Diecisiete kilómetros Nilo arriba hasta el pie de las cataratas Murchison

El crucero en barco a la base de las cataratas Murchison es la experiencia cumbre del parque más extenso de Uganda. Remontando 17 kilómetros del río Nilo Victoria desde Paraa, los viajeros navegan entre densas colonias de cocodrilos del Nilo, hipopótamos sumergidos y manadas de elefantes sedientos hasta alcanzar el pie del atronador cañón de agua.

Por

Recorrido fluvial
17 km río arriba desde el muelle de Paraa hasta la base
Duración de la excursión
Aproximadamente 3 horas (ida y vuelta)
Conexión a pie
Opción de desembarco para ascender a pie al mirador superior

El tramo del Nilo Victoria que discurre por Murchison Falls se ensancha majestuosamente creando orillas bordeadas de espadañas y papiros. A medida que el barco remonta la corriente, el murmullo del agua se transforma gradualmente en un rugido profundo y vibrante.

En las riberas arenosas, grandes cocodrilos del Nilo reposan con las fauces abiertas regulando su temperatura corporal.

Embarcación de safari fluvial aproximándose a la base humeante de las cataratas Murchison.
Steady Safaris Limited (CC BY-SA 4.0)

Fauna salvaje al borde del agua

La concentración de animales que acuden a beber no tiene parangón en Uganda: manadas de búfalos cubiertos de fango, familias de elefantes chapoteando en los recodos poco profundos y numerosos hipopótamos asomando sus ojos saltones. Además, las paredes de arenisca albergan ruidosas colonias reproductoras del abejaruco de garganta roja.

Aproximación al Vórtice de las aguas

A unos cientos de metros del salto de agua, las embarcaciones reducen la marcha frente a una nube permanente de rocío blanco salpicada de arcoíris. Aquí el caudal entero del Nilo se estrella contra la cuenca inferior.

Desde este punto, los más intrépidos pueden desembarcar para realizar el exigente ascenso a pie por el sendero rocoso hacia la cumbre.

Planifica tu safari en Murchison Falls y Uganda:

• Guía del Parque Nacional Murchison Falls (sectores, circuitos de safari y lodges)

• Crucero a las Cataratas Murchison (horarios del Nilo, fauna y miradores)

• Guía Completa de Uganda (itinerarios, visados, vuelos y clima)

Colonias de cocodrilos en los bancos de arena de Fajao

A medida que la embarcación se aproxima al estrecho desfiladero de Fajao, las orillas de arena volcánica y fango se llenan de enormes cocodrilos del Nilo.

Estos gigantescos reptiles yacen inmóviles con las fauces entreabiertas para disipar el calor corporal, tolerando la cercanía del barco sin inmutarse.

En este tramo la corriente fluvial aporta constantemente peces heridos o aturdidos que han caído por las cataratas, proporcionando un festín inagotable de alimento que explica la desmesurada concentración y corpulencia de los reptiles en esta cuenca protegida.

No es raro presenciar forcejeos territoriales entre machos dominantes que baten sus colas pesadas contra el agua fangosa, provocando estampidas de aves zancudas que buscan refugio momentáneo en los carrizales más altos.

Elefantes cruzando los canales fluviales y baños de lodo

Navegar por el Nilo permite contemplar escenas cotidianas de manadas familiares de elefantes que bajan a la ribera a saciar la sed y refrescarse tras el calor del mediodía.

Es común ver a los ejemplares adultos vadeando brazos secundarios del río con el agua hasta el cuello, utilizando la trompa como tubo de respiración submarino.

En las calas de arcilla roja, los paquidermos se entregan a placenteros baños de lodo, rociándose barro líquido con la trompa para crear una capa protectora contra los insectos picadores antes de regresar en ordenada fila india a la sabana arbolada.

Las crías jóvenes juguetean cerca de las madres intentando imitar sus movimientos, chapoteando con alegría en aguas poco profundas mientras los adultos vigilan con recelo cualquier movimiento inusual en la corriente fluvial.

Recomendaciones de estabilidad y protección contra salpicaduras

Al aproximarse a la base de las cataratas, la corriente se vuelve turbulenta y la embarcación cabecea sobre el remolino de espuma blanca. Para tomar fotografías nítidas del salto de agua, es aconsejable afirmarse en la barandilla con ambos pies bien apoyados en cubierta y utilizar velocidades de obturación altas.

Llevar una funda impermeable o una toalla pequeña para cubrir las lentes fotográficas evitará que la nube de rocío que flota en el ambiente moje los cristales y empañe los objetivos.

Asegurar la correa de la cámara al cuello y guardar teléfonos o documentos en bolsas estancas durante los minutos más cercanos a la caída brinda gran tranquilidad para disfrutar del estruendo ensordecedor sin sobresaltos.

Baker, Murchison y la exploración del Nilo

El nombre de las cataratas recuerda a Roderick Murchison, geólogo escocés y presidente de la Real Sociedad Geográfica de Londres. Lo puso el explorador Samuel Baker, que llegó a la zona en 1864 mientras buscaba el origen del Nilo.

Aquella búsqueda fue una de las grandes obsesiones de la geografía del siglo XIX, y estos parajes fueron un escenario más de esa historia de expediciones, mapas y descubrimientos.

Conviene recordar, sin embargo, que el territorio ya era conocido y habitado por las comunidades locales mucho antes de la llegada de los exploradores europeos. Los nombres que hoy figuran en los mapas son una capa más de una historia mucho más larga.

Una garganta diminuta para un río enorme

Lo más sorprendente de las cataratas es la desproporción entre el caudal y el espacio por el que pasa. El Nilo Victoria, un río ancho y caudaloso, se ve obligado a atravesar una grieta de apenas unos metros de anchura antes de precipitarse al vacío.

La fuerza del agua comprimida produce un estruendo que se oye desde lejos y una bruma permanente que a menudo forma arcoíris.

Desde el barco, el momento de acercarse al pie de la caída permite apreciar esa energía en toda su magnitud.

Mantén la cámara protegida de la humedad y escucha las indicaciones del capitán, ya que las corrientes de la zona son fuertes y el barco no puede aproximarse más allá de cierto punto.

Antes de embarcar, lleva sombrero, protección solar, agua y unos prismáticos. El trayecto es una oportunidad ideal para observar aves acuáticas, hipopótamos y cocodrilos desde una perspectiva que no ofrece ningún otro recorrido por el parque.

Si puedes, completa la experiencia con la caminata que sube hasta la parte superior de las cataratas y compara ambas perspectivas del mismo fenómeno.