Bucea junto al muro de Isla Catalina, frente a La Romana
Isla Catalina es un islote deshabitado de 9,6 kilómetros cuadrados, frente a La Romana, al que se llega en barco. Tiene playas, arrecifes y una pared de coral para bucear. Cerca de su orilla, a muy poca profundidad, se halló en 2007 el pecio del Quedagh Merchant, el barco del capitán William Kidd.
Por Natalia
La mayoría llega a Isla Catalina por el mar y por una razón sencilla: pasar un día de playa y snorkel. Lo que pocos saben es que, a pocos metros de la orilla y a escasa profundidad, hay un barco que perteneció a uno de los piratas más conocidos de la historia.
Esa mezcla de playa tranquila, arrecife y arqueología submarina distingue a Catalina de otras excursiones del sureste dominicano. Aquí tienes cómo funciona la isla, qué se puede hacer y qué conviene tener presente antes de reservar.
- Ubicación
- A unos 2,4 km de la costa de La Romana, sureste dominicano
- Tamaño
- 9,6 km²; 4,5 km de largo por 3 km de ancho
- Cómo llegar
- En barco desde La Romana o Bayahíbe, unos 30 minutos según operadores
- Excursión típica
- Una jornada larga; confirma la duración con el operador
- Precio
- Varía según operador y temporada; compara qué incluye
- Buceo
- La Pared, muro de coral; requiere titulación o bautizo
- Dato histórico
- Pecio del Quedagh Merchant (capitán Kidd), hallado en 2007
Una isla llana frente a La Romana
Según Wikipedia, la isla mide 4,5 kilómetros de largo por 3 de ancho y su punto más alto no pasa de los 18 metros. Queda a unos 2,4 kilómetros de tierra firme, en el extremo sureste del país, y ocupa 9,6 kilómetros cuadrados. Es llana, con dunas, manglares y arrecifes alrededor.

No tiene población estable. Cristóbal Colón la nombró Santa Catalina durante su viaje de 1494, y los pueblos indígenas la llamaban, según la Wikipedia en español, Toeya o Ikiita. Las excursiones salen de La Romana y de Bayahíbe, y la travesía es de unos treinta minutos según los operadores.
Dentro de un parque nacional enorme
La isla no está aislada. Según fuentes dominicanas, el Parque Nacional Cotubanamá, antes Parque Nacional del Este, llega por el oeste hasta la desembocadura del río Chavón y la isla Catalina. Wikipedia le da unos 800 kilómetros cuadrados entre tierra y mar.
Wikipedia cita en el parque manatíes, delfines, rayas y más de 300 especies de aves, además de cuevas con pictogramas taínos. En la práctica, las excursiones a Catalina incluyen la entrada al parque, y la parada de snorkel se hace en uno de sus arrecifes. Respétalos: no toques el coral ni des de comer a los peces.
El barco del capitán Kidd
En 2007, un buceador con tubo halló un montón de cañones a muy poca profundidad y, según la Universidad de Indiana, la Oficina Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático pidió a sus arqueólogos que excavaran el lugar. Concluyeron que se trataba del Quedagh Merchant, el barco que el capitán William Kidd capturó y abandonó en 1699.
Según la universidad, el pecio está a unos ocho pies de profundidad, a 25 metros de la orilla rocosa. Hay 26 cañones, tres coronas de ancla y restos del casco de madera bajo los cañones. Los hallazgos «coinciden muy bien con el registro histórico», dice el equipo.
Una advertencia: ni la Universidad de Indiana ni la web de las excursiones indican que el pecio forme parte de las paradas de snorkel. Pregunta al operador antes de hacerte ilusiones. Wikipedia añade que se creó una zona marina protegida para conservar los restos y el arrecife de alrededor.
Playa, snorkel y buceo
Según una página de reservas, una excursión típica sale con recogida en hotel, navega en catamarán, hace una parada de snorkel en un arrecife del parque, deja tiempo de playa en la isla y regresa a La Romana. Es una jornada larga; confirma la duración exacta con el operador.
