Munch, Dahl y diseño nórdico bajo un mismo techo en Oslo
El Museo Nacional (Nasjonalmuseet) abrió en junio de 2022 en el antiguo edificio de Vestbanen, junto al ayuntamiento de Oslo. Reúne arte, diseño y arquitectura de Noruega, con más de 400.000 obras en el conjunto de sus colecciones, entre ellas la versión de 1893 de El grito de Edvard Munch.
Por Florencia · Publicado el 14 de septiembre de 2026
Quien busca El grito en Oslo suele tener que decidir entre dos museos. El Museo Nacional guarda la versión de 1893, pintada al óleo, témpera y pastel sobre cartón, mientras que el Museo Munch, en otra zona de la ciudad, conserva la de 1910 y otra de pastel. Esa duda sirve para empezar a entender el lugar.
El edificio, de líneas contenidas, ocupa el solar de la antigua estación de Vestbanen, entre la fortaleza de Akershus y el ayuntamiento, con la vista abierta al fiordo. Dentro hay mucho más que un cuadro famoso: pintura romántica, tapices medievales, diseño nórdico y objetos de moda y artesanía.
- Ubicación
- Brynjulf Bulls plass 3, antigua estación de Vestbanen, Oslo
- Cómo llegar
- A pie desde el ayuntamiento o la fortaleza de Akershus; transporte público según Ruter
- Tiempo de visita
- De 2 a 4 horas
- Inauguración
- Junio de 2022; arquitectos Kleihues + Schuwerk
- Coste
- Alrededor de 5.300 millones de coronas noruegas
- Horario y entrada
- Consultar en nasjonalmuseet.no
Una colección que nació de cinco instituciones
El Museo Nacional se creó en 2003 al fusionar varias instituciones, entre ellas la Galería Nacional, el Museo de Arquitectura, el Museo de Artes Decorativas y Diseño y el Museo de Arte Contemporáneo. Durante años sus fondos estuvieron repartidos por distintos edificios de Oslo.

Hoy el conjunto supera las 400.000 obras entre arte, arquitectura y diseño. No se ve todo a la vez: en el edificio principal se muestra la colección permanente, titulada «La colección», más exposiciones temporales, y la arquitectura tiene también otra sede propia.
El edificio de Vestbanen: dimensiones y polémica
Según el propio museo, el proyecto lo ganó en noviembre de 2010 el estudio alemán Kleihues + Schuwerk, con Klaus Schuwerk al frente. El museo explica que la altura es deliberadamente contenida para «someterse» al ayuntamiento, y que juntos con la fortaleza forman un triángulo de edificios.
Costó alrededor de 5.300 millones de coronas noruegas, y según Wikipedia la crítica fue dura con su aspecto: algunos llegaron a compararlo con una prisión.
Un solar con historia y con obstáculos
El museo ocupa el lugar de la antigua estación de Vestbanen, entre la fortaleza de Akershus y el ayuntamiento. Construir allí fue complicado, según la explicación oficial: el terreno está junto al puerto y casi a nivel del mar, hay un túnel de carretera bajo el solar que impedía volar roca, y las líneas de tranvía bordean dos lados.
Además había edificios protegidos que debían quedarse, como la casa del jefe de estación y el actual Centro Nobel de la Paz. Entre el museo y esas construcciones históricas queda una plaza, la Museum Square, pensada como lugar de paso y de pausa.
Detalles como estos explican la forma del edificio: bajo, extenso y muy pegado al suelo. Cuando salgas, rodéalo por la plaza antes de bajar hacia el agua; verás cómo dialoga con la fachada del ayuntamiento y con la fortaleza.
Munch y la sala de El grito
La pieza que más público atrae es la versión de 1893 de El grito, la primera de las versiones del cuadro. Pregunta en información o consulta la web del museo por la sala en que se muestra.
En ella hay una inscripción a lápiz casi invisible que dice que «solo puede haber sido pintado por un loco». La investigación con infrarrojos confirmó que la escribió el propio Munch.
