¿Por qué ir a Isla Saona desde Bayahíbe y no desde Punta Cana?

La excursión a Isla Saona desde Bayahíbe, muy cerca de La Romana, tiene un trayecto en barco más corto que la que sale desde Punta Cana, ya que Bayahíbe está junto al mismo Parque Nacional del Este donde se encuentra la isla.

Por

Punto de partida
Bayahíbe, junto al Parque Nacional del Este
Ventaja frente a Punta Cana
Trayecto en barco considerablemente más corto
Incluye habitualmente
Parada en la piscina natural y almuerzo tipo bufé
Transporte
Catamarán o lancha rápida, según el operador
Isla Saona vista desde un barco, cerca de Punta Cana.
Melodygar (CC BY-SA 4.0)

Historia y consejos de visita

Isla Saona también se visita desde Bayahíbe, a pocos minutos de La Romana, una alternativa que muchos viajeros prefieren frente a la excursión que sale desde Punta Cana por la sencilla razón de la distancia: Bayahíbe está junto al propio Parque Nacional del Este, mientras que desde Punta Cana el trayecto en barco es considerablemente más largo.

El resto de la experiencia es similar a la que ofrecen los operadores de Punta Cana: parada en la piscina natural de aguas poco profundas, tiempo libre en las playas de la isla y, en la mayoría de los paquetes, un almuerzo tipo bufé antes del regreso.

Para quienes se alojan en La Romana o Bayahíbe, esta opción suele significar menos horas de traslado en barco.

La isla y su lugar en la historia

Saona es una de las mayores islas que acompañan la costa dominicana y forma parte del Parque Nacional del Este, un espacio protegido que reúne bosque seco, manglares, cuevas y franjas de costa muy bien conservadas.

Su nombre actual se atribuye a la época de los primeros europeos en la zona, que la bautizaron recordando una ciudad italiana, aunque los taínos ya la conocían con otro nombre mucho antes.

Durante siglos fue un lugar de pesca y de refugio, y hoy conserva pequeñas comunidades de pescadores en la isla.

Ver sus casas bajas y las barcas varadas en la orilla ayuda a entender que Saona no es solo un decorado turístico, sino también un lugar habitado con su propio ritmo.

Qué incluye el recorrido en la práctica

Un día típico empieza con el traslado hasta el embarcadero, la navegación a través del canal que separa la isla de la costa y una primera parada en aguas muy someras y transparentes, donde el fondo de arena permite caminar con el agua a media pierna.

Es la parada más fotografiada del viaje, y conviene llevar una funda impermeable para el teléfono.

Después llega el tiempo en la playa, con cocoteros que inclinan su sombra sobre una arena clara y fina. Algunos operadores añaden una visita a la zona de manglares o a una laguna interior, y otros prefieren pasar más horas junto al mar.

Antes de reservar, pregunta qué paradas incluye exactamente cada propuesta, porque el contenido cambia de un organizador a otro.

El viaje de vuelta suele hacerse con el ambiente relajado de quien lleva todo el día al sol. Muchas embarcaciones animan el trayecto con música, mientras que otras optan por una navegación más tranquila.

Si prefieres lo segundo, es una cuestión que merece preguntarse al reservar, igual que el tamaño del grupo.

Naturaleza y respeto por el entorno

La isla es un hábitat importante para aves marinas y para tortugas, que utilizan algunas playas para desovar. Por eso conviene seguir las indicaciones de los guías, no llevarse conchas ni restos de coral y no tocar a los animales marinos.

Una norma sencilla: lo que sale de la isla contigo debería ser únicamente tu basura.

Si usas protector solar, elige uno que respete el medio marino y aplícalo con antelación, no justo al meterte en el agua.

Los arrecifes de la zona sufren con las sustancias que se desprenden de la piel, y un cuidado pequeño de cada visitante suma mucho cuando cada día llegan cientos de personas.

Consejos para sacarle partido

Elige una jornada de buen tiempo y evita dejar la excursión para el último día del viaje, por si el mar impide salir y necesitas cambiar la fecha. Lleva una muda seca, toalla, gorra y calzado que pueda mojarse, además de algo de efectivo para pequeños gastos. Si te mareas con facilidad, toma una pastilla preventiva antes de embarcar.

Como la excursión ocupa casi todo el día, planifica el resto del viaje con calma.

Al volver a Bayahíbe tendrás tiempo para pasear por su playa, y al día siguiente puedes dedicarte a Altos de Chavón o al río Chavón, que ofrecen un contraste de paisaje muy agradable frente al mar abierto.

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