Waimangu nació de la erupción del Tarawera y aún hierve

Waimangu Volcanic Valley es el ecosistema geotérmico más joven del planeta, creado íntegramente tras la catastrófica erupción del monte Tarawera el 10 de junio de 1886. Alberga Frying Pan Lake, la mayor fuente termal natural del mundo que abarca casi cuatro hectáreas de agua hirviente humeante, y el cráter Inferno Crater Lake de color azul turquesa brillante.

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Waimangu Volcanic Valley es el ecosistema geotérmico más joven del planeta, creado íntegramente tras la catastrófica erupción del monte Tarawera el 10 de junio de 1886.

Alberga Frying Pan Lake, la mayor fuente termal natural del mundo que abarca casi cuatro hectáreas de agua hirviente humeante, y el cráter Inferno Crater Lake de color azul turquesa brillante.

Origen geológico
Nacido en la violenta erupción del monte Tarawera en 1886
Frying Pan Lake
La mayor terma del mundo: 38.000 m² de agua ácida a 55 °C constantes
Inferno Crater Lake
Cráter con lago cuyo nivel sube y baja varios metros en ciclos rítmicos de 38 días
Navegación lacustre
Crucero en barco por el lago Rotomahana, donde estuvieron las Terrazas Rosas
Senderos
Ruta autoguiada en descenso con autobús lanzadera de regreso

Qué ver y experiencia en la visita

El lago termal humeante Frying Pan Lake en el valle volcánico de Waimangu cerca de Rotorua.
Anonymous Dissident (Public domain)

La erupción del volcán Tarawera en 1886 desgarró la tierra a lo largo de una grieta de diecisiete kilómetros, sepultando aldeas enteras y destruyendo para siempre las míticas Terrazas Rosas y Blancas, consideradas en el siglo XIX la octava maravilla del mundo. De aquella hecatombe telúrica emergió el valle virgen de Waimangu.

El sendero principal desciende plácidamente por el cañón volcánico, pasando junto a Frying Pan Lake (el Lago de la Sartén), una inmensa masa de agua hirviente envuelta en espesas nubes de vapor sulfuroso cuyo desborde alimenta el arroyo Waimangu.

Más adelante, una escalinata conduce a la cresta del Inferno Crater, un lago de color azul cobalto cuyo nivel de agua oscila de forma misteriosa según los cambios de presión subterráneos.

Al final del recorrido terrestre, un barco navega por las aguas serenas del lago Rotomahana, permitiendo a los pasajeros contemplar acantilados humeantes y actividad de géiseres en la orilla que recuerdan que la fuerza volcánica sigue viva bajo la superficie.

El nacimiento de 1886 y el lago termal más grande del mundo

El valle volcánico de Waimangu ostenta la singularidad de ser el sistema geotérmico más joven del planeta, nacido de manera catastrófica y súbita el 10 de junio de 1886.

Aquella noche, una titánica erupción piroclástica del monte Tarawera abrió una gigantesca fisura de diecisiete kilómetros en la corteza terrestre, destruyendo aldeas ancestrales y sepultando bajo toneladas de ceniza las míticas Terrazas Rosa y Blanca, consideradas hasta entonces la octava maravilla del mundo natural.

En el corazón de este valle renacido se formó Frying Pan Lake (el Lago de la Sartén), considerado el manantial de agua caliente más extenso del planeta con una superficie superior a los treinta y ocho mil metros cuadrados.

Sus aguas ácidas a unos cincuenta y cinco grados centígrados desprenden una perpetua neblina de vapor sulfuroso y anhídrido carbónico sobre un lecho mineral que tiñe los márgenes de llamativos colores ocres y anaranjados.

Más adelante en el sendero, el cráter Inferno deslumbra por sus aguas lechosas de un irreal tono azul celeste.

Este lago cratérico experimenta un curioso ciclo hidrológico de treinta y ocho días vinculado al comportamiento subterráneo de Frying Pan Lake, oscilando su nivel hídrico varios metros entre sus fases de desbordamiento térmico y reposo.

El sendero autoguiado desciende a través de bosques regenerados de helechos nativos hasta la orilla del lago Rotomahana, donde un crucero en barco permite contemplar acantilados humeantes y actividad de géiseres en la orilla.

  • Recorrer el sendero peatonal en suave descenso provisto de calzado cómodo y protección solar.

  • Asombrarse ante las densas columnas de vapor caliente que flotan sobre Frying Pan Lake.

  • Completar la experiencia embarcándose en el crucero en barco por el lago Rotomahana.

  • Tomar el autobús interno lanzadera para regresar cómodamente al centro de visitantes del parque.

Las terrazas rosas y blancas que desaparecieron

Antes de 1886, el lago Rotomahana era famoso por las Terrazas Rosas y Blancas, formaciones escalonadas de sílice por las que bajaba agua termal y que se consideraban una de las grandes maravillas naturales del mundo.

Atraían a viajeros que cruzaban el planeta para verlas. La erupción del Tarawera destruyó esa zona, cambió la forma del lago y dio lugar al paisaje que hoy recorres.

Pensar en esa pérdida añade una capa de sentido al paseo: el valle es a la vez el resultado de una tragedia y un laboratorio vivo, en el que puedes ver cómo la naturaleza vuelve a ocupar un espacio devastado.

La vegetación que vuelve a crecer

A lo largo del recorrido observarás cómo las plantas han ido colonizando poco a poco el terreno. Los helechos, los arbustos y los árboles pioneros se asientan en suelos calientes y ácidos, y ofrecen un buen ejemplo de sucesión ecológica.

Fíjate en los cambios de color del suelo y de las piedras, que se deben a los minerales depositados por el agua termal.

Consejos para recorrer una zona geotérmica

Mantente siempre dentro de los senderos y no toques el agua, el barro ni las rocas cercanas a las fuentes, porque pueden estar a temperaturas muy altas. El vapor empaña las gafas y las cámaras, así que lleva un paño limpio.

Utiliza calzado cómodo con buen agarre, ya que el camino baja de forma continuada y puede estar húmedo, y lleva protección solar y una prenda ligera para el viento. Si viajas con niños, vigílalos de cerca en los tramos con barandillas.

Para saber más

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