Los precios cambian con la temporada y con el operador, así que compara qué incluye cada uno: almuerzo, entrada al parque, bebidas, recogida y política de cancelación. Pregunta también desde qué edad admiten a los niños.
Para el buceo, se menciona sobre todo La Pared, un muro de coral. Necesitas titulación o un bautizo con instructor, y los centros de buceo de La Romana y Bayahíbe son quienes organizan las inmersiones. Pregunta por la profundidad y la duración de cada una.
Qué hacer en la isla sin bucear
Catalina funciona bien para pasar un día tranquilo. Hay playa de arena blanca y aguas poco profundas, así que lleva protector solar y una camiseta con filtro. Las excursiones suelen concentrarse en la zona de playa, de modo que no esperes una isla con servicios por todas partes.
Mira el agua desde la orilla: pasa del verde pálido al azul intenso en pocos metros, señal de que el fondo cae y de que el arrecife está cerca. Con unas gafas y un tubo ya verás peces.
No olvides el sentido común ambiental. Un islote tan visitado soporta mejor a la gente si se lleva la basura de vuelta, se usa protector solar lo menos agresivo posible y se evita pisar o apoyarse en el coral, que tarda años en recuperarse.
Cómo organizar la visita
Reserva con un operador que recoja en tu hotel o te indique el punto de embarque.
Pregunta qué incluye: entrada al parque, equipo de snorkel, almuerzo y bebidas.
Lleva traje de baño, toalla, protector solar y dinero para extras.
Confirma la política de cancelación antes de pagar.
Si te mareas en barco, consulta con tu médico o farmacéutico antes de embarcar.
Elige una salida que te deje tiempo suficiente en la isla y regreso al puerto sin prisas. Y pregunta cuántas embarcaciones suelen coincidir ese día, porque en un islote pequeño la sensación de calma depende mucho de cuántos barcos atraquen a la vez.
Una isla muy visitada
Según Wikipedia, en 2019 el parque nacional recibió 728.000 visitantes, casi la mitad de los que acudieron a las áreas protegidas del país. Esa presión es parte del contexto de Catalina. Además, la naviera Costa Cruises tiene en la isla una instalación de playa privada para sus pasajeros, que llegan en lanchas auxiliares.
Esto no significa que la isla esté siempre llena, pero sí que conviene preguntar al operador por el tamaño del grupo, el número de salidas y si atracan cruceros. Un grupo pequeño y un horario flexible mejoran mucho la experiencia, igual que un monitor que explique el arrecife antes de meterte al agua.
Qué ver cerca
Desde La Romana o Bayahíbe puedes combinar Catalina con otras excursiones del parque, como Isla Saona, que según Wikipedia tiene unos 110 km², o con Altos de Chavón y el río Chavón. Para un viaje más largo, tiene sentido dedicar un día a cada una.
Sigue explorando La Romana, o descubre también Marina de Casa de Campo: Yates y Vida Social en La Romana. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de República Dominicana.
¿Cuánto dura la excursión a Isla Catalina?
Es una jornada larga: según una página de reservas, incluye recogida en el hotel, navegación en catamarán, una parada de snorkel en un arrecife del parque, tiempo en la playa y almuerzo. Confirma la duración exacta con el operador.
¿Puedo ver el barco del capitán Kidd?
La Universidad de Indiana sitúa el pecio del Quedagh Merchant cerca de la orilla de la isla, a unos 25 metros, a pocos pies de profundidad. No consta que sea una parada de las excursiones normales, así que consulta al operador.
¿Hace falta ser buceador para disfrutar de la isla?
No. El snorkel y la playa se disfrutan sin titulación, y las excursiones incluyen el equipo básico. Para la pared de coral hace falta titulación o un bautizo con instructor, que organizan los centros de buceo de La Romana y Bayahíbe.
¿Se paga entrada al parque nacional?
En la excursión consultada, el acceso al parque nacional va incluido. Si organizas la visita por tu cuenta o con otro operador, pregunta qué incluye la tarifa para evitar sorpresas en el puerto.





