El canal Kazinga, treinta y dos kilómetros de hipopótamos entre lagos

El crucero en barco por el Canal Kazinga es la excursión más habitual del Parque Nacional Queen Elizabeth. Esta vía fluvial natural de 32 kilómetros enlaza el lago Edward con el lago George, congregando una de las mayores concentraciones de hipopótamos del mundo, manadas de elefantes bebiendo en la orilla, cocodrilos del Nilo y numerosas aves acuáticas.

Por

Duración de la travesía
2 horas de navegación guiada por guardas de UWA
Punto de embarque
Muelle de Mweya Peninsula
Densidad de fauna
Una de las mayores concentraciones de hipopótamos del mundo

El espectáculo fluvial del Rift Albertino

Navegar por las aguas calmas del Canal Kazinga permite aproximarse a menos de diez metros de la megafauna salvaje sin alterar su comportamiento cotidiano.

Durante las dos horas de travesía, los barcos de dos pisos motorizados recorren las riberas orientales, donde familias enteras de elefantes se sumergen para refrescarse del calor de la sabana, mientras cientos de hipopótamos bostezan y defienden sus territorios fluviales con estruendosos resoplidos.

Manada de elefantes bebiendo en la orilla del canal de Kazinga durante un safari en barco.
Paradise Adventure Vacations (CC BY-SA 4.0)

Paraíso de aves acuáticas y aves migratorias

El canal actúa como imán biológico para numerosas especies de aves acuáticas, residentes y migratorias.

En un solo recorrido es habitual contemplar bandadas de pelícanos comunes y rosados, cormoranes de cuello blanco, picotenazas africanos, martines pescadores píos cerniéndose sobre el agua y águilas pescadoras africanas oteando desde las acacias muertas en las orillas.

Consejos prácticos para la excursión fluvial

Se recomienda reservar el turno de media tarde, ya que la luz dorada baña las laderas de Mweya y la temperatura incita a búfalos del Cabo y antílopes acuáticos a descender al agua.

Es indispensable llevar prismáticos, teleobjetivo de al menos 300 mm y protección solar. El canal forma parte del circuito central y conecta perfectamente con los safaris en sabana de las llanuras de Kasenyi.

Planifica tu safari en Queen Elizabeth y Uganda:

• Guía del Parque Nacional Queen Elizabeth (sectores, safaris y mejores alojamientos)

• Crucero por el Canal Kazinga (horarios, hipopótamos y lanchas UWA)

• Guía Completa de Uganda (itinerarios, visados, vuelos y clima)

Territorialidad de los clanes de hipopótamos en las aguas someras

El Canal Kazinga congrega una de las mayores concentraciones de hipopótamos del mundo a lo largo de sus treinta y dos kilómetros de curso.

Navegar por sus orillas permite apreciar de cerca las complejas jerarquías y enfrentamientos territoriales que rigen la vida de estos colosos semiacuáticos.

Los machos dominantes marcan sus parcelas de agua poco profunda con enérgicos batidos de cola y poderosos bostezos intimidatorios que dejan al descubierto colmillos afilados de más de cuarenta centímetros de longitud.

Las madres descansan con las crías apoyadas sobre el lomo para facilitarles la respiración, sumergidas hasta los ojos mientras hileras de garcillas bueyeras caminan sobre sus gruesos lomos desparasitando pliegues de piel.

Grandes concentraciones de elefantes en las riberas vespertinas

A partir de media tarde, cuando el calor del sol amaina, extensas manadas familiares de elefantes descienden de las colinas de matorral hacia el canal para saciar su sed y entregarse a rituales de baño colectivo.

Ver decenas de paquidermos alineados en la orilla bebiendo y chapoteando es uno de los espectáculos más conmovedores de Uganda.

Los jóvenes juegan a empujarse en el agua somera mientras los machos más viejos se sumergen por completo, dejando únicamente la punta de la trompa al descubierto como si de un tubo respirador se tratara.

La perspectiva desde la borda del barco ofrece un ángulo fotográfico a ras de agua inmejorable, sin alterar la conducta serena de los animales.

Elección de asientos y ópticas para la fotografía de aves

Para disfrutar al máximo del crucero fluvial es recomendable ubicarse en los laterales de la cubierta superior o en la proa, donde la vista panorámica de ambas márgenes queda despejada de obstáculos.

La gran abundancia de aves como el pelícano rosado, el martín pescador pío, el tántalo africano y la espátula requiere alternar entre una lente zoom intermedia para paisajes faunísticos y un teleobjetivo potente para capturar detalles del plumaje.

Disponer de una bolsa de tela o cojín de apoyo sobre la barandilla ayudará a estabilizar el encuadre frente a las suaves vibraciones del motor de la embarcación.

Comunidades de pescadores y sal en las orillas

El Canal Kazinga no solo es un hábitat de fauna: en sus orillas y en las del lago Edward hay comunidades que viven de la pesca, a menudo dentro de enclaves reconocidos en el interior del parque.

Desde el barco pueden verse pequeñas embarcaciones, redes tendidas y campamentos de pescadores que llevan generaciones aprovechando estas aguas. Es un recordatorio de que Queen Elizabeth es un espacio compartido entre la vida silvestre y las personas que dependen de sus recursos.

En las inmediaciones se encuentra el lago Katwe, un lago salino cuyas salinas se explotan de forma artesanal desde hace mucho tiempo. Ver las parcelas y a quienes trabajan en ellas añade un matiz cultural a un viaje que se centra en la fauna.

Si el itinerario lo permite, vale la pena preguntar al guía por la historia local y por cómo se organiza la convivencia entre pescadores, agricultores y conservacionistas.

El paisaje que rodea el canal

El crucero parte de la península de Mweya, un saliente de tierra entre el canal y el lago Edward desde el que se contempla un horizonte muy amplio. En días muy despejados puede intuirse en la distancia la silueta de los montes Rwenzori, aunque a menudo las nubes los ocultan.

Las laderas cubiertas de matorral, los cráteres de la región y las llanuras abiertas componen un escenario que cambia con la luz y la estación.

Mientras navegas, conviene alternar los prismáticos con la mirada libre. Hay momentos en que lo más interesante no es un animal concreto, sino el conjunto: búfalos que descansan en el barro, aves que se levantan de golpe, hipopótamos que bufan al salir a respirar.

Navegar despacio, con el motor casi en silencio, deja tiempo para percibir los sonidos y los olores del humedal, que son una parte importante de la experiencia.