Pagodas de tres países y guerreros de Xi'an en Wat Yan y Viharn Sien

Wat Yansangwararam (Wat Yan) es un extenso complejo monástico real de 60 hectáreas que alberga pagodas de estilo tailandés, cingalés e indio. Junto a él se alza Viharn Sien (Anek Kuson Sala), un fastuoso palacio-museo chino con guerreros de terracota originales de Xi'an.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Ubicación
Huai Yai, Sattahip (a unos 20 km al sur de Pattaya)
Piezas estrella
Réplica de Mahabodhi de India, guerreros de terracota y bronces de la dinastía Tang

El imponente complejo espiritual y monumental de Wat Yansangwararam (Wat Yan) y el palacio-museo chino Viharn Sien (Anek Kuson Sala) conforman uno de los centros de arte sacro y armonía ecuménica más extraordinarios de Pattaya y de toda Tailandia.

Elegante complejo de templos tailandeses y museo chino de Viharn Sien con estatuas de terracota en Pattaya.
Guido Johannes Joerg (Endimione), Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Wat Yansangwararam: el gran santuario real ecuménico

Construido en 1976 bajo el patrocinio real del rey Bhumibol Adulyadej y dedicado al Patriarca Supremo Somdet Phra Yanasangworn, este inmenso complejo de más de sesenta hectáreas destaca por su arquitectura cosmopolita.

Entre sus jardines y lagos artificiales se erigen la gran estupa Phra Maha Mondop Phutthabat (que resguarda una réplica de las huellas sagradas de Buda), una imponente réplica del templo de Mahabodhi de Bodhgaya (India) donde Buda alcanzó la iluminación y elegantes pagodas de estilos tailandés, cingalés y japonés.

Viharn Sien: palacio imperial chino y guerreros de terracota

A escasos metros de Wat Yan se alza Viharn Sien («la Morada de los Dioses e Inmortales»), un suntuoso palacio de tres plantas construido en el más puro estilo imperial de la dinastía Han por la comunidad tailandesa-china para celebrar los lazos diplomáticos y espirituales entre ambos países.

El museo alberga una de las mayores y más valiosas colecciones de arte y antigüedades chinas fuera de China: estatuas de bronce de deidades taoístas y emperadores, vasijas de porcelana milenaria y varias estatuas y caballos originales de los Guerreros de Terracota de Xi'an donados oficialmente por el gobierno chino, junto a esculturas de monjes shaolin practicando kung-fu.

Paz y meditación: A diferencia de las zonas turísticas costeras, este entorno rural rodeado de colinas selváticas transmite una profunda paz y recogimiento espiritual, siendo ideal para pasear con tranquilidad.

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Estilos arquitectónicos y lagos ornamentales

El complejo de Wat Yansangwararam y Viharn Sien en Pattaya reúne una singular combinación de templos budistas tailandeses y arquitectura palaciega china en un entorno rural privilegiado. El sector tailandés cuenta con elegantes chedis blancos, pabellones de meditación y estanques artificiales donde florecen nenúfares multicolores.

Su diseño responde a una concepción espacial abierta y luminosa orientada a la introspección personal.

A poca distancia, el museo Viharn Sien deslumbra con sus tejados curvos policromados, dragones de cerámica vidriada y columnas lacadas en rojo carmesí. Esta institución cultural custodia una extraordinaria colección de arte imperial donada por el gobierno chino, incluyendo réplicas auténticas de los guerreros de Xi'an.

La coexistencia armónica de ambas tradiciones religiosas y artísticas confiere al paraje un valor cultural excepcional.

Paseos arbolados y serenidad campestre

Los amplios jardines que comunican los diferentes santuarios disponen de senderos flanqueados por árboles de teca y palmeras ornamentales. El silencio en este sector montañoso contrasta radicalmente con el bullicio playero de Pattaya, permitiendo escuchar con nitidez el canto de las aves tropicales. Numerosos bancos a la sombra invitan al descanso entre visita y visita.

Recorrer las salas expositivas de Viharn Sien permite admirar bronces milenarios, pinturas de paisajes con tinta china y cerámicas de diversas dinastías imperiales. La cuidada museografía explica el simbolismo mitológico de cada pieza y su relevancia histórica. Una jornada combinada en este enclave ofrece un enriquecedor panorama de la espiritualidad asiática.

  • Calcular al menos dos horas para recorrer pausadamente tanto el templo como el museo chino.

  • Mantener el debido silencio en las áreas de meditación de Wat Yansangwararam.

  • Llevar calzado fácil de poner y quitar para los múltiples accesos que requieren descalzarse.

Un complejo para recorrer con tiempo

La extensión de este conjunto hace que no sea posible verlo todo en un rato corto. Hay jardines, lagos, pabellones y edificios dispersos que se encuentran a cierta distancia unos de otros, de modo que conviene decidir de antemano qué zonas te interesan más y planificar los desplazamientos.

Llevar calzado cómodo y agua conviene, porque los trayectos entre puntos pueden ser largos bajo el sol y la sombra escasea en algunos tramos.

La combinación de influencias culturales es uno de los aspectos más atractivos. Mientras algunos edificios siguen la tradición tailandesa, con tejados escalonados y remates dorados, otros muestran referencias a estilos de diferentes países asiáticos, lo que refleja la riqueza del budismo en la región y sus intercambios históricos.

La atmósfera del lugar

Más allá de los edificios, el ambiente es el de un lugar de calma. Se escucha el agua de los estanques, el canto de las aves y el murmullo de los visitantes que caminan sin prisa.

Si buscas un respiro del bullicio de la ciudad, este conjunto ofrece espacios tranquilos donde sentarte a la sombra, observar y descansar antes de continuar tu ruta.