Más de 18.000 rosales y un puente griego en el Rosedal de Palermo

Los Bosques de Palermo, formalmente Parque Tres de Febrero, conforman el principal parque urbano y pulmón verde de Buenos Aires con más de 300 hectáreas. Su sector más distinguido es El Rosedal, un bellísimo jardín que alberga más de 18.000 rosales, un puente griego y un lago con botes.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Senderos, pérgolas y miles de rosales en flor dentro de El Rosedal del Parque Tres de Febrero en Palermo.
GCBA, Wikimedia Commons (CC BY 2.5 ar)

La obra maestra paisajística de Carlos Thays

Emplazados en las antiguas tierras de la estancia de Juan Manuel de Rosas, los Bosques de Palermo fueron diseñados como el gran parque democrático de la ciudad al estilo de Central Park en Nueva York o el Bois de Boulogne en París.

El célebre paisajista francés Carlos Thays modeló sus avenidas con jacarandás, tipas, palmeras y palos borrachos que florecen alternativamente a lo largo del año.

El parque es el oasis de recreación favorito de los porteños en Buenos Aires, reflejando la alta calidad de vida urbana en Argentina.

El Rosedal y el Jardín de los Poetas

El Rosedal es una joya botánica de poco más de tres hectáreas premiada internacionalmente por la World Federation of Rose Societies. Alrededor de una elegante pérgola de estilo andaluz y el icónico puente griego se extienden canteros geométricos con miles de variedades de rosas perfumadas.

En el Jardín de los Poetas se rinde tributo a figuras de las letras universales con bustos de poetas y escritores, entre ellos Dante Alighieri y Miguel de Cervantes.

Lagos, planetario y Jardín Japonés

En el lago contiguo se pueden alquilar botes de remo e hidropedales. A pocos pasos se levanta el futurista edificio del Planetario Galileo Galilei y el armonioso Jardín Japonés con sus puentes rojos y peces carpa koi.

Puedes continuar tu día en los modernos cafés y boutiques de Palermo Soho y Palermo Hollywood o visitando el aristocrático Cementerio de la Recoleta.

Mejor época para El Rosedal:

La primavera austral (octubre y noviembre) es el momento cumbre, cuando los 18.000 rosales alcanzan su máxima floración y los jacarandás de las avenidas tiñen el entorno de color lila.

Del caserón de Rosas al parque de todos

El nombre oficial, Parque Tres de Febrero, no es casual: recuerda la batalla de Caseros, librada el 3 de febrero de 1852, en la que Justo José de Urquiza derrotó a Juan Manuel de Rosas.

Las tierras de Palermo habían sido la residencia y quinta del gobernante, de modo que convertirlas en un parque abierto a toda la población tenía un fuerte contenido simbólico.

Domingo Faustino Sarmiento fue uno de los grandes impulsores de la idea, convencido de que una ciudad moderna necesitaba grandes espacios verdes.

El parque se inauguró en la década de 1870 y desde entonces fue creciendo y transformándose. El antiguo caserón de Rosas se mantuvo en pie durante décadas, hasta que fue demolido a fines del siglo XIX.

En el lugar aproximado donde se levantaba hoy está el monumento a Sarmiento esculpido por Auguste Rodin, una de las pocas obras del escultor francés en América del Sur, que vale la pena buscar durante el paseo.

Cómo recorrer El Rosedal

El Rosedal se inauguró en 1914 por iniciativa del intendente Joaquín Anchorena y obra del paisajista Benito Carrasco, entonces a cargo de los paseos públicos de la ciudad. Su trazado combina canteros geométricos, caminos de pedregullo y pérgolas cubiertas de enredaderas, siempre con el lago como telón de fondo.

Lo ideal es entrar por un extremo y recorrerlo en círculo, alternando los senderos junto al agua con los pasillos centrales, para ver los rosales desde distintos ángulos y descubrir los pequeños carteles que identifican algunas variedades.

Uno de los rincones más fotografiados es el Patio Andaluz, un regalo de la ciudad de Sevilla con bancos, fuentes y paredes revestidas de azulejos pintados a mano, que aporta un toque español inesperado en medio del jardín.

Desde allí, el puente blanco que cruza el lago ofrece una de las mejores vistas del conjunto. Si te gusta la fotografía, la luz baja de la mañana temprano o de la última hora de la tarde da colores mucho más suaves a las rosas y al agua.

Otros rincones del parque

Los Bosques de Palermo no terminan en El Rosedal. Muy cerca está el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, dedicado al arte argentino, con un jardín de esculturas donde se respira bastante calma.

En la confluencia de la avenida del Libertador con la avenida Sarmiento se levanta el Monumento de los Españoles, una gran obra escultórica de mármol y bronce que fue un regalo de la colectividad española por el centenario de la Revolución de Mayo y que hoy funciona como punto de referencia para orientarse.

El parque está rodeado además de algunos espacios emblemáticos del deporte y el ocio porteño, como el Hipódromo de Palermo y el Campo Argentino de Polo, donde se disputan torneos de primer nivel.

Hacia el sector de Plaza Italia se encuentran el Jardín Botánico Carlos Thays, un remanso de senderos y especies de distintas regiones del país, y el Ecoparque, que ocupa el predio del antiguo zoológico de la ciudad.

Combinar dos o tres de estos lugares permite armar un día completo sin alejarse demasiado.

El Planetario y el Jardín Japonés, vecinos del lago, tienen historias que vale la pena conocer.

El Planetario Galileo Galilei, con su estructura elevada sobre apoyos metálicos y su cúpula que muchos comparan con un platillo volador, abrió en la década de 1960 y se convirtió enseguida en un símbolo del barrio.

El Jardín Japonés se creó en 1967 con motivo de la visita a la Argentina del entonces príncipe heredero Akihito, gracias a la colectividad japonesa, y hoy sigue siendo un espacio de cultura japonesa con exposiciones y actividades.

Consejos para la visita

  • Ve temprano por la mañana o entre semana si buscas tranquilidad: los fines de semana el parque se llena de familias, corredores y ciclistas.

  • Lleva protector solar, agua y gorra en verano; hay muchas zonas abiertas con poca sombra.

  • Alquila una bicicleta o usa el sistema público de bicicletas de la ciudad para recorrer las distintas zonas sin cansarte.

  • La línea D del subte llega a Plaza Italia, en el borde del parque, y varias líneas de colectivos pasan por la avenida del Libertador.

Como en cualquier gran espacio público, conviene no dejar mochilas ni celulares desatendidos en el césped y evitar los sectores más solitarios cuando oscurece.

A cambio, el parque ofrece algo muy porteño: compartir un mate a la orilla del lago, ver pasar a los paseadores de perros con sus jaurías o descubrir una clase de gimnasia al aire libre bajo los árboles.

Si quieres comprobar el estado de las flores o si hay alguna actividad especial, la web oficial de la ciudad suele publicar novedades.

Para saber más