Regatear por ratán y batik en el mercado de arte de Ubud
El Mercado de Arte de Ubud (Pasar Seni Ubud) es uno de los mercados artesanales más conocidos de Bali, situado frente al Palacio de Ubud. Es el epicentro para adquirir artesanías elaboradas en los pueblos vecinos: bolsos de mimbre y ratán, pinturas balinesas, sedas batik, esculturas de madera y recuerdos únicos.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Jl. Raya Ubud No.35, Ubud, Gianyar, Bali
- Productos estrella
- Bolsos de ratán Ata, sarongs batik, joyas de plata y tallas de teca
- Costumbre local
- Regateo amable y respetuoso
- Edificio
- Mercado de varias plantas con zonas cubiertas y callejuelas anexas
El gran escaparate de la artesanía balinesa
Durante generaciones, el Mercado de Arte de Ubud (Pasar Seni Ubud) ha sido el punto de encuentro donde los artesanos de los pueblos especializados de Gianyar —como los talladores de madera de Mas, los plateros de Celuk y los pintores de Batuan— comercializan sus creaciones en Bali y Ubud.

Qué comprar y el arte del regateo respetuoso
En los cientos de puestos apiñados a lo largo de galerías y callejuelas anexas encontrarás una gran variedad de objetos decorativos:
Artículos más codiciados: Bolsos redondos de ratán y mimbre 'Ata' elaborados en Karangasem, sarongs y pareos teñidos con cera batik tradicional, figuras de deidades en madera de teca y suar, vajillas de madera de coco pulida y ropa veraniega de algodón y lino.
El regateo forma parte intrínseca de la transacción en el mercado. Hazlo siempre con una sonrisa y tono distendido. La primera venta de la mañana es considerada de buena suerte ('penglaris') por los vendedores, por lo que suelen ofrecer mejores descuentos a primera hora.
Ruta a pie por el centro histórico
Tras explorar el mercado y probar delicias locales en los warungs cercanos, cruza la avenida hacia el Palacio de Ubud o emprende el paseo campestre por la cresta de Campuhan, sumergiéndote en el ritmo pausado y espiritual de Indonesia.
Dos mercados en uno: el de los vecinos y el de los viajeros
El Pasar Ubud tiene dos caras que conviene conocer. Muy temprano, antes de que lleguen los visitantes, funciona como el mercado tradicional del pueblo: los vecinos compran verduras, fruta, especias, arroz y, sobre todo, los materiales para las ofrendas diarias.
Flores de colores, hojas de palma, incienso y pequeños cestos tejidos se venden por montones, porque en cada casa balinesa se preparan ofrendas varias veces al día. Pasear por esta parte del mercado es una forma muy directa de asomarse a la vida cotidiana de Ubud.
A medida que avanza la mañana, los puestos de productos frescos van dejando paso a los de artesanía, telas y recuerdos, y el ambiente cambia por completo. Los pasillos se llenan de viajeros, los vendedores despliegan sus mercancías y empieza el ir y venir del regateo.
Si te interesa ver las dos caras, llega pronto, observa el mercado local con discreción y quédate después para las compras, cuando ya han abierto casi todos los puestos.
Qué hay detrás de cada artesanía
Muchos de los objetos que se venden en el mercado tienen un origen concreto en la isla.
Los bolsos redondos de fibra de ata, muy resistentes y con un tono dorado que se oscurece con el tiempo, se asocian a los tejedores del este de Bali, en la región de Karangasem.
Las telas de endek, el ikat balinés, se reconocen por sus dibujos de bordes difuminados, conseguidos al teñir los hilos antes de tejer. Junto a ellas verás mucho batik, una técnica más ligada a la vecina Java.
Las tallas en madera, desde máscaras de danza hasta figuras de divinidades y animales, siguen la tradición de pueblos como Mas, mientras que las joyas de plata recuerdan a los talleres de Celuk.
En la pintura conviven varios estilos: el más antiguo, de escenas narrativas muy detalladas, y otros surgidos en el siglo XX en Ubud y sus alrededores, con paisajes de arrozales, ceremonias y escenas de la vida rural.
Reconocer estos estilos ayuda a apreciar lo que ves y a elegir con más criterio.
Cómo distinguir una buena compra
No todo lo que se vende en el mercado está hecho a mano en Bali; una parte importante es producción en serie traída de otros lugares de Indonesia.
Para las piezas de más valor, fíjate en los detalles: en una talla, la finura de las líneas y el acabado de las zonas menos visibles; en una tela, si el dibujo se ve igual por ambos lados, algo típico de los tejidos teñidos en hilo; en la plata, el sello que indica la ley del metal.
Si buscas algo especial, a veces merece la pena comprar directamente en los talleres de los pueblos artesanos.
Hay algunos objetos muy prácticos que casi todo el mundo acaba comprando. El sarong es uno de ellos, porque se usa para entrar en los templos y sirve también como pareo, toalla o manta ligera.
Los cestos de palma, los platos de coco, los móviles de bambú y los jabones artesanales son recuerdos ligeros y fáciles de llevar. Si viajas con poco espacio en la maleta, piensa en el peso y el volumen antes de cerrar un trato.
Por qué Ubud se convirtió en un centro artístico
El mercado es también reflejo de una historia más larga.
En la década de 1930, la familia noble de Ubud, junto con artistas europeos como Walter Spies y Rudolf Bonnet, impulsó la asociación Pita Maha, que reunía a pintores y escultores locales para mejorar la calidad de su trabajo y darle salida fuera de la isla.
De ese ambiente surgieron nuevos temas y técnicas que convivieron con la tradición, y Ubud se consolidó como el referente artístico de Bali.
Esa herencia explica que en un radio pequeño haya tantos talleres, galerías y museos, y que el mercado funcione como escaparate de un trabajo que se hace en los pueblos de alrededor.
Cuando compras una pintura o una talla aquí, estás participando, aunque sea de forma modesta, en una economía artesana que sigue siendo importante para muchas familias de la zona.
Consejos para comprar en el mercado
Lleva efectivo en billetes pequeños: facilita el regateo y el cambio.
Compara precios en varios puestos antes de decidirte por una pieza.
Regatea sólo si de verdad te interesa comprar; empezar una negociación y abandonarla sin motivo no se ve bien.
Lleva una bolsa reutilizable para cargar las compras.
Ve temprano: hace menos calor y los pasillos están más despejados.
Los pasillos interiores pueden ser estrechos y calurosos a media mañana, así que conviene hacer pausas y beber agua. Cuida tus pertenencias en las zonas más concurridas, como en cualquier mercado con mucha afluencia.
Ten presente también que los horarios y la organización de los puestos pueden cambiar con el tiempo, sobre todo tras reformas del edificio, por lo que es buena idea preguntar en tu alojamiento cómo está funcionando el mercado en ese momento.
Qué ver cerca del mercado
A pocos pasos, además del Palacio de Ubud, está Pura Taman Saraswati, un templo dedicado a la diosa del conocimiento y las artes con un estanque de lotos que florece gran parte del año y es uno de los rincones más fotogénicos del centro.
Siguiendo por Jalan Raya Ubud hacia el oeste llegas al Museo Puri Lukisan, dedicado a la pintura y la escultura balinesas, con obras que permiten entender la evolución del arte local en el último siglo.
Las calles laterales, como Jalan Goutama, tienen cafés tranquilos y pequeñas tiendas donde descansar después de las compras.





