Más de mil macacos entre banianos y templos en el bosque de Ubud
El Bosque de los Monos de Ubud (Mandala Suci Wenara Wana) es un santuario natural y espiritual de 12,5 hectáreas en Bali. Alberga a más de mil macacos balineses de cola larga entre árboles centenarios de banyan y tres templos sagrados hindúes del siglo XIV.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Jl. Monkey Forest, Padangtegal, Ubud, Bali
- Población de macacos
- Más de 1.000 macacos balineses repartidos en varios grupos territoriales
- Tiempo sugerido
- Un par de horas de recorrido a pie
Historia y misticismo del santuario Mandala Suci Wenara Wana
El Bosque de los Monos de Ubud, conocido en balinés como Mandala Suci Wenara Wana, es mucho más que un parque faunístico.
Enmarcado en el corazón de Bali y Ubud, este santuario representa la aplicación práctica de la filosofía Tri Hita Karana, el principio espiritual balinés que promueve la coexistencia armónica entre el ser humano, la naturaleza y lo divino.
Entre la densa masa arbórea dominada por gigantescos árboles de banyan con raíces colgantes, emergen tres templos sagrados fundados alrededor de 1350: el templo principal Pura Dalem Agung Padangtegal, el templo del baño sagrado Pura Beji y el templo crematorio Pura Prajapati.
Estos recintos ceremoniales siguen activos para la comunidad local y están resguardados por los monos, venerados como guardianes espirituales.

Normas de seguridad y comportamiento con los macacos
Para disfrutar de la visita sin incidentes, es fundamental respetar las estrictas directrices de los cuidadores del parque:
Recomendaciones de seguridad: No mires fijamente a los ojos de los monos ni les enseñes los dientes (lo interpretan como agresión). Guarda gafas de sol, sombreros, joyas y botellas de plástico en la mochila antes de entrar. Nunca toques ni alimentes a los animales con comida externa.
Cómo llegar y combinar la visita en Ubud
El santuario se sitúa al final de la concurrida Monkey Forest Road. Se puede acceder caminando desde el centro de Ubud en unos 15 minutos o en transporte privado desde los principales alojamientos del valle.
Tras recorrer los puentes de madera sobre el cañón del río y contemplar las esculturas cubiertas de musgo, es ideal continuar hacia el Palacio de Ubud (Puri Saren) y las famosas Terrazas de arroz de Tegalalang, completando un itinerario por la isla de Indonesia.
Los tres templos y su papel en la vida del pueblo
Cada uno de los templos del bosque cumple una función distinta dentro del ciclo religioso balinés. Pura Dalem Agung, el principal, es un templo de la muerte, como los que existen en casi todos los pueblos de la isla, y está asociado a Shiva en su aspecto de transformador.
En sus portales y muros aparecen figuras de Rangda, la reina de las brujas de la mitología balinesa, con la lengua fuera y garras largas, además de otros personajes protectores. Desde fuera se aprecian bien las tallas de piedra volcánica, cubiertas de musgo y líquenes.
Pura Beji, junto al río, se levanta sobre un manantial sagrado, y su agua se usa en ritos de purificación antes de las ceremonias.
Pura Prajapati, en cambio, está junto al cementerio del pueblo, donde los cuerpos pueden descansar un tiempo hasta que la familia reúne lo necesario para la cremación colectiva.
Estos tres espacios conectan el bosque con los momentos clave de la vida y la muerte en la comunidad, y ayudan a entender por qué el lugar se considera sagrado y no un simple parque.
Los patios interiores de los templos están reservados a quienes van a rezar con la vestimenta ceremonial, así que el visitante los ve desde el exterior.
Si coincides con una ceremonia, verás a los vecinos llegar con ofrendas de flores, frutas y hojas de palma, y es un buen momento para observar con respeto y sin interrumpir.
Qué ver en el recorrido por el bosque
Los senderos pavimentados atraviesan una vegetación densa y húmeda, con higueras de Bengala cuyas raíces aéreas caen como cortinas, helechos, musgos y árboles que la comunidad considera sagrados.
Uno de los rincones más fotografiados es el puente que cruza la garganta del río, flanqueado por esculturas de serpientes y rodeado de raíces que parecen tragarse la piedra.
La bajada hacia la zona de Pura Beji, con el sonido del agua y la luz filtrada por las copas, tiene un aire casi de película.
Repartidas por todo el recinto hay esculturas de piedra que representan monos, dragones y figuras de la mitología hindú, muchas de ellas cubiertas de musgo verde.
Merece la pena detenerse en los detalles de las tallas, porque en Bali la escultura en piedra es un oficio vivo y muchas figuras se renuevan o se tallan de nuevo con el tiempo.
Además de los templos, hay zonas abiertas donde los monos descansan, se acicalan y juegan, ideales para observarlos con calma a cierta distancia.
Curiosidades sobre el santuario y sus macacos
El bosque pertenece a la comunidad del pueblo de Padangtegal, que lo gestiona a través de su organización tradicional. Lo que se recauda con las visitas se destina al mantenimiento del santuario, al cuidado de los animales y a las ceremonias y necesidades del propio pueblo.
Es un ejemplo de cómo en Bali el turismo y la vida religiosa conviven en el mismo espacio, con normas marcadas por los vecinos.
Los macacos de cola larga viven en grupos sociales con jerarquías claras, y cada grupo ocupa su zona dentro del bosque.
Si te fijas, verás cómo los adultos se desparasitan unos a otros, cómo las madres llevan a sus crías agarradas al vientre y cómo algunos machos vigilan desde lugares elevados.
En la cultura balinesa el mono tiene además un lugar especial por la figura de Hanuman, el rey mono del Ramayana, muy presente en danzas y relieves de la isla.
Consejos para la visita
La primera hora de la mañana suele ser un buen momento: el bosque está más fresco, hay menos gente y los monos están activos. Después de la lluvia los senderos y las escaleras de piedra pueden resbalar, así que conviene llevar calzado con buena suela.
Deja en el alojamiento todo lo que no necesites y guarda gafas, pendientes, botellas y bolsas de plástico dentro de una mochila cerrada, porque los monos reconocen enseguida lo que puede contener comida.
Si un mono te muerde o te araña, aunque parezca leve, lava bien la herida y busca atención médica cuanto antes, ya que puede requerir tratamiento preventivo. No les sonrías enseñando los dientes ni los mires fijamente, gestos que pueden interpretar como una amenaza.
Los horarios y precios de entrada cambian con el tiempo, así que consúltalos en la web oficial del santuario antes de ir.
Qué ver cerca del bosque
Al sur del santuario se encuentra el pueblo de Nyuh Kuning, conocido por sus talleres de talla en madera y por un ambiente más tranquilo que el del centro de Ubud.
Hacia el suroeste, en Pengosekan, está el museo ARMA, con una buena colección de pintura balinesa e indonesia y jardines agradables para pasear.
Si subes por Monkey Forest Road hacia el norte encontrarás tiendas, cafés y galerías, y al final de la calle el Palacio de Ubud, el Mercado de Arte y el templo del loto de Pura Taman Saraswati, con su estanque cubierto de flores.
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