Muros de 36 metros y un minarete de 68 en la Mezquita del Sultán Hasán

La Mezquita y Madraza del Sultán Hasán, erigida entre 1356 y 1363 al pie de la Ciudadela de El Cairo, es una de las grandes obras de la arquitectura islámica mameluca. Con murallas de piedra de 36 metros de altura y un minarete de 68 metros, funcionó como escuela teológica superior para las cuatro ramas doctrinales del derecho suní.

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Ubicación
Plaza Salah el-Din, frente a la Ciudadela de Saladino, El Cairo
Importancia artística
Una de las grandes obras de la arquitectura mameluca

La Mezquita y Madraza del Sultán Hasán es uno de los monumentos medievales más imponentes de El Cairo. Levantada con bloques de piedra caliza que, según se cree, procedían en parte de las pirámides de Guiza, su monumentalidad colosal y proporciones armónicas fascinaron a arquitectos y viajeros de todas las épocas en Egipto.

Monumental patio con fuente de abluciones y bóvedas mamelucas de la Mezquita y Madraza del Sultán Hasán en El Cairo.
Michal Huniewicz (CC BY-SA 4.0)

El patio cruciforme y los cuatro iwanes

Al cruzar su monumental pórtico de entrada de 38 metros de altura con mocárabes y descender por un vestíbulo en penumbra concebido para aislar al fiel del ruido del mundo exterior, se desemboca en un grandioso patio central a cielo abierto pavimentado en mármoles polícromos, presidido por un pabellón octogonal de abluciones con cúpula de madera.

En torno al patio se abren cuatro inmensos iwanes abovedados en cruz, cada uno destinado a la enseñanza de una de las cuatro escuelas jurídicas sunitas (hanafí, malikí, shafi'í y hanbalí), con celdas para estudiantes y maestros.

El mausoleo del Sultán y la Mezquita de Al-Rifa'i

Tras el gran iwán de la qibla, decorado con un friso cúfico de estuco con versículos coránicos y un minbar de mármol, se accede a la cámara sepulcral del sultán Hasán, coronada por una cúpula de madera reconstruida.

Justo al cruzar la calle se alza la Mezquita de Al-Rifa'i, construida entre 1869 y 1912 en estilo neomameluco, donde descansan los restos de los monarcas de la dinastía de Muhammad Alí y la tumba del último Sha de Persia, Mohammad Reza Pahlavi.

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Contexto histórico del periodo mameluco

La Mezquita del Sultán Hasán se construyó durante una etapa turbulenta de la dinastía mameluca bahri. El sultán an-Nasir Hasan ascendió al trono siendo muy joven y enfrentó conspiraciones internas continuas de sus generales.

A pesar de la inestabilidad política y el impacto de epidemias en la región, el gobernante impulsó este colosal proyecto para consolidar su prestigio dinástico. La obra requirió enormes sumas de dinero y movilizó a los mejores artesanos y maestros canteros de todo el oriente mediterráneo.

La escala descomunal del edificio tenía también un propósito estratégico. Su proximidad a la colina donde se alzaba el palacio gubernamental convertía sus azoteas y torres en puntos clave de observación.

En varias revueltas posteriores, tropas sublevadas llegaron a usar sus azoteas para lanzar proyectiles y hostigar la cercana sede del poder. Por esta razón, gobernantes de épocas posteriores llegaron a clausurar temporalmente los accesos exteriores para prevenir nuevos levantamientos armados.

Portadas de piedra y diseño monumental

Al aproximarte al edificio llama la atención su fachada austera y vertical de sillares perfectamente escuadrados. El diseño arquitectónico recuerda a las fortalezas medievales por el grosor de sus paredes y la escasez de ventanas en los niveles inferiores.

La portada principal destaca por una hornacina profunda rematada con intrincadas hileras de mocárabes o estalactitas labradas en roca. Este tipo de remate escultórico se convirtió en uno de los sellos más representativos del arte mameluco clásico.

Detalles singulares para el observador

Dentro de la sala principal conviene levantar la mirada para contemplar los anclajes de las antiguas lámparas de aceite. Durante siglos, decenas de piezas de vidrio esmaltado con caligrafías doradas iluminaban las noches de oración, muchas de las cuales se conservan hoy en colecciones museísticas internacionales.

Asimismo, fíjate en las bandas epigráficas en relieve que recorren los muros del mausoleo, donde las letras árabes se entrelazan con motivos florales estilizados.

  • Observa los motivos geométricos incrustados en los paneles de mármol que visten la fuente central.

  • Fíjate en las marcas dejadas por los canteros medievales en las esquinas de los arcos mayores.

  • Aprecia el juego de sombras que proyectan las celosías altas durante las horas centrales del día.

Una madraza para las cuatro escuelas jurídicas

La mezquita no era solo un lugar de oración, sino también una madraza, es decir, una escuela de enseñanza religiosa y jurídica. Cada uno de los cuatro iwanes del patio central estaba destinado a una de las cuatro grandes escuelas del islam sunita: hanafí, shafií, malikí y hanbalí.

De este modo, estudiantes y maestros de distintas tradiciones podían reunirse en un mismo edificio, cada grupo en su propio espacio.

Cuando te sitúes en el centro del patio, gira despacio y observa la simetría. Esa disposición cruciforme, tan característica, expresa una idea de orden y de equilibrio entre corrientes diferentes dentro de una misma fe.

Un sultán que no vio su obra terminada

Hasán gobernó en un periodo convulso, marcado por la peste negra, y encargó este edificio como muestra de poder y de piedad. Según las crónicas, fue asesinado en 1361, antes de que la obra concluyera, y su cuerpo no llegó a ser enterrado en el mausoleo que había previsto.

La estructura se terminó pocos años después. Saber esto añade una nota de melancolía al recorrido por salas diseñadas para la eternidad.

Recomendaciones para entrar

Viste con respeto, cubriendo hombros y rodillas, y prepárate para descalzarte o cubrir tus zapatos en los espacios de oración. Habla en voz baja y evita visitar durante las horas de rezo.

Dedica tiempo a mirar hacia arriba: los techos, las lámparas y las inscripciones merecen más atención que las fotos rápidas. Al salir, cruza la plaza y contempla la ciudadela, que domina la colina frente a la mezquita.

Para saber más