Ópera de Oslo: un témpano de mármol blanco por el que se sube andando
La Ópera de Oslo (Operahuset) es la sede de la Ópera y el Ballet Nacional de Noruega, un edificio blanco de Snøhetta inaugurado el 12 de abril de 2008 en Bjørvika. Lo que la hace distinta es que se puede subir caminando por su cubierta de mármol hasta una terraza con vistas al fiordo.
Por Florencia · Publicado el 14 de septiembre de 2026
En la mayoría de los teatros de ópera te quedas mirando la fachada desde abajo. En Oslo haces lo contrario: te acercas al borde del agua, pisas el mármol y sigues subiendo por la propia cubierta hasta que la ciudad queda a tus pies. El edificio parece un témpano blanco encallado en el extremo del fiordo.
Es obra del estudio noruego Snøhetta y se inauguró el 12 de abril de 2008. Aquí tienes cómo está hecho, qué merece una mirada de cerca, cómo entrar si quieres ver el interior y qué conviene saber antes de ir.
- Ubicación
- Kirsten Flagstads plass 1, Bjørvika, Oslo
- Cómo llegar
- A pie desde Oslo S; también paradas de Tollboden y Bjørvika
- Tejado
- Abierto al público todo el año, según Visit Norway; sin horario publicado por la Ópera
- Vestíbulo
- Lun-sáb 11:00-16:00, dom 12:00-16:00 (según la web oficial)
- Visita guiada
- 50 min; 180 NOK, niños 105 NOK (según la web oficial)
- Tiempo de visita
- 1 hora el exterior; unas 2 con visita guiada
Subir al tejado: lo primero que se hace
La cubierta desciende hasta el nivel de la calle y se convierte en una gran plaza inclinada. Según Visit Norway, se puede subir al tejado durante todo el año y desde arriba hay vistas panorámicas de Oslo y del fiordo. El recorrido es una rampa suave, apta para ir despacio.

La web oficial de la Ópera no publica horario ni condiciones del tejado en su página de información práctica, así que no se puede dar una hora de cierre. Si piensas ir de noche o hay un evento, comprueba en operaen.no si hay alguna restricción ese día.
En invierno, con nieve o hielo, el mármol resbala y la pendiente se nota. Lleva suela con buen agarre. En verano, en cambio, el borde bajo de la cubierta es un buen sitio para sentarse un rato junto al agua.
Un concurso, un barrio nuevo y un edificio protegido
El proyecto salió de un concurso internacional en el que, según Wikipedia, se presentaron unas 350 propuestas. Las obras se hicieron entre 2003 y 2007. El presupuesto fue de 4.400 millones de coronas noruegas, y el edificio se terminó antes de lo previsto y unos 300 millones por debajo de esa cifra.
Bjørvika era una zona portuaria. En 2008, el mismo año de la apertura, el Parlamento decidió levantar allí también el museo Munch, el museo Stenersen y la biblioteca pública de Oslo, para formar un nuevo centro cultural. La Ópera recibió unos 1,3 millones de visitantes en su primer año, según Wikipedia.
Tuvo además reconocimiento temprano. Ganó el premio de cultura del World Architecture Festival en 2008 y el Premio de la Unión Europea de Arquitectura Contemporánea, el Mies van der Rohe, en 2009. En noviembre de 2012 la Dirección de Patrimonio Cultural de Noruega lo declaró protegido.
Mármol, granito, roble y aluminio
El exterior está cubierto de mármol blanco de Carrara y de granito blanco, en superficies inclinadas que hacen que el edificio parezca salir del agua. La torre de la escena, ese volumen alto que sobresale detrás, va revestida de aluminio blanco. La piedra cambia con la luz del día, así que merece una segunda mirada a otra hora.
Los ventanales del vestíbulo tienen 15 metros de altura. Dentro, el roble domina los espacios. La sala principal tiene forma de herradura, como los teatros clásicos, aunque aquí todo está hecho con líneas limpias y una madera muy clara.
Tres obras de arte, dentro y fuera
La primera está en el agua. She Lies, de Monica Bonvicini, es una escultura de acero inoxidable y paneles de vidrio sobre una plataforma de hormigón en el fiordo. La reina Sonja la presentó el 11 de mayo de 2010. Se ve bien desde la rampa.
La segunda es un telón. Pae White creó el telón principal, de unos 23 metros de ancho y 500 kilos, que parece una lámina de aluminio arrugada aunque es un tejido plano. La tercera es de Olafur Eliasson, que diseñó un panel de pared en el vestíbulo.
