de gente corriendo, jugando a la pala o paseando con perros fuera de temporada.

Al atardecer, el paseo hacia el extremo oriental muestra la luz cambiante sobre el monte Ulía y las olas, mientras las siluetas de los surfistas se recortan contra el cielo. Es una escena sencilla, pero resume bien el carácter marinero de la ciudad.

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