Más de tres mil habitaciones en el Palacio Real de Madrid
El Palacio Real de Madrid, iniciado en 1738 sobre las ruinas del antiguo Alcázar, es la residencia oficial de la Casa Real española y el palacio real en uso más grande de Europa occidental, con 3.418 habitaciones. Conviene consultar horarios y condiciones de entrada en la web oficial antes de ir.
Por Florencia
- Ubicación
- Calle Bailén, s/n, Madrid
El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial de la Casa Real española, aunque los reyes actuales residen en el Palacio de la Zarzuela y lo usan sólo para actos de Estado.

El palacio real en uso más grande de Europa occidental
Iniciado en 1738 por orden de Felipe V sobre las ruinas del antiguo Alcázar de los Austrias, destruido por un incendio en 1734, el Palacio Real cuenta con 3.418 habitaciones repartidas en 135.000 metros cuadrados, lo que lo convierte en el palacio real en uso más grande de Europa occidental.
El recorrido de visita libre incluye el Salón del Trono, la Armería Real y la Real Farmacia, entre otras estancias.
Horarios, entrada y el cambio de guardia
El horario varía por temporada, y conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir. Las condiciones de entrada cambian con el tiempo (consulta la web de Patrimonio Nacional para los detalles).
El cambio de guardia solemne se celebra en fechas concretas del calendario, y hay versiones más breves en otras ocasiones; consulta la web de Patrimonio Nacional.
Del Alcázar medieval al palacio barroco
Antes del palacio actual, en este mismo promontorio sobre el río Manzanares se alzaba una fortaleza de origen medieval que con el tiempo se transformó en residencia de los reyes.
Tras el incendio que la destruyó, se encargó un nuevo edificio con una idea clara: debía rivalizar con los grandes palacios europeos. Para ello se contó con arquitectos italianos y españoles, y se eligieron materiales nobles como la piedra blanca y el granito.
El resultado es un edificio de planta cuadrada con un gran patio central, la Plaza de la Armería abierta hacia el sur, y fachadas de líneas clásicas con columnas y balaustradas.
Los reyes que lo habitaron lo fueron decorando con tapices, relojes, lámparas y esculturas, de modo que cada sala refleja los gustos de una época. Es un museo vivo del arte decorativo europeo, además de un escenario de actos oficiales.
Salas y detalles que no conviene perderse
La escalera principal impresiona desde el primer momento por su anchura y por los leones que flanquean los tramos. Después, el Salón del Trono muestra una decoración recargada, con terciopelo rojo, espejos y un techo pintado con una alegoría de la monarquía.
El Salón de Columnas, el Comedor de Gala y la Cámara de Gasparini destacan por la riqueza de sus techos, estucos y mobiliario.
Fíjate también en los relojes y en la colección de instrumentos de cuerda. Entre ellos hay violines y otras piezas de maestros italianos que todavía se utilizan en ocasiones especiales. Otra visita interesante es la Real Armería, con armaduras, espadas y escudos de varios siglos.
Si te gustan los objetos cotidianos, la Real Farmacia muestra frascos, alambiques y recetarios que permiten imaginar la medicina de otras épocas.
Mira los techos pintados de las salas principales, que son una de las mayores riquezas del palacio.
Dedica tiempo a la Armería, una de las colecciones más completas de su tipo.
Asómate a los ventanales para ver los jardines y la Casa de Campo.
Recuerda que algunas estancias pueden cerrar por actos oficiales.
Los jardines y los alrededores inmediatos
Junto a la fachada oeste se extienden los jardines del Campo del Moro, con senderos arbolados, fuentes y pavos reales que pasean con tranquilidad. Al norte se encuentran los jardines de Sabatini, de trazado geométrico, con setos recortados y estanques.
Ambos espacios ofrecen una pausa agradable tras la visita y permiten ver el palacio desde otros ángulos, algo muy recomendable si te gusta la fotografía.
Enfrente se levanta la Catedral de la Almudena, cuya construcción se prolongó durante más de un siglo y que combina un exterior neoclásico con un interior más moderno. Entre ambos edificios se abre la Plaza de la Armería, escenario de ceremonias públicas.
Es un lugar ideal para observar la relación entre el poder civil y el religioso en la historia de España y entender por qué estos edificios se concibieron como pareja.
Consejos para organizar la visita
Consulta en la web oficial las fechas en que el palacio puede estar cerrado por actos de Estado y las normas sobre fotografía en el interior, que suelen limitar su uso en algunas salas.
Elige la primera franja del día si quieres evitar grupos grandes, y reserva con anticipación en temporada alta.
Desde aquí puedes seguir a pie hacia la Plaza de Oriente, el Teatro Real y la Plaza Mayor. En el recorrido se atraviesan calles del Madrid más antiguo, con tiendas tradicionales y pequeñas iglesias.
Para una jornada de historia y paseo, el conjunto con los jardines resulta redondo y se puede hacer sin necesidad de transporte.