Conviene ir primero a la sala de Munch y dejar el resto para después, porque es la que más gente concentra. Si te interesa más a fondo la obra del pintor, el Museo Munch complementa la visita con otras versiones del motivo.
De los tapices medievales al romanticismo noruego
No todo es Munch. La colección incluye el tapiz de Baldishol, una pieza medieval del siglo XII, y la colección Paus de antigüedades clásicas, con bustos imperiales donados por el conde Christopher Paus. Los fondos gráficos reúnen cerca de 50.000 obras, entre ellas piezas de Durero y Rembrandt.
Entre los cuadros de J. C. Dahl está Vista desde Stalheim, de 1842, una buena puerta de entrada al romanticismo nacional, que miró al paisaje noruego con ojos nuevos.
Los dibujos y las piezas frágiles, como las obras sobre papel, pueden rotar según el calendario del museo, así que pregunta en información o mira la web para saber qué está expuesto el día de tu visita.
Diseño, moda y artesanía
Las colecciones de artes aplicadas cuentan la historia del diseño escandinavo a través de muebles, vidrio, cerámica, plata y textiles. Es un buen contrapunto a las salas de pintura y ayuda a entender por qué la sencillez funcional se convirtió en seña de identidad nórdica.
Suele ser una zona más tranquila que la sala de Munch.
Horarios, entradas y servicios
La web oficial del museo (nasjonalmuseet.no) tiene una tienda con artesanía, libros y objetos de diseño, y las entradas se compran en su página de tickets. No damos cifras de horarios ni de precios: confírmalos en la web del museo antes de ir.
Comprueba también en la web oficial los días de cierre. Si viajas con Oslo Pass, mira en su web si incluye la entrada.
Cómo llegar y cuánto tiempo reservar
El museo queda en Brynjulf Bulls plass 3, junto al ayuntamiento. Desde el ayuntamiento y la fortaleza de Akershus llegas caminando en pocos minutos, y desde la estación central se puede ir andando o en transporte público; consulta Ruter para ver las líneas del día.
Calcula un mínimo de dos horas; si quieres ver las salas con calma, entre tres y cuatro. Con tiempo justo, elige: Munch, Dahl y diseño nórdico forman una ruta razonable de hora y media. Para seguir el día, el Centro Nobel de la Paz y el paseo por Aker Brygge están al lado.
Antes de irte, pasa por la tienda del museo: vende artesanía, libros, juegos y objetos de diseño, y es una forma sencilla de llevarte un recuerdo de lo que acabas de ver sin salir del edificio.
Diseñado por el arquitecto Klaus Schuwerk, exhibe más de 6.500 obras maestras que abarcan desde tapices medievales hasta pintura de Munch, Van Gogh y diseño escandinavo contemporáneo. Forma parte de los recorridos destacados en nuestra Guía completa de viaje a Oslo.
Si te quedas más días en Oslo, puedes seguir por En el ayuntamiento de ladrillo rojo de Oslo se entrega el Nobel de la Paz, El trampolín de Holmenkollen tiene vistas al fiordo de Oslo o Barcos polares y la balsa Kon-Tiki en la península de Bygdøy.
¿Qué versión de El grito está en el Museo Nacional?
La de 1893, pintada al óleo, témpera y pastel sobre cartón. La versión de témpera de 1910 está en el Museo Munch. Si quieres ver ambas, tienes que visitar los dos museos, que están en zonas distintas de Oslo.
¿Cuánto tiempo hace falta para el Museo Nacional?
Calcula al menos dos horas, y entre tres y cuatro si quieres recorrer con calma pintura, diseño y exposiciones temporales. Con una hora y media puedes ver lo esencial: la sala de Munch, Dahl y un tramo de diseño nórdico.
¿Cómo llego desde el centro de Oslo?
Queda a pocos minutos a pie del ayuntamiento y de la fortaleza de Akershus. Desde la estación central puedes ir andando o en transporte público; consulta Ruter para las líneas y frecuencias.
¿Dónde confirmo horarios y precios?
En la web oficial nasjonalmuseet.no, que tiene una página de entradas y otra de planificación de la visita. Conviene usar solo la fuente del museo, porque los horarios cambian.





