Green Island, un cayo de coral con selva propia a 45 minutos de Cairns

Green Island es un pequeño cayo de coral situado a solo 45 minutos en catamarán de Cairns. Con la peculiaridad única de albergar una densa selva tropical en su interior rodeada de playas de arena blanca y arrecifes someros, es la excursión insular más popular y accesible de la Gran Barrera de Coral.

Por

Green Island es un pequeño cayo de coral situado a solo 45 minutos en catamarán de Cairns.

Con la peculiaridad única de albergar una densa selva tropical en su interior rodeada de playas de arena blanca y arrecifes someros, es la excursión insular más popular y accesible de la Gran Barrera de Coral.

Cayo de coral y densa vegetación tropical rodeada de playas blancas en Green Island, Cairns.
Jack Bain (Wikimedia Commons)
Ubicación
A 27 kilómetros al noreste de Cairns en el Parque Marino de la Gran Barrera
Formación geológica
Cayo de coral arenoso de 6.000 años de antigüedad
Tiempo de navegación
45 minutos en catamarán rápido desde el puerto de Cairns
Actividades familiares
Snorkel desde la playa, barco con fondo de cristal y paseo por la selva
Atracción histórica
Marineland Melanesia (cocodrilos gigantes y colección de arte tribal)

Snorkel accesible directamente desde la orilla

A diferencia de otros puntos de buceo que exigen nadar en mar abierto, en Green Island basta con calzarse la máscara y aletas en la misma orilla para nadar entre bancos de peces payaso, rayas moteadas y tortugas verdes que pastan en las praderas de algas marinas someras.

Senderos entre selva húmeda insular

El interior de la isla está cruzado por senderos pavimentados con carteles interpretativos que serpentean bajo copas de almendros de playa, higueras y cocoteros, habitados por numerosas especies de aves marinas y de bosque.

Barcos con fondo de cristal y Marineland Melanesia

Para los viajeros que prefieren no mojarse, los paseos en barcos con fondo de cristal transparente ofrecen una ventana nítida a los jardines de coral. Asimismo, el centro Marineland Melanesia alberga a 'Cassius', reconocido en su día como uno de los mayores cocodrilos en cautividad del mundo.

Historia y origen del cayo

Green Island fue bautizada por James Cook en 1770, durante la expedición del Endeavour por la costa oriental de Australia, y su nombre suele atribuirse al astrónomo de a bordo Charles Green.

Mucho antes de esa visita, el cayo ya formaba parte del territorio del pueblo aborigen Gunggandji, que lo utilizaba como lugar de ceremonias y de pesca, y que hoy sigue manteniendo un vínculo cultural con la isla y sus aguas.

Para los navegantes europeos fue durante décadas un simple punto de referencia en la ruta hacia el norte, sin agua dulce permanente ni condiciones para asentarse.

El turismo llegó a principios del siglo XX, cuando empezaron a salir barcos de recreo desde Cairns los fines de semana.

Con el tiempo la isla se convirtió en uno de los primeros destinos turísticos de la Gran Barrera, y a mediados del siglo pasado se instaló un observatorio submarino que permitía ver el arrecife sin mojarse, algo pionero para la época.

Hoy el cayo es a la vez parque nacional y parte del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral, por lo que la mayor parte de su superficie está protegida y el desarrollo se limita a una pequeña zona de servicios.

Cómo se forma una isla de coral

A diferencia de las islas continentales cercanas, como Fitzroy, que son restos de montañas que quedaron aisladas al subir el nivel del mar, Green Island es un cayo: una acumulación de arena y fragmentos de coral que las corrientes y el oleaje fueron depositando sobre una plataforma de arrecife.

Con el paso de los siglos, las aves marinas aportaron semillas y nutrientes, la vegetación fijó la arena y acabó creciendo el bosque que ves hoy. Por eso el suelo es tan claro y la isla tan llana: el punto más alto apenas se eleva unos metros sobre el mar.

Esa juventud geológica la hace también frágil. La forma de la playa cambia según las estaciones y los temporales, y la vegetación depende de que nadie la pisotee fuera de los senderos.

