El Bosque Eterno de los Niños nació de donaciones escolares
El Bosque Eterno de los Niños es una reserva privada de unas 22.600 hectáreas que gestiona la Asociación Conservacionista de Monteverde. Nació en 1987, cuando alumnos de una escuela sueca reunieron dinero para comprar selva en Costa Rica. Su sector Bajo del Tigre tiene 4,5 km de senderos y una caminata nocturna diaria a las 17:30.
Por Natalia · Publicado el 11 de septiembre de 2026
La historia de esta reserva empieza en un aula, no en un parque nacional. Un grupo de niños suecos escuchó hablar de la destrucción de las selvas tropicales y decidió que podía hacer algo al respecto. Pocos años después, el dinero llegado de muchos países había salvado miles de hectáreas de bosque cerca de Monteverde.
Hoy, según la Asociación Conservacionista de Monteverde (ACM), es una reserva privada de unas 22.600 hectáreas. Se visita por sectores, y el más cómodo para una escapada de un día, con senderos propios y una salida nocturna, es Bajo del Tigre.
- Gestión
- Asociación Conservacionista de Monteverde (ACM)
- Superficie
- Unas 22.600 hectáreas, según la ACM
- Sector principal
- Bajo del Tigre, cerca de Monteverde
- Senderos
- 4,5 km de distinta dificultad
- Horario
- Desde las 7:00; caminata nocturna a las 17:30 (reserva)
- Reservas
- Por teléfono, correo o en línea, según la ACM
De una clase en Suecia a una reserva de 22.600 hectáreas
La ACM se fundó a comienzos de 1986, cuando vecinos de la zona vieron cómo la deforestación avanzaba sobre los bosques de Monteverde y de la vertiente caribeña de la cordillera de Tilarán. Pidieron ayuda a organizaciones internacionales y empezaron a recaudar fondos para comprar tierras y dejarlas intactas.

En 1987, según la propia ACM, una bióloga estadounidense, Sharon Kinsman, visitó Suecia y habló de las selvas tropicales a alumnos de una escuela primaria. Los niños propusieron reunir dinero para salvarlas y lograron comprar las primeras seis hectáreas. Su profesora, Eha Kern, y su esposo crearon la organización Barnens Regnskog, que canalizó los fondos.
Wikipedia cuenta la misma historia desde otro ángulo y añade que los alumnos recaudaron inicialmente 18.000 dólares para el bosque. Lo esencial coincide: unos niños, una charla y una colecta que acabó convirtiéndose en una reserva.
Después, el movimiento creció. Entre 1988 y 1992 la organización sueca reunió unos dos millones de dólares, y surgieron entidades hermanas en el Reino Unido, Alemania, Japón y Estados Unidos. Según la ACM, la mayor parte de las tierras se compraron entre 1989 y 1993, y las compras continúan hoy.
Cuatro puertas de entrada a la reserva
El Bosque Eterno de los Niños no es un único parque con una barrera, sino una red de terrenos extensa, repartida entre las provincias de Puntarenas y Alajuela. Wikipedia enumera cuatro sitios que reciben visitantes: Bajo del Tigre, la estación de San Gerardo, la estación de Pocosol y la finca Stellar.
San Gerardo ofrece alojamiento y senderismo, con vistas hacia el volcán Arenal. Bajo del Tigre, en cambio, queda junto a Monteverde y se recorre en una jornada, así que suele ser la elección de quien pasa pocos días en la zona.
La ACM se dedica a la conservación, la educación y la investigación, y su web indica que cinco guardabosques protegen el territorio. Entrar no es solo un paseo: es una forma de acercarse al trabajo de protección y de reforestación que sostiene la reserva.
Bajo del Tigre: senderos y miradores
Según la web oficial de la ACM, Bajo del Tigre tiene 4,5 km de senderos de distinta dificultad, dos miradores y una estación educativa pensada para niños. Hay también una tienda de recuerdos cuyos beneficios van a la conservación.
Abre cada día a las 7:00. Se puede recorrer por cuenta propia, sin reserva, o contratar una caminata con guía naturalista, que sí exige reservar.
Según la misma web, los dos miradores de Bajo del Tigre tienen vistas al golfo de Nicoya. Si recorres los senderos por la tarde, son un buen lugar para detenerte a mirar el paisaje, sin desplazarte a ningún otro sitio.
