Cruzar Bwindi a pie de Buhoma a Nkuringo por el río Ivi
El sendero del río Ivi (Ivi River Trail) es una de las rutas de senderismo más largas de Bwindi, con unos catorce kilómetros que comunican el sector septentrional de Buhoma con el sector meridional de Nkuringo a través del corazón de la selva virgen. Un trekking de una jornada completa, ideal para cruzar el parque a pie.
Por Daniel
El sendero del río Ivi (Ivi River Trail) es una de las rutas de senderismo más largas de Bwindi, con unos catorce kilómetros que comunican el sector septentrional de Buhoma con el sector meridional de Nkuringo a través del corazón de la selva virgen. Un trekking de una jornada completa, ideal para cruzar el parque a pie.
- Longitud total
- 14 kilómetros de sendero selvático
- Tiempo de recorrido
- Una jornada completa de marcha
- Puntos extremos
- Une Buhoma (norte) con Nkuringo (sur) sin necesidad de rodear en coche
- Acompañamiento
- Obligatorio con ranger armado de la UWA

Caminando por las antiguas vías comerciales
Antes de la apertura de carreteras periféricas, el sendero del río Ivi era la senda peatonal que utilizaban los aldeanos Bakiga y Batwa para comerciar entre las comarcas del norte y del sur.
Hoy en día se mantiene como una de las mejores rutas para experimentar el silencio abrumador de la selva tropical profunda.
Encuentros con fauna silvestre y miradores fluviales
Siguiendo el cauce del río Ivi, los excursionistas atraviesan claros de bosque donde se alimentan jabalíes de bosque gigantes, monos cercopitecos azules y grupos de galagos nocturnos o murciélagos en las oquedades de los grandes ficus estranguladores.
Cómo planificar tu visita
Planifica tu safari en Bwindi y Uganda:
• Guía del Parque Nacional Bwindi (sectores, alojamientos y permisos de gorilas)
• Trekking de Gorilas en Buhoma (familias habituadas y senderos)
• Guía Completa de Uganda (itinerarios, visados, vuelos y clima)
La histórica senda de intercambio entre Buhoma y Nkuringo
El sendero del río Ivi sigue una antigua ruta comercial utilizada durante generaciones por las poblaciones locales para transportar mercancías a pie entre las colinas del norte y los asentamientos del sur a través de la selva impenetrable.
Este camino tradicional permitía el trueque de mercancías entre comunidades aisladas por la orografía montañosa.
Caminar por este sendero histórico brinda la oportunidad de comprender cómo los pobladores tradicionales se orientaban en la espesura antes de la creación del parque nacional.
El trazado mantiene una pendiente suave y progresiva que acompaña las curvas de nivel, ofreciendo una experiencia senderista placentera y envolvente.
Cruce de puentes rústicos de madera sobre torrentes selváticos
A lo largo de los catorce kilómetros de recorrido, el sendero atraviesa varios arroyos caudalosos mediante puentes de troncos y tablones de madera integrados en el paisaje fluvial.
El punto culminante es el cruce del propio río Ivi, donde las aguas rojizas corren con fuerza entre bloques graníticos cubiertos de musgo.
En los claros ribereños del río es habitual avistar familias de monos de cola roja, cerdos salvajes gigantes de bosque y una gran variedad de cálaos y turacos en vuelo rasante sobre la corriente.
El murmullo del agua y el balanceo de las copas de los árboles crean un entorno idóneo para hacer una pausa de descanso a mitad de la travesía.
Coordinación logística del equipaje entre ambos sectores
Dado que el sendero del río Ivi comunica Buhoma con Nkuringo en una sola dirección, los viajeros suelen aprovecharlo como enlace a pie entre ambos sectores del parque mientras su equipaje principal viaja por carretera en vehículo todoterreno.
Es esencial coordinar el traslado del equipaje pesado con antelación a través del alojamiento o de la agencia local para que las maletas esperen en el destino al concluir la marcha.
Llevar en la mochila de mano un picnic frío, suficiente agua purificada y bastones de apoyo hará más llevadera la jornada de travesía cruzando Bwindi de norte a sur.
Llegar a pie a las crestas de Nkuringo contemplando las laderas recorridas deja una profunda sensación de comunión con la inmensidad de Bwindi, culminando un día memorable de marcha en el corazón verde del continente.
Dos sectores, dos paisajes
Quienes recorren el sendero completo de un extremo a otro notan cómo cambia el ambiente a medida que avanzan. En Buhoma, el bosque se muestra espeso y húmedo, con helechos y troncos cubiertos de musgo.
Hacia Nkuringo, el terreno se vuelve más abrupto y el paisaje se abre en terrazas cultivadas, con vistas amplias de colinas y lagos. Esa transición ofrece una muestra concentrada de la variedad que caracteriza a esta región del suroeste de Uganda.
En días despejados se pueden divisar a lo lejos las siluetas de los volcanes de la cordillera Virunga, una imagen que recuerda que estás en el corazón de una de las zonas más montañosas del continente.
Cómo afrontar una jornada larga en la selva
El sendero exige un ritmo constante y una buena dosis de paciencia. El suelo puede estar húmedo, las pendientes son frecuentes y la humedad ambiental hace que el esfuerzo se sienta mayor.
Lo más razonable es salir temprano, llevar poco peso en la mochila y planificar descansos para beber agua y recuperar fuerzas.
Contratar a un porteador local es una opción muy recomendable. Además de aliviar la carga, supone una aportación directa a la economía de las comunidades de la zona y una oportunidad de conversar con alguien que conoce a fondo el bosque.
Muchos guías y porteadores comparten historias sobre la vida en las colinas y sobre los cambios que ha traído el turismo.
Lleva calzado de montaña con buena suela, pantalones largos, impermeable ligero y guantes finos para agarrarte a ramas y raíces. Respeta las indicaciones del guía, no te separes del grupo y evita arrancar plantas o llevarte recuerdos naturales.
La selva es un tesoro compartido, y cada visitante tiene la responsabilidad de dejarla tal como la encontró.