Cuando recorras la isla, fíjate en cómo el bosque llega casi hasta la arena y en las raíces que sujetan la duna: es la mejor prueba de que la isla se sostiene gracias a sus plantas.

Respetar los caminos marcados no es un simple trámite, sino la forma de que el cayo siga existiendo.

Qué ver en un día en la isla

La isla se recorre a pie con facilidad y, sin prisas, puedes rodearla por la playa en poco tiempo.

Un buen plan es empezar por el sendero interior mientras hace algo más de fresco, seguir con el snorkel cuando el sol está alto y el agua se ve más clara, y dejar para el final un paseo por la orilla.

En la zona del muelle se concentran los servicios: restaurante, tiendas, alquiler de equipo y los puntos de salida de las actividades en barco.

  • El sendero de la selva, con paneles sobre las plantas y las aves del cayo.

  • La playa del lado del muelle, la más cómoda para entrar al agua con equipo de snorkel.

  • El paseo en barco con fondo de cristal o semisumergible, ideal si viajas con niños o no nadas con soltura.

  • Marineland Melanesia, con reptiles y una colección de arte de Melanesia.

  • Las praderas de algas cercanas a la orilla, donde a menudo se ven tortugas.

Si te interesa la fauna marina, presta atención a las zonas de transición entre la arena y el coral: allí suelen moverse peces loro, rayas pequeñas y, con algo de suerte, tortugas verdes alimentándose.

Muchas agencias ofrecen además opciones como la caminata submarina con casco o el buceo de iniciación, que conviene reservar con antelación porque los cupos son limitados.

Curiosidades y detalles poco conocidos

Green Island tiene un lugar propio en la historia científica del arrecife: fue en sus alrededores donde, en la década de 1960, se detectó uno de los primeros brotes importantes de la estrella de mar corona de espinas, un depredador de coral cuyas explosiones de población siguen siendo uno de los grandes problemas de la Gran Barrera.

Desde entonces, la isla y sus aguas han sido objeto de seguimiento por parte de investigadores y gestores del parque marino.

Otra particularidad es su alojamiento: en la isla funciona un pequeño complejo turístico, de modo que es posible quedarse a dormir. Quienes lo hacen disfrutan del cayo cuando se marchan los últimos barcos de excursionistas, con la playa casi vacía al atardecer y la selva llena de sonidos de aves.

Para la mayoría de viajeros, sin embargo, Green Island es una excursión de día, y eso explica que el ambiente cambie tanto entre las horas centrales y el principio o el final de la jornada.

Consejos para la visita

Calcula al menos medio día, aunque lo ideal es pasar una jornada completa para combinar el snorkel, el sendero y alguna actividad en barco sin correr.

Los catamaranes salen desde la terminal de la flota del arrecife, en el paseo marítimo de Cairns; conviene consultar horarios y precios en la web oficial de los operadores antes de ir, porque varían según la temporada y el tipo de paquete. Reservar la víspera suele ser suficiente fuera de las vacaciones escolares australianas.

Entre finales de la primavera y el otoño austral, aproximadamente de noviembre a mayo, es la temporada de medusas en el norte de Queensland, y lo recomendable es nadar con traje de licra completo, que suelen prestar o alquilar en la isla.

Lleva protector solar respetuoso con el arrecife, sombrero, agua y calzado para la arena caliente. Recuerda no tocar ni pisar el coral, no alimentar a los peces y no llevarte conchas ni fragmentos: todo el cayo está protegido.

Qué ver cerca

Green Island se combina bien con otras salidas desde Cairns. La isla Fitzroy, de origen continental, ofrece un paisaje muy distinto, con colinas boscosas y playas de coral.

Si buscas un snorkel más espectacular y aguas más abiertas, las excursiones al arrecife exterior navegan hasta plataformas y arrecifes más alejados de la costa.

De vuelta en tierra, la laguna de la Esplanade y el mercado nocturno son la forma más cómoda de cerrar el día sin alejarte del puerto.

Cómo continuar tu ruta por Cairns y Australia

Descubre más joyas naturales en nuestras guías monográficas de Guía de Cairns, Isla Fitzroy y Arrecife Exterior de la Gran Barrera.

Para saber más