Saladino y la mezquita de alabastro en lo alto de la Ciudadela
La Ciudadela de Saladino es una fortaleza medieval sobre las colinas de Mokattam, en El Cairo, iniciada en 1176 y sede del poder durante unos siete siglos. Reúne la mezquita de Muhammad Ali, con su cúpula de 52 metros, el pozo de Bir Yusuf, tres museos y un mirador sobre la ciudad.
Por Daniel
Desde casi cualquier azotea del Cairo islámico se ve una silueta de cúpulas redondeadas y dos minaretes finos que parece flotar sobre las colinas. Es la mezquita de Muhammad Ali, el edificio que ha acabado representando a la Ciudadela, aunque la fortaleza empezó siglos antes y por una razón muy distinta.
Visitarla supone subir a un recinto amurallado donde conviven mezquitas, un pozo excavado en la roca, palacios y museos militares. Hay más historia que la que cabe en una mañana, así que conviene decidir qué ver antes de entrar.
- Ubicación
- Colinas de Mokattam, El Cairo islámico
- Horario
- Todos los días, 8:00-17:00, según la web oficial
- Entrada
- 550 libras egipcias (adulto extranjero), según la web oficial
- Tiempo de visita
- 2 a 3 horas
- Vestimenta
- Hombros y rodillas cubiertos; descalzo en la mezquita
- Patrimonio
- El Cairo Histórico, UNESCO (1979)
Una fortaleza para vigilar un valle
Según la web oficial del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, las obras empezaron en 1176 bajo Saladino (Salah al-Din) y no terminaron hasta 1207, con el sultán al-Kamil. Wikipedia añade que Saladino buscaba proteger El Cairo de los cruzados y afianzar su poder tras el fin del califato fatimí.

El emplazamiento no fue casual: el promontorio de las colinas de Mokattam dificultaba los ataques y permitía dominar la ciudad. Desde ese momento, la Ciudadela fue sede de gobierno durante cerca de 700 años, hasta que, en el siglo XIX, el gobernante se trasladó al palacio de Abdín.
El sultán al-Nasir Muhammad, ya en época mameluca, la amplió con una mezquita en 1318 y con el palacio de Ablaq. Y en el siglo XIX, Muhammad Ali derribó parte de las estructuras mamelucas para levantar la mezquita que hoy domina el conjunto.
La mezquita de alabastro, paso a paso
Muhammad Ali levantó la mezquita en memoria de su hijo Tusun Pasha, fallecido en 1816. Wikipedia sitúa las obras entre 1828 y 1848, aunque otras versiones de la misma enciclopedia dan fechas algo distintas (1832-1857). El diseño, de inspiración otomana, recuerda a la mezquita del sultán Ahmed de Estambul.
La cúpula central mide unos 21 metros de diámetro y 52 de altura, y los minaretes superan los 80 metros. Las paredes bajas y el patio están revestidos de alabastro, el material que da a la mezquita el apodo de «mezquita de alabastro».
Al entrar, quítate los zapatos y levanta la vista: las lámparas cuelgan bajo la cúpula. En el rincón occidental está la tumba de Muhammad Ali, con un cenotafio de mármol. El púlpito de alabastro fue regalo del rey Faruk, en 1939.
En el patio, mira hacia la torre del reloj. Se la regaló el rey francés Luis Felipe hacia 1846 a cambio del obelisco de Luxor que hoy está en París. Su estilo mezcla influencias europeas y orientales.
Un pozo, una mezquita mameluca y tres museos
Merece la pena salir de la zona de la gran mezquita. La mezquita de al-Nasir Muhammad, de 1318, conserva grandes columnas reutilizadas de edificios faraónicos, y su arquitectura mameluca contrasta mucho con la mezquita otomana de Muhammad Ali.
El pozo de Bir Yusuf, también llamado pozo de Saladino, tiene unos 85 metros de profundidad según Wikipedia, con una larga escalera helicoidal separada del pozo central por una delgada pared de roca. Abastecía de agua a la fortaleza en tiempos de Saladino.
