¿Ves a la doncella embarazada en la silueta de Dayang Bunting?

Pulau Dayang Bunting es la segunda isla más grande del archipiélago de Langkawi y guarda el mayor lago de agua dulce de las islas, nacido del derrumbe de una cueva de caliza. Se llega en excursiones de medio día en barco y, desde diciembre de 2024, los adultos extranjeros pagan una tasa de 20 ringgit para ver el lago.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Cuando el barco se acerca desde el norte, alguien siempre señala las colinas y pregunta si de verdad se ve a la mujer. Con un poco de imaginación, sí: una figura tumbada de espaldas, con el vientre abultado. De ahí sale el nombre, Pulau Dayang Bunting, la isla de la doncella embarazada.

La isla, al sur de la principal, es la segunda más grande de las 99 que forman Langkawi. Casi todo el mundo la visita por una sola razón: un lago de agua dulce encerrado entre paredes de mármol y selva, separado del mar por una franja de roca, donde se puede nadar.

Ubicación
Al sur de la isla principal de Langkawi
Cómo llegar
Excursión en barco desde Pantai Cenang o Teluk Baru
Tasa del lago
Según la web oficial de LADA, 20 ringgit adulto extranjero desde diciembre de 2024
Tiempo de visita
Una hora en el lago; 3 a 4 horas la excursión completa
Mejor momento
Salida de la mañana, con el mar más calmado
Accesibilidad
Camino de unos 10 minutos con escalones

La leyenda de Mat Teja y Mambang Sari

El relato más conocido cuenta que un joven llamado Mat Teja llegó a la isla y, al bajar al lago, encontró a unas ninfas bañándose. Su líder, la princesa celestial Mambang Sari, se enamoró de él y se casaron. El hijo de ambos murió al nacer; otras versiones dicen que a los siete días.

Lago de agua dulce rodeado de colinas selváticas en la isla Dayang Bunting de Langkawi.
Mohd Khairul Hakimi Abdul Wahab, Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

Desconsolada, Mambang Sari bendijo el lago para que diera hijos a las mujeres que no podían tenerlos y regresó al cielo. La isla, según la leyenda, tomó entonces la forma de una mujer encinta en su recuerdo. Todavía hay quien se baña en el lago o bebe de su agua con esa esperanza.

Una cueva que se derrumbó y se llenó de agua dulce

La explicación geológica es menos poética pero igual de interesante. Según el geoparque de Langkawi, el lago era una gran cueva de caliza cuyo techo se vino abajo por la erosión. La cubeta que quedó se llenó de agua de lluvia, y por eso el lago es dulce aunque esté a pocos metros del mar.

La roca que lo rodea es mármol del Pérmico, que la autoridad de desarrollo de Langkawi describe como de las mejores formaciones de su tipo en el mundo. Una gran falla de cabalgamiento recorre la isla de norte a sur y levantó la caliza antigua de Setul junto a la más joven de Chuping, con farallones, cuevas y arcos marinos.

Del embarcadero al lago: diez minutos de escalones

Los barcos atracan en un embarcadero de la isla y desde allí un camino con escalones, que suben y bajan, atraviesa la selva durante unos diez minutos. No es exigente, pero las chanclas resbalan: mejor escarpines o sandalias sujetas al tobillo.

En ese tramo viven macacos acostumbrados a los visitantes, y saben que las bolsas de plástico suelen llevar comida. Guarda el teléfono, las gafas de sol y cualquier alimento dentro de una mochila cerrada, no los mires fijamente ni les ofrezcas nada, y aléjate sin prisa si alguno se acerca.

Nadar, remar o quedarse en el pontón

Al final del camino hay pontones flotantes sobre el agua verde, con una zona de baño acotada. Es profunda, de varios metros, así que el chaleco salvavidas es muy recomendable si no nadas con soltura o vas con niños. Los gestores del lago anunciaron chalecos gratuitos para los visitantes malasios; los demás suelen alquilarlo allí.

Si no te apetece mojarte, puedes alquilar un kayak o un bote de pedales y recorrer el lago despacio, pegado a las paredes de roca. También hay un puesto de pedicura con peces, de esos en los que meten los pies en un tanque y los peces pequeños mordisquean la piel.

Lo más agradable, en realidad, es sentarse en el borde del pontón con los pies en el agua y mirar alrededor. Las paredes casi verticales cubiertas de árboles aíslan el lago del mar y del ruido de los barcos, y por momentos parece una piscina escondida en mitad de la selva.

