Chasquidos, danzas de trance y saber botánico del pueblo San
El pueblo San (bosquimanos) es uno de los pueblos de linaje genético más antiguo que se conocen y habita el Kalahari desde hace muchos miles de años. Su perfecta armonía con el desierto, su lenguaje con chasquidos fonéticos, sus danzas curativas de trance y su conocimiento botánico constituyen un tesoro antropológico universal.
Por Daniel
El pueblo San (bosquimanos) es uno de los pueblos de linaje genético más antiguo que se conocen y habita el Kalahari desde hace muchos miles de años. Su perfecta armonía con el desierto, su lenguaje con chasquidos fonéticos, sus danzas curativas de trance y su conocimiento botánico constituyen un tesoro antropológico universal.
- Antigüedad genética
- Linaje mitocondrial L0, uno de los más antiguos conocidos
- Lingüística
- Lenguas con chasquidos, agrupadas bajo la etiqueta khoisan
- Caza tradicional
- Flechas ligeras con veneno de escarabajo Diamphidia
- Ritual supremo
- Danza del trance (curación comunitaria mediante fuego)
- Asentamientos clave
- Ghanzi, D'Kar y campamentos en la CKGR

La vida sin posesiones materiales
La sociedad tradicional San se basa en el igualitarismo radical y la ausencia de propiedad privada sobre la tierra o los recursos naturales.
En un entorno implacable donde el agua es el bien supremo, compartir colectivamente cada presa cazada y cada raíz recolectada ha sido la clave de su supervivencia milenaria en Botsuana.
Danza del trance y conexión con el cosmos
Alrededor del fuego nocturno, los cánticos polifónicos y las palmadas de las mujeres inducen a los danzantes a entrar en un estado alterado de conciencia ('kia'), durante el cual los chamanes canalizan la energía curativa ('num') para sanar las dolencias físicas y espirituales de la comunidad.
Quiénes son los San
Bajo el nombre de San se agrupan diversos pueblos que viven en Botsuana, Namibia, Sudáfrica, Angola y, en menor medida, Zambia y Zimbabue. No forman un único grupo homogéneo: cada comunidad tiene su propia lengua, su territorio tradicional y sus costumbres.
En Botsuana se encuentran, entre otros, los Ju/'hoansi del noroeste, los Naro de la zona de Ghanzi y los G/wi y G//ana del centro del Kalahari. Muchos prefieren que se los llame por el nombre de su grupo concreto.
El término bosquimanos, heredado de la época colonial, todavía se usa con frecuencia, pero muchas personas lo consideran despectivo. San tampoco es una palabra neutra del todo, ya que procede de una lengua vecina, y por eso varias organizaciones indígenas han adoptado expresiones como primeros pueblos del Kalahari.
Conocer esta sensibilidad ayuda a acercarse a las comunidades con respeto desde el primer momento.
Lenguas de chasquidos
Las lenguas de los San son famosas por sus consonantes de clic o chasquido, sonidos que se producen con la lengua y el paladar y que en la escritura se representan con signos como la barra, la doble barra o el signo de exclamación.
Lo que a menudo se agrupa como lenguas khoisan son, en realidad, varias familias lingüísticas distintas que comparten este rasgo, y algunas de ellas cuentan hoy con muy pocos hablantes.
Escuchar una conversación en una de estas lenguas suele ser uno de los recuerdos más intensos de la visita.
Muchos guías explican con paciencia cómo se pronuncian los distintos chasquidos y la importancia que tiene preservar estos idiomas, que transmiten un conocimiento detallado del territorio, de las plantas y de los animales difícil de traducir a otras lenguas.
Saberes para vivir en el desierto
La supervivencia tradicional de los San en el Kalahari se basa en un conocimiento minucioso del entorno.
Los rastreadores son capaces de leer en la arena la especie, la edad, el estado y la dirección de un animal, una habilidad tan valorada que se ha estudiado como forma de razonamiento científico.
La caza con arco y flechas envenenadas exigía seguir a la presa durante horas hasta que el veneno hacía efecto.
El melón tsamma, que durante la estación seca aporta agua y alimento a personas y animales.
