Murales con objetos reales y caricaturas de hierro forjado en George Town

El arte callejero de George Town combina dos proyectos: las 52 caricaturas de varilla de acero de «Marking George Town», nacidas de un concurso de 2009, y los murales que el lituano Ernest Zacharevic pintó en 2012, que mezclan pintura y objetos reales como bicicletas o columpios. Se recorre a pie y gratis por el casco histórico.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

En Lebuh Armenian suele haber cola delante de una pared. Dos niños pintados van montados en una bicicleta de verdad, atornillada al muro, y cada visitante espera su turno para fingir que empuja. Ese mural, de 2012, puso a George Town en las redes de medio mundo.

Pero el arte de las calles de Penang no se reduce a una foto. Hay caricaturas de hierro que explican la historia de cada calle con humor, murales de varios artistas y pequeñas figuras de cemento escondidas en las cornisas. Recorrerlo es también una forma de entender una ciudad portuaria construida por comunidades muy distintas.

Ubicación
Casco histórico de George Town, isla de Penang
Entrada
Libre: todo está en la calle
Obras principales
52 caricaturas de acero (desde 2009) y murales de Zacharevic (2012)
Cómo moverse
A pie, en bicicleta o en el autobús gratuito CAT
Tiempo de visita
Entre dos y tres horas para la ruta principal
Mejor momento
Primera hora de la mañana, con menos colas

Un casco Patrimonio Mundial que buscó su propia voz

En 2008 la UNESCO inscribió el centro de George Town como Patrimonio Mundial, junto con Malaca, bajo el nombre de Ciudades históricas del estrecho de Malaca. La organización destacó su paisaje urbano y arquitectónico, fruto de siglos de intercambio entre culturas malaya, china, india y europea.

Mural interactivo de niños en bicicleta creado por Ernest Zacharevic en Armenian Street, George Town.
Azreey, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Tras la inscripción, el gobierno del estado de Penang buscó formas de contar esa historia en la calle. De ahí salió en 2009 un concurso internacional de ideas, «Marking George Town», y poco después el festival de la ciudad empezó a invitar a artistas. El resultado es un museo al aire libre que no cobra entrada.

Las 52 caricaturas de acero de «Marking George Town»

Según el portal oficial de turismo de Penang, el concurso dio lugar a 52 esculturas de varilla de acero negro, obra del estudio Sculpture At Work de Kuala Lumpur, con la participación de artistas malasios como Tang Mun Kian, Reggie Lee, Julian Kam y Baba Chuah. El tema era «Voces del pueblo».

Cada pieza es una viñeta en tres dimensiones con un texto breve, y cuenta con humor un oficio, una costumbre o una anécdota del lugar donde está colgada. Están a la altura de los ojos, en fachadas y esquinas, y es fácil pasar de largo. Algunas de las que cita el portal oficial:

  • Tok Tok Mee, en China Street: los vendedores ambulantes de fideos que anunciaban su paso con golpes de madera.

  • Double Role, en Lebuh Prangin: los primeros policías, que también hacían de bomberos.

  • No Plastic Bag, en Prangin Lane: los cesteros tradicionales y las campañas contra el plástico.

  • Tiger Procession, en Lebuh Armenian: un desfile con carroza del año del Tigre, en 1926.

Un consejo para disfrutarlas: no las busques todas. Elige un tramo, lee cada texto con calma y mira a tu alrededor. A menudo la caricatura habla de un oficio que todavía se ejerce en esa misma calle, en un taller o en una tienda vieja, y ahí está la gracia del proyecto: une el pasado con lo que tienes delante.

Mirrors George Town, el año en que llegó Zacharevic

En 2012, el festival de George Town encargó al lituano Ernest Zacharevic, nacido en 1986, una serie de murales bajo el nombre «Mirrors George Town». Pintó escenas cotidianas de Malasia y, en varias, incorporó objetos reales: una bicicleta, una moto vieja, una silla. La BBC llegó a llamarlo la respuesta malasia a Banksy.

La gracia está en la interacción. El mural no se completa hasta que alguien se sienta en la moto o se coloca en el punto justo para que la escena parezca real. Por eso estas paredes tienen colas y placas indicativas. Según el portal oficial de Penang, estas son algunas de sus obras y dónde están:

  • Niños en bicicleta, en Lebuh Armenian.