La web oficial menciona tres museos en el recinto: el Museo de la Policía, el Museo del Palacio Al-Gawhara y el Museo Militar. Pregunta en taquilla cuáles están abiertos, porque algunos museos cierran por reformas.
Mezquita de Muhammad Ali: la imagen de la postal, con patio, cúpula y la tumba del pachá.
Mezquita de al-Nasir Muhammad: más sobria, de época mameluca, con columnas reutilizadas.
Pozo de Bir Yusuf: ingeniería medieval en la roca.
Museos: Policía, Al-Gawhara y Militar.
Dónde mirar la ciudad
Las terrazas de la Ciudadela dan al Cairo islámico, y entre las azoteas y los minaretes se distingue la mezquita-madraza del sultán Hasán. Si el aire está claro, a lo lejos puede asomar el contorno de las pirámides de Guiza.
Que se vean o no depende de la visibilidad de cada día. Si el aire está turbio, no te frustres: la visita tiene interés por sí sola, por la arquitectura y por la luz del patio de la mezquita.
Horario, entrada y cómo vestir
Según la web oficial del Ministerio de Turismo y Antigüedades, la Ciudadela abre todos los días de 8:00 a 17:00. La misma web indica, para extranjeros, una entrada general de 550 libras egipcias para adultos y 275 para estudiantes. Confirma horarios y tarifas antes de ir: cambian.
Hay tarifas distintas para los traslados internos en carrito y para los vehículos, y la entrada general puede no incluir todos los museos. Pregunta en taquilla qué cubre tu billete y no des por hecho que todo está abierto.
La mezquita de Muhammad Ali es un lugar de culto activo. Lleva hombros y rodillas cubiertos; si eres mujer, conviene llevar un pañuelo por si te lo piden. Descálzate en la entrada y evita las horas de oración, cuando el acceso puede restringirse.
Cómo organizar la visita
Calcula entre dos y tres horas para recorrer lo principal. Llegar cuando abren, a las ocho, ayuda a evitar el calor y los grupos de excursiones. Lleva agua, gafas de sol y calzado cómodo, porque hay cuestas y suelos irregulares.
La Ciudadela forma parte de El Cairo Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. En la misma jornada puedes encadenar la mezquita-madraza del sultán Hasán y la del Rifai, ambas a poca distancia, y bajar hacia el barrio de Al-Azhar.
Para llegar, lo más sencillo es un taxi o un coche pedido por aplicación hasta la puerta. Si vas por tu cuenta, acuerda el precio antes de subir o pide que usen el taxímetro.
La Ciudadela de Saladino dominó la política y la defensa militar de El Cairo durante más de setecientos años, sirviendo de residencia oficial a gobernantes ayubíes, sultanes mamelucos y pachás otomanos. Sus gruesas murallas de piedra caliza y torres defensivas se alzan imponentes sobre el skyline de Egipto.
Si te quedas más días en El Cairo, puedes seguir por Torre de El Cairo, un loto de hormigón de 187 metros en Zamalek, Jan el-Jalili, un caravasar mameluco convertido en laberinto de puestos o Al-Azhar, mil años de enseñanza en la mezquita fatimí de El Cairo.
¿Cuánto cuesta la entrada a la Ciudadela?
Según la web oficial del Ministerio de Turismo y Antigüedades, la entrada general para extranjeros adultos es de 550 libras egipcias y 275 para estudiantes. Los precios cambian, así que conviene confirmarlos antes de ir.
¿A qué hora abre y cierra?
La web oficial indica que abre todos los días de 8:00 a 17:00. En festivos o fechas especiales el horario puede variar, de modo que lo más prudente es comprobarlo antes de salir.
¿Qué ropa debo llevar?
La mezquita de Muhammad Ali es un lugar de culto activo: cubre hombros y rodillas, lleva un pañuelo si eres mujer y prepárate para descalzarte. Evita llegar en horas de oración.
¿Cuánto tiempo hace falta?
Entre dos y tres horas para ver la mezquita de Muhammad Ali, la de al-Nasir, el pozo de Bir Yusuf, una terraza con vistas y algún museo. Si te interesan los museos militares, suma otra hora.





