Qorikancha Templo del Sol y Convento Santo Domingo en Cusco

El Qorikancha era el santuario más sagrado y fastuoso del Imperio Incaico, consagrado al dios Sol (Inti) y cubierto con centenares de planchas de oro macizo. Tras la conquista, los frailes dominicos levantaron sobre sus muros de andesita pulida el Convento de Santo Domingo.

Por Quique · Publicado el 11 de septiembre de 2026 · Verificado el 11 de septiembre de 2026

Muro curvo de piedra pulida incaica del templo del Qorikancha coronado por el Convento de Santo Domingo
Yoli Marcela Hernandez, Wikimedia Commons (CC BY 4.0)

El Ombligo Cósmico y Espiritual del Tawantinsuyu

En la geografía sagrada de Cusco, el Qorikancha constituía el epicentro del sistema de ceques: líneas imaginarias sagradas que irradiaban desde el templo hacia los cuatro confines del mundo andino conectando cientos de huacas rituales.

Los cronistas españoles relataron con asombro que los muros exteriores del templo estaban completamente forrados con láminas de oro puro que resplandecían bajo la luz solar del mediodía.

La Perfección de la Cantería Lítica y Santo Domingo

El muro curvo exterior del recinto principal es una de las mayores hazañas arquitectónicas de la humanidad. Bloques de andesita oscura encajan sin mortero con tal precisión que los devastadores terremotos de 1650 y 1950 derribaron el templo colonial de Santo Domingo pero no desplazaron ni un milímetro la estructura incaica.

Salas astronómicas: Recorra los recintos interiores dedicados al culto de la Luna (Quilla), las Estrellas (Coyllur), el Trueno (Illapa) y el Arcoíris (K'uychi).