La caminata nocturna de las 17:30
La actividad que más llama la atención es la caminata nocturna con guía, que según la web oficial sale cada día a las 17:30 y requiere reserva. El horario permite ver el cambio de luz: primero el bosque en el crepúsculo y luego la oscuridad, con los sonidos que la acompañan.
Con linterna se descubren ojos que reflejan la luz, insectos, ranas y, con suerte, mamíferos de hábitos nocturnos. Ningún avistamiento concreto está asegurado, y conviene no esperarlo: la gracia está en el ritual de caminar despacio, escuchar y dejar que el guía señale lo que vea.
Lleva ropa de manga larga, calzado cerrado y una prenda de abrigo, porque en Monteverde refresca al caer la noche. Evita perfumes fuertes y el flash de la cámara, y si el guía pide apagar las linternas un momento, aprovéchalo.
Lo que protege este bosque
Wikipedia recoge cifras de biodiversidad notables: unas 450 especies de aves, alrededor de la mitad de las de Costa Rica; tres especies de monos, dos de perezosos y los seis felinos del país. También cita el mayor número de especies de orquídeas de un único lugar del mundo.
Son datos de contexto, no una promesa de lo que verás. Lo habitual en una caminata de pocas horas es encontrar helechos arborescentes, epífitas, aves oídas más que vistas y mucha humedad. La riqueza se aprecia mejor si vas sin prisa y con un guía.
La ACM trabaja además en reforestación: según su web ha sembrado más de 1,6 millones de árboles y mantiene un vivero que produce unos 3.000 árboles nativos al año.
Viajar con niños: una visita que tiene sentido
Dado el origen de la reserva, tiene lógica llevar a los más pequeños. Bajo del Tigre cuenta con una estación educativa interactiva para niños, según la web oficial, y los senderos de distinta dificultad permiten elegir un recorrido corto si el grupo es pequeño o cansa pronto.
Cuéntales antes de entrar cómo empezó todo: que otros niños, a miles de kilómetros, reunieron dinero para comprar el bosque que van a pisar. Esa historia da otro sentido al paseo y ayuda a que miren con atención la hojarasca, los árboles y los sonidos.
Cómo organizar la visita
Las reservas se hacen por teléfono (+506 2645-5200 o +506 8895-2529), por correo ([email protected]) o a través del sistema de reserva en línea de la ACM.
No damos aquí precios de entrada porque no figuran en las páginas consultadas; consúltalos en la web oficial, donde además verás si hay cambios de horario. Reserva con antelación si quieres la caminata nocturna o una visita guiada.
Una estrategia práctica: caminar por la tarde con calma, pasar por los miradores y quedarte a la salida de las 17:30 si has reservado. Calcula medio día y lleva agua, repelente y calzado que aguante el barro.
Conocida como una de las historias de solidaridad ecológica más conmovedoras de la humanidad, el Bosque Eterno de los Niños (BEN) es el mayor tesoro territorial de conservación en Monteverde en Costa Rica.
Si te quedas más días en Monteverde, lo esencial de Monteverde te ayuda a situarte; también puedes seguir por Buscar el quetzal entre los aguacatillos de Monteverde, Volar como Superman sobre la niebla en el canopy de Monteverde o Santa Elena, una reserva comunitaria con vista al volcán Arenal.
¿Quién creó el Bosque Eterno de los Niños?
Fue obra de la ACM y de escolares suecos. En 1987 alumnos de una escuela sueca reunieron dinero para comprar selva en Costa Rica, y después se sumaron donaciones de muchos países y se crearon organizaciones hermanas fuera de Costa Rica.
¿Hay que reservar para recorrer Bajo del Tigre?
No para recorrer los senderos por tu cuenta, según la web oficial. Sí hace falta reservar para la caminata diurna con guía y para la nocturna de las 17:30. Confirma el horario antes de ir.
¿Qué se ve en la caminata nocturna?
Depende de la noche. Es habitual fijarse en insectos, ranas y ojos que reflejan la luz, pero ningún avistamiento está asegurado. Lleva manga larga, calzado cerrado y evita el flash.
¿Se puede dormir en la reserva?
Según Wikipedia, la estación San Gerardo ofrece alojamiento y senderismo con vistas al volcán Arenal. Para Bajo del Tigre no se menciona hospedaje; consulta a la ACM por correo o teléfono.