Las raíces y tubérculos que almacenan humedad bajo tierra y se localizan por pequeñas señales en la superficie.
Los huevos de avestruz vaciados, usados como cantimploras que se enterraban para guardar agua.
Las plantas medicinales, entre ellas la garra del diablo, hoy conocida en todo el mundo.
Las cuentas hechas con fragmentos de cáscara de huevo de avestruz, pulidas y ensartadas una a una, son otro ejemplo de esta cultura material.
Además de adorno, se intercambiaban como regalo y reforzaban las redes de reciprocidad entre familias, un sistema que ayudaba a repartir los riesgos en un entorno donde un mal año podía ser dramático.
Música, relatos y arte
La vida social de los San gira en buena medida alrededor del fuego, donde se cuentan historias de animales que hablan, de seres del origen del mundo y de cacerías memorables. Estos relatos transmiten valores, normas y conocimientos prácticos de una generación a otra.
La música acompaña las danzas y los momentos cotidianos, con cantos a varias voces, palmas y sencillos instrumentos de cuerda, como el arco musical, emparentado con el arco de caza. Muchas de las pinturas rupestres del sur de África se interpretan hoy a la luz de estas creencias y rituales.
Una historia reciente difícil
La vida de los San ha cambiado profundamente en las últimas décadas. La expansión de las granjas ganaderas, las vallas y las restricciones a la caza redujeron el territorio en el que podían moverse, y muchas familias pasaron a vivir en asentamientos permanentes.
El caso más conocido es el de la Reserva Central del Kalahari, de donde una parte de sus habitantes fue trasladada a poblados fuera de la reserva entre finales de los años noventa y principios de los dos mil.
En 2006, el Tribunal Superior de Botsuana reconoció el derecho de los demandantes a regresar a sus tierras dentro de la reserva, una sentencia histórica para los derechos indígenas en África.
El conflicto sobre el acceso al agua y la caza continuó en los años siguientes, y hoy muchas comunidades combinan la tradición con trabajos en granjas, artesanía y turismo. Tenerlo presente ayuda a entender que la cultura San es una realidad viva, no una postal del pasado.
Consejos para una visita respetuosa
Elige experiencias organizadas o gestionadas por las propias comunidades, en las que quede claro cómo se reparten los ingresos. Desconfía de los espectáculos que presentan a las personas como si vivieran congeladas en el tiempo: lo valioso es el intercambio, no una puesta en escena.
Pregunta siempre antes de hacer fotos, sobre todo a niños y personas mayores, y acepta un no como respuesta.
Las caminatas de interpretación del bosque, en las que se muestra cómo se encuentran raíces, se fabrican trampas o se enciende fuego con palos, suelen ser la actividad más interesante y duran unas horas.
Comprar artesanía directamente a quienes la fabrican, como joyas de cáscara de avestruz, arcos en miniatura o grabados, es una forma sencilla de apoyar a las familias.
Qué ver cerca
El pueblo de D'Kar, cerca de Ghanzi, es conocido por su proyecto artístico comunitario, donde artistas San han desarrollado una pintura y un grabado de gran personalidad que se exponen y venden en el propio pueblo.
Desde la zona de Ghanzi también se accede a la Reserva Central del Kalahari, cuyos paisajes ayudan a comprender el entorno en el que se desarrolló esta cultura.
Preguntas frecuentes
Para seguir leyendo sobre Desierto del Kalahari:
Página del destino: Desierto del Kalahari
El Kalahari, una sabana de arena fósil sobre más del 70 % de Botsuana
¿Dónde es posible tener un intercambio cultural auténtico?
En proyectos comunitarios de la zona de Ghanzi y D'Kar, como el proyecto artístico Kuru; conviene preguntar siempre cómo se reparten los ingresos.
¿Cómo fabrican el veneno de sus flechas?
Aplican la linfa extraída de las larvas del escarabajo de la pulga (Diamphidia nigroornata), una neurotoxina de acción lenta que no contamina la carne comestible de la presa.
¿Viven todavía cazando y recolectando en la reserva?
Algunas comunidades conservan permisos de recolección y vida semi-nómada en la CKGR, combinándolo con la cría de ganado menor y la producción de artesanías.