La araña del auditorio lleva 5.800 cristales hechos a mano, según Wikipedia. Si compras entrada para una función, la verás sobre tu cabeza; si no, la visita guiada es la forma más directa de conocer el interior.
Ver el interior sin comprar entrada de ópera
Según la web oficial, el vestíbulo abre de lunes a sábado de 11:00 a 16:00, o hasta el final de la función, y los domingos de 12:00 a 16:00. La taquilla y la tienda tienen el mismo horario. Es el sitio donde comprar entradas, tomar un café o ver cómo se organiza el edificio.
La visita guiada dura unos 50 minutos y recorre los distintos espacios, con una mirada detrás de escena. Según la web oficial, cuesta 180 coronas y 105 los niños, con visitas en inglés los fines de semana. Las entradas salen a la venta cada martes de la semana de la visita.
Los grupos son de un máximo de 25 personas y la visita empieza puntual, así que llega unos minutos antes. Como los horarios, los precios y los idiomas cambian, mira la página de visitas guiadas de operaen.no antes de planificar el día.
Llegar, comer y moverse alrededor
La Ópera está en Kirsten Flagstads plass 1, junto a la estación central. La web oficial indica que se llega en autobús, tranvía y metro con las paradas de Oslo S, Tollboden y Bjørvika, y recomienda consultar las rutas en la app de Ruter. Desde la estación central se llega caminando.
Si vas en bicicleta hay aparcamiento a lo largo de Operagaten y en el lado sur del edificio. La entrada para sillas de ruedas está junto a la entrada principal, en el extremo izquierdo,.
Para comer, la web oficial menciona la Brasserie Opera, abierta todos los días de 12:00 a 20:00 o hasta el inicio de la función, y Havsmak, de martes a sábado. Hay taquillas con cierre que funcionan con monedas de 10 coronas, pero no espacio para maletas grandes.
Dedica una hora si solo subes al tejado y miras el vestíbulo.
Cuenta con unas dos horas si añades la visita guiada de 50 minutos.
Para ver el fiordo con luz suave, sube a primera hora de la tarde en verano.
En el mismo barrio de Bjørvika tienes más para ver: están también el museo Munch y la biblioteca pública de Oslo (Deichman). Combinarlos con la Ópera da una mañana completa de arquitectura contemporánea junto al agua.
Diseñada por el prestigioso estudio Snøhetta, emerge del fiordo de Bjørvika como un colosal glaciar de mármol blanco y cristal cuya cubierta inclinada permite caminar libremente desde el agua hasta el tejado. Forma parte de los recorridos destacados en nuestra Guía completa de viaje a Oslo.
Si te quedas más días en Oslo, lo esencial de Oslo te ayuda a situarte; también puedes seguir por Tres versiones de El grito en la torre inclinada del Museo Munch, Munch, Dahl y diseño nórdico bajo un mismo techo en Oslo o Cambio de guardia frente al Palacio Real de Oslo.
¿Se puede subir al tejado de la Ópera de Oslo?
Sí. Según Visit Norway, se puede subir al tejado durante todo el año y desde arriba hay vistas panorámicas. La web oficial de la Ópera no publica horarios ni tarifas para el tejado, así que si vas de noche o con mal tiempo conviene comprobar si hay restricciones.
¿Se puede entrar al edificio sin tener entrada de ópera o ballet?
El vestíbulo abre de lunes a sábado de 11:00 a 16:00 y los domingos de 12:00 a 16:00, según la web oficial, y los horarios pueden variar. Para ver escenarios y talleres hay que reservar la visita guiada de unos 50 minutos.
¿Hay visitas guiadas en inglés?
Sí, según la web oficial se ofrecen los fines de semana. La visita dura unos 50 minutos, cuesta 180 coronas noruegas (105 para niños) y las entradas se ponen a la venta cada martes de la semana en que se hace.
¿Cómo llego desde la estación central?
La Ópera queda junto a Oslo S y se llega a pie. Si prefieres transporte, la web oficial indica que hay autobuses, tranvías y metro con paradas en Oslo S, Tollboden y Bjørvika, y remite a la aplicación de Ruter para planificar la ruta.
¿Qué ver cerca de la Ópera?
En Bjørvika están también el museo Munch y la biblioteca pública de Oslo (Deichman). La escultura She Lies de Monica Bonvicini flota delante del edificio y se ve bien desde la rampa de la cubierta.