Tasa de conservación y cómo se organiza la salida

Según anunció la autoridad de desarrollo de Langkawi en su web oficial, desde el 1 de diciembre de 2024 la tasa para entrar al lago es de 20 ringgit por adulto extranjero y 10 por niño; los residentes en Langkawi, las personas con discapacidad y los menores de seis años no pagan. Confirma la cifra antes de ir.

La tasa la cobra Langsura Geopark, la empresa que gestiona el lago, y se destina a pasarelas, miradores y conservación. Normalmente no va incluida en el precio de la excursión, así que lleva efectivo en ringgit. Pregunta a tu operador si la paga él o tú al llegar.

La excursión clásica, conocida como island hopping, dura entre tres y cuatro horas y suele salir de los embarcaderos de la zona de Pantai Cenang o de Teluk Baru. Hay salidas compartidas por la mañana y por la tarde, y también barcos privados para grupos. En temporada de lluvias el mar puede picarse y alguna salida se cancela.

Lo que conviene llevar

  • Bañador puesto y toalla pequeña.

  • Bolsa estanca para el móvil y el dinero.

  • Efectivo para la tasa y los alquileres.

  • Protector solar y gorra: en el barco no hay sombra.

Las otras paradas del recorrido

Dayang Bunting suele ser la primera parada. Después los barcos se detienen frente a Pulau Singa Besar, donde los operadores atraen a las águilas con comida para que bajen en picado cerca de la embarcación, y terminan en Pulau Beras Basah, una isla pequeña con playa de arena donde se hace la parada más larga.

Quien quiera algo más tranquilo puede preguntar por los alojamientos en casas de familia de las tres aldeas habitadas de Dayang Bunting. En el interior de la isla está también Gua Langsir, una cueva que casi no aparece en las excursiones de medio día.

Un parque geoforestal dentro de un geoparque

Langkawi es geoparque mundial de la UNESCO desde 2007. Dentro de él se delimitaron tres parques geoforestales, y el de mármol de Dayang Bunting es el mayor, con 8.261 hectáreas. Los otros dos están en la isla principal: Machinchang, en el noroeste, de 4.274 hectáreas, y el kárstico de Kilim, en el este, de 4.354.

Machinchang, con rocas del Cámbrico, ofrece cumbres erosionadas, gargantas y cascadas; Kilim, manglares, farallones marinos y torres de caliza. Ver los tres te da una idea completa de por qué la UNESCO se fijó en estas islas.

Dayang Bunting es una parada ineludible en las excursiones marítimas de Langkawi. La leyenda malaya relata el amor entre la princesa celestial Mambang Sari y el príncipe Mat Teja, consagrando el lago como un lugar de fecundidad venerado por parejas de toda la región.

La excursión de Island Hopping suele combinarse con paradas en la isla de Pulau Beras Basah y el avistamiento de aves rapaces antes de regresar a las arenas de Pantai Cenang.

Si te quedas más días en Langkawi, puedes seguir por Del teleférico SkyCab al puente curvo Sky Bridge sobre Langkawi, Sube en coche hasta la cima del Gunung Raya, el techo de Langkawi o Los siete pozos de Telaga Tujuh, unidos por toboganes de roca.

¿Se puede nadar en el lago Dayang Bunting?

Sí, en una zona acotada junto a los pontones flotantes. El agua es dulce y profunda, de varios metros, así que el chaleco salvavidas es muy recomendable para quien no nade con soltura y para los niños.

¿Cuánto cuesta entrar al lago?

Según la autoridad de desarrollo de Langkawi, desde el 1 de diciembre de 2024 la tasa de conservación es de 20 ringgit por adulto extranjero y 10 por niño. Los menores de seis años no pagan. Comprueba la tarifa vigente antes de la excursión.

¿Cómo tratar a los monos del camino?

No lleves comida ni bolsas de plástico a la vista, guarda móvil y gafas en una mochila cerrada, no los alimentes ni los mires fijamente y apártate despacio si se acercan. Son animales salvajes acostumbrados a la gente.

¿Se puede visitar la isla por libre?

La forma habitual es la excursión en barco de medio día, compartida o privada. Las tres aldeas de la isla ofrecen alojamientos en casas de familia para quien quiera quedarse, aunque conviene reservarlos con antelación.

Fuentes