Buhoma, donde empezó el trekking de gorilas en Uganda
El trekking de gorilas de montaña en Buhoma es la experiencia de rastreo de primates más célebre de Uganda y la primera establecida en Bwindi desde 1993. Con salida desde el cuartel general del parque, grupos reducidos de ocho viajeros rastrean durante un tiempo variable a familias habituadas como Mubare, Rushegura o Habinyanja, disfrutando de una hora frente a frente con los gigantes.
Por Daniel
El trekking de gorilas de montaña en Buhoma es la experiencia de rastreo de primates más célebre de Uganda y la primera establecida en Bwindi desde 1993. Con salida desde el cuartel general del parque, grupos reducidos de ocho viajeros rastrean durante un tiempo variable a familias habituadas como Mubare, Rushegura o Habinyanja, disfrutando de una hora frente a frente con los gigantes.
- Tiempo de interacción
- Exactamente 1 hora tras localizar al grupo de gorilas
- Familias habituadas
- Mubare (la pionera), Rushegura, Habinyanja y Katwe
- Dificultad física
- Moderada (laderas empinadas entre vegetación densa)
- Edad mínima
- 15 años cumplidos en la fecha del trekking

La cuna del turismo de conservación de primates
El sector Buhoma, ubicado en el flanco noroccidental de Bwindi, es el corazón histórico del ecoturismo de gorilas en África.
Aquí fue donde en 1993 la familia Mubare recibió a los primeros viajeros internacionales, demostrando que el turismo controlado y las tasas de los permisos podían transformar la caza furtiva en una economía de protección activa.
La dinámica del rastreo en la selva nublada
Cada jornada arranca temprano con una charla informativa impartida por los guardaparques de la Uganda Wildlife Authority (UWA).
Mientras los visitantes caminan acompañados por un guía armado y dos rastreadores que abren paso con machetes entre ortigas gigantes y lianas, un equipo avanzado de rastreadores matinales localiza los nidos nocturnos del grupo para guiar la expedición por radio.
El encuentro cara a cara con el espalda plateada
Al encontrar a la familia, se dejan las mochilas y bastones atrás y se avanza en silencio.
Contemplar al imponente macho espalda plateada masticando tallos de bambú mientras las crías juegan colgadas de las ramas a escasos metros es un instante de profunda conexión evolutiva que sobrecoge a cualquier amante de la naturaleza.
Cómo planificar tu visita
Planifica tu safari en Bwindi y Uganda:
• Guía del Parque Nacional Bwindi (sectores, alojamientos y permisos de gorilas)
• Trekking de Gorilas en Buhoma (familias habituadas y senderos)
• Guía Completa de Uganda (itinerarios, visados, vuelos y clima)
Reglas de bioseguridad y distancia mínima preventiva
El encuentro con los gorilas de montaña en Buhoma está regulado por estrictos protocolos sanitarios diseñados para preservar la salud de estos primates en peligro de extinción, sumamente vulnerables a enfermedades respiratorias de origen humano.
Antes de aproximarse a la familia, todos los excursionistas deben colocarse mascarillas protectoras limpias que cubran nariz y boca.
La normativa de la Autoridad de Fauna de Uganda exige mantener una separación mínima de varios metros respecto a los animales durante la hora de observación permitida.
Si un ejemplar joven se acerca por curiosidad infantil, la instrucción es no tocarlo y retroceder con paso pausado siguiendo las indicaciones del guardabosques a cargo.
La labor invisible de los rastreadores avanzados al alba
El éxito de cada jornada de trekking en Buhoma se fundamenta en el trabajo de los rastreadores profesionales que parten a la selva a primera hora de la mañana, mucho antes de que los turistas inicien la marcha.
Estos expertos se dirigen al lugar exacto donde la familia durmió la noche anterior y siguen pacientemente las ramas quebradas y restos de vegetación mordisqueada.
Mediante comunicación por radioemisora, los rastreadores informan a los guías de la posición actualizada de la manada, lo que permite trazar la ruta de aproximación más eficiente por la densa vegetación.
La pericia de estos rastreadores locales, muchos de ellos nacidos en las inmediaciones del bosque, es el pilar sobre el que se apoya todo el modelo ecoturístico de Bwindi.
Contratación de porteadores y bastones de apoyo
Aunque el sector de Buhoma cuenta con algunas familias que habitan laderas de pendiente relativamente suave, el terreno selvático siempre presenta desafíos de fango, raíces traicioneras y maleza tupida.
Contratar los servicios de un porteador local de la comunidad es una ayuda incalculable para superar los pasos más empinados con paso seguro y manos libres.
Llevar un bastón de marcha de madera tallada facilitará el equilibrio en las cuestas y se convertirá al final del viaje en un entrañable recuerdo de la aventura.
El bosque como paisaje de cuidado compartido
El sector de Buhoma está rodeado de comunidades que viven de la agricultura y que mantienen una relación estrecha con el bosque. Con los años, el turismo de gorilas ha introducido ingresos que ayudan a financiar proyectos locales y refuerzan el interés de los vecinos en la conservación.
Por eso, la visita no es solo una experiencia personal: forma parte de un sistema en el que participan guías, rastreadores, porteadores y habitantes de los pueblos cercanos.
Antes o después del trekking, muchos visitantes dedican tiempo a conocer las iniciativas comunitarias de la zona, como visitas a poblados, demostraciones de artesanía y actuaciones de danza y música.
Estas actividades permiten entender mejor el contexto humano del parque y apoyar de forma directa a quienes viven junto al bosque.
Prepararse física y mentalmente
El terreno de Bwindi es empinado, húmedo y a menudo resbaladizo, y las caminatas pueden durar desde un rato corto hasta buena parte de la jornada, según dónde se encuentre el grupo de gorilas ese día.
Conviene estar acostumbrado a caminar en pendiente, llevar botas con buen agarre, ropa de manga larga y guantes ligeros para sujetarse a la vegetación.
Más allá del esfuerzo físico, es útil ir con actitud flexible. Los gorilas se mueven con libertad y la experiencia se adapta a lo que el bosque ofrezca.
Escuchar las instrucciones del guía, mantener la calma y guardar silencio durante el encuentro ayuda a que el momento sea tan especial como pueden llegar a ser estos encuentros.





