De noche en Kirindy, buscando al fosa en el bosque seco
La Reserva Forestal de Kirindy (Centre National de Formation Forestière) es un área protegida de cien kilómetros cuadrados situada sesenta kilómetros al norte de Morondava. Protege uno de los ecosistemas de bosque seco caducifolio más amenazados del planeta, siendo uno de los mejores lugares de Madagascar para observar al fosa, el mayor depredador carnívoro de la isla, y al lémur ratón de Madame Berthe.
Por Daniel
La Reserva Forestal de Kirindy (Centre National de Formation Forestière) es un área protegida de cien kilómetros cuadrados situada sesenta kilómetros al norte de Morondava. Protege uno de los ecosistemas de bosque seco caducifolio más amenazados del planeta, siendo uno de los mejores lugares de Madagascar para observar al fosa, el mayor depredador carnívoro de la isla, y al lémur ratón de Madame Berthe.
- Superficie
- 10.000 hectáreas de bosque tropical seco caducifolio
- Depredador estrella
- El fosa (Cryptoprocta ferox), carnívoro similar a un puma pequeño
- Récord biológico
- Hogar del lémur ratón de Madame Berthe (el primate más pequeño del mundo, 30 g)
- Tipos de safari
- Caminatas diurnas y safaris nocturnos a pie con linterna guiados
- Época idónea
- De mayo a noviembre (temporada seca y época de apareamiento del fosa en octubre)

El fosa: el cazador solitario de Madagascar
Kirindy es muy conocida por ser un enclave donde el esquivo fosa puede observarse con cierta regularidad a corta distancia.
Dotado de garras retráctiles, una cola larguísima para balancearse en las ramas y dientes afilados, este carnívoro endémico se alimenta principalmente de lémures, a los que persigue por el dosel forestal con una gran agilidad acrobática.
La magia de los safaris nocturnos a pie
Cuando cae la noche y la temperatura del bosque desciende, Kirindy cobra una vida frenética.
Acompañados por rastreadores locales provistos de linternas frontales, los visitantes se adentran en senderos estrechos para descubrir ojos fosforescentes brillando entre la maleza: el lémur saltador de cola roja, el camaleón enano de Brookesia y la rata gigante saltadora de Madagascar (Hypogeomys antimena).
Baobabs botella y flora adaptada a la sequía
La vegetación del bosque ha desarrollado adaptaciones extraordinarias para soportar ocho meses anuales sin una gota de lluvia.
Destacan los baobabs fony (Adansonia rubrostipa), con troncos hinchados en forma de botella rojiza que almacenan miles de litros de agua dulce, y arbustos espinosos que pierden todas sus hojas en invierno para evitar la evaporación.
Un bosque de ciencia y conservación
Kirindy no nació como un espacio turístico sino como un bosque de investigación forestal. Durante años fue escenario de un proyecto de cooperación, con apoyo suizo, que estudiaba cómo aprovechar la madera del bosque seco de forma sostenible.
Más tarde pasó a estar vinculado al centro nacional malgache de formación e investigación forestal, del que toma el nombre que aparece en muchos mapas, y hoy forma parte del gran paisaje protegido de Menabe Antimena.
Desde hace décadas el Centro Alemán de Primates mantiene en Kirindy una estación de campo donde investigadores de todo el mundo estudian lémures, fosas y otros animales.
Esa presencia científica constante explica en parte por qué la fauna está tan acostumbrada a las personas y por qué el lugar se ha convertido en un referente para observar los animales del bosque seco malgache con relativa facilidad.
Qué ver en las caminatas de día
Por la mañana temprano o a última hora de la tarde, los senderos permiten ver grupos de sifakas de Verreaux saltando de tronco en tronco y lémures pardos de frente roja moviéndose en grupo por el dosel.
En el suelo es posible encontrar a la mangosta de diez rayas, un pequeño carnívoro endémico de esta parte de Madagascar, y aves características como los couas, que corren por la hojarasca, o los vangas, con picos de formas muy variadas.
Entre la vegetación también se esconden reptiles notables: geckos de cola de hoja que se confunden con la corteza, iguánidos malgaches, camaleones y serpientes inofensivas para las personas. El guía sabe dónde buscarlos, y muchas veces lo que parece un trozo de rama seca resulta ser un animal inmóvil.
Presta atención también a los baobabs del bosque, que aparecen entre los demás árboles con sus troncos abultados.
Curiosidades de Kirindy
El lémur enano de cola gruesa pasa varios meses de la estación seca en un estado parecido a la hibernación, dentro de huecos de árboles, viviendo de la grasa que acumula en la cola; Kirindy es uno de los lugares donde más se ha estudiado este fenómeno, algo muy raro entre los primates.
El fosa no es un felino, aunque lo parezca: pertenece a una familia de carnívoros exclusiva de Madagascar, emparentada con las mangostas.
La rata gigante saltadora vive en madrigueras en el suelo del bosque y su área de distribución se limita a una pequeña parte del Menabe, lo que la convierte en una especie muy vulnerable.
Hacia el final de la estación seca, época de apareamiento del fosa, aumentan las posibilidades de verlo, aunque nunca es algo seguro.
Consejos para la visita
Kirindy está al norte de Morondava, junto a la pista que lleva hacia Belo sur Tsiribihina, y la visita se hace siempre con guías locales.
Lo ideal es pasar al menos una noche en los alojamientos sencillos de la reserva o en sus cercanías, porque así puedes combinar un paseo al final de la tarde, la salida nocturna y otra caminata al amanecer, que son los momentos de más actividad animal. Si solo vas de día, llega temprano.
La estación seca, aproximadamente de abril o mayo a noviembre, es la más cómoda para caminar y la más favorable para ver fauna, ya que el bosque está menos cerrado.
Lleva calzado cerrado, pantalón largo, linterna frontal con pilas de repuesto, repelente y ropa algo abrigada para las noches, que pueden refrescar en invierno austral. Las condiciones de alojamiento, las tarifas y los horarios de las caminatas conviene consultarlos antes de ir en Morondava o con el propio centro.
En el bosque sigue algunas normas básicas: camina en silencio y en grupo, no uses flash sobre los animales nocturnos, no les des comida y mantén la distancia, incluso con el fosa, que puede mostrarse confiado cerca de las instalaciones. No dejes basura ni restos de comida al alcance de los animales.
Qué ver cerca
Kirindy se suele combinar con los grandes clásicos del Menabe. En el camino desde Morondava están la Avenida de los Baobabs, ideal para el atardecer, los Baobabs Enamorados y la Reserva Especial de Andranomena.
Siguiendo hacia el norte se llega a Belo sur Tsiribihina, donde se cruza el río para continuar hacia los Tsingy de Bemaraha. Muchas rutas paran en Kirindy a la ida o a la vuelta de los Tsingy, para dormir en el bosque y hacer la salida nocturna.
No hay que confundirla con el Parque Nacional de Kirindy-Mitea, situado al sur de Morondava, cerca de Belo sur Mer, que comparte parte del nombre pero es un espacio distinto, con playas, dunas y lagos costeros además de bosque seco.