  • Niño en moto, en Lebuh Ah Quee.

  • Reaching Up, en Cannon Street.

  • Niño en una silla, en Lebuh Muntri.

Ten en cuenta que los murales al aire libre envejecen. El sol, la humedad y las lluvias tropicales desgastan la pintura, y alguna obra ha perdido color o se ha retocado con los años. Lo que veas puede no coincidir exactamente con las fotos de hace una década.

Más allá de Zacharevic: otros nombres que buscar

El portal oficial de turismo cita a otros artistas que conviene buscar. La rusa Julia Volchkova pinta retratos de gran tamaño de vecinos y comunidades locales. Louis Gan, artista de Penang, es el autor de «Hermano y hermana en el columpio» y de los niños jugando al baloncesto, dos obras que a menudo se confunden con las suyas.

En 2024 el español Isaac Cordal añadió «Cement Eclipses», diminutas figuras de cemento en salientes y cornisas: hay que mirar hacia arriba para encontrarlas. El proyecto «101 Lost Kittens» reparte gatos por la ciudad, y fuera del casco el Hin Bus Depot reúne murales más recientes.

Una mañana a pie por el casco antiguo

Las obras están concentradas en pocas calles del casco histórico, así que lo mejor es caminar. Una ruta lógica empieza en Lebuh Armenian, sigue por Cannon Street y Lebuh Ah Quee y continúa hacia Lebuh Muntri, con desvíos para buscar las caricaturas de hierro. Calcula entre dos y tres horas sin prisas.

Para llegar o para moverte entre zonas, la Wikipedia recoge que el autobús CAT, gratuito, recorre el área patrimonial. Las bicicletas de alquiler también son populares, aunque el tráfico en algunas calles es denso. Lleva agua, gorra y paraguas: el calor húmedo cansa y los chaparrones llegan sin avisar.

Fotos sin colas y con respeto por los vecinos

Si quieres la foto de la bicicleta sin una fila detrás, ve a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los grupos. La luz también es más suave. Hacia el mediodía, los murales más famosos se llenan y la espera puede alargarse.

Recuerda que muchas de estas paredes pertenecen a casas y negocios en uso. No bloquees puertas, no te subas a los objetos que no forman parte de la obra y deja pasar a motos y peatones. Y si tomas algo en el café de enfrente, mejor: así el arte también ayuda a quien vive allí.

Qué ver entre mural y mural

El recorrido pasa cerca de otros lugares del casco antiguo. El muelle del clan Chew, Chew Jetty, un barrio de casas de madera sobre pilotes, queda a poca distancia de los murales. Por la noche, Lebuh Chulia se llena de puestos de comida, buen final para un día caminando.

El arte callejero transformó el casco colonial de George Town en la isla de Penang, consagrándola como un destino de referencia en Malasia. Los murales dialogan con la arquitectura descascarillada de las casas comerciales shophouses históricas.

A escasos pasos se encuentran los históricos Muelles de los Clanes Chew Jetty y los célebres puestos de comida de Chulia Street.

¿Dónde está el mural de los niños en bicicleta?

En Lebuh Armenian, en pleno casco histórico. Lo pintó Ernest Zacharevic en 2012 para el festival de George Town e incorpora una bicicleta real. Es el más fotografiado de la ciudad, así que conviene ir a primera hora para evitar la cola.

¿Todos los murales famosos son de Zacharevic?

No. Según el portal oficial de turismo de Penang, «Hermano y hermana en el columpio» y los niños jugando al baloncesto son de Louis Gan, artista local. Julia Volchkova, Isaac Cordal y otros artistas también tienen obra en la ciudad.

¿Qué son las figuras de hierro que hay en las paredes?

Son las 52 caricaturas de varilla de acero del proyecto «Marking George Town», surgido de un concurso de 2009. Cada una cuenta con humor un oficio o una anécdota de la calle donde está, como los vendedores de fideos de Tok Tok Mee en China Street.

¿Hace falta un tour guiado?

No es necesario. Las obras están en pocas calles y se recorren a pie en dos o tres horas. Un mapa del casco histórico basta para orientarte. Un guía local sí ayuda a entender las historias de las caricaturas de hierro y de los barrios.

Fuentes