Parnell conserva el Auckland victoriano entre galerías y pastelerías

Parnell es uno de los suburbios históricos más antiguos de Auckland, establecido en 1841 en las suaves laderas orientales del centro metropolitano. Caracterizado por sus cuidadas cabañas de madera de la era victoriana transformadas en tiendas de antigüedades, galerías de arte contemporáneo y pastelerías francesas, combina encanto patrimonial con sofisticación urbana.

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Parnell es uno de los suburbios históricos más antiguos de Auckland, establecido en 1841 en las suaves laderas orientales del centro metropolitano.

Caracterizado por sus cuidadas cabañas de madera de la era victoriana transformadas en tiendas de antigüedades, galerías de arte contemporáneo y pastelerías francesas, combina encanto patrimonial con sofisticación urbana.

Año de fundación
1841
Eje comercial
Parnell Road, repleta de casas coloniales pintadas en tonos pastel
Jardín destacado
Dove-Myer Robinson Park con la famosa rosaleda Parnell Rose Gardens
Monumento gótico
St Mary's Church, una de las mayores iglesias góticas de madera del mundo
Ambiente culinario
Bistrós europeos, cervecerías históricas y chocolaterías artesanales

Qué ver y experiencia en la visita

Horizonte urbano de Auckland dominado por la Sky Tower frente a los veleros del puerto de Waitemata.
Christian Mehlführer, User:Chmehl (CC BY 2.5)

Parnell, cuyo nombre se vincula a John Vesey Parnell, se desarrolló en el siglo XIX como el asentamiento residencial predilecto de comerciantes y funcionarios coloniales.

En la década de 1970, el visionario promotor Les Harvey salvó sus históricas cabañas victorianas de la demolición, creando el pintoresco recinto comercial de Parnell Village.

A lo largo de Parnell Road se suceden patios interiores empedrados cubiertos de hiedra, galerías de diseñadores locales y tiendas de alta costura.

A escasos metros se alza la catedral anglicana de Holy Trinity y la antigua iglesia de Santa María (St Mary's), una proeza de carpintería gótica de madera construida en 1898 con maderas nobles de kauri.

En el extremo costero del barrio se extienden los jardines Dove-Myer Robinson Park, hogar de la rosaleda Parnell Rose Gardens con más de cinco mil rosales en floración aromática entre noviembre y marzo, desde cuyas terrazas verdes se disfruta de vistas privilegiadas a las aguas y veleros de Judges Bay.

Parnell en los primeros años de Auckland

Auckland se fundó como capital colonial en 1840 y Parnell fue una de las primeras zonas en poblarse fuera del núcleo original, gracias a su cercanía al puerto y a sus colinas con buenas vistas.

Muy pronto se convirtió en un barrio de residencias de comerciantes, funcionarios y clérigos, y en un centro importante de la Iglesia anglicana, que dejó aquí algunos de los edificios más antiguos de la ciudad.

Una figura clave en ese desarrollo fue George Augustus Selwyn, el primer obispo anglicano de Nueva Zelanda, que impulsó la construcción de iglesias, escuelas y residencias en la zona. A esa época se asocian varios edificios de piedra y madera de estilo neogótico, adaptados a los materiales locales.

Pasear por Parnell con esta idea en mente ayuda a entender por qué el barrio conserva tantas construcciones del siglo XIX en un país donde la arquitectura colonial es relativamente reciente.

Casas históricas que puedes visitar

Parnell conserva algunas viviendas del periodo colonial que hoy funcionan como pequeños museos. Kinder House es una casa de piedra construida a mediados del siglo XIX para John Kinder, clérigo, director de escuela y pintor, cuyas acuarelas son un testimonio valioso del paisaje neozelandés de la época.

A poca distancia se encuentra Ewelme Cottage, una casa de madera de kauri que perteneció durante generaciones a la misma familia y que mantiene buena parte de su mobiliario y objetos originales.

Ambas casas permiten asomarse a la vida doméstica de los primeros colonos: la distribución de las habitaciones, los materiales, los objetos cotidianos.

Como son espacios pequeños gestionados por entidades patrimoniales, sus días de apertura son limitados y pueden cambiar según la temporada, así que conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de acercarte.

Las iglesias de Parnell

El conjunto religioso del barrio merece una visita con calma. La catedral anglicana de la Santa Trinidad combina partes de distintas épocas y destaca por sus grandes vidrieras, que llenan el interior de color en los días de sol.

Justo al lado está la iglesia de Santa María, de madera y estilo neogótico, que en su día fue trasladada entera desde el otro lado de la calle hasta su emplazamiento actual, una operación poco habitual que da idea del aprecio que se le tiene.

Más escondida, junto a Judges Bay, se encuentra la pequeña capilla de San Esteban, una iglesia de madera de mediados del siglo XIX con un cementerio en la ladera.

En ella se firmó la constitución de la Iglesia anglicana de Nueva Zelanda, lo que le da una importancia histórica muy superior a su tamaño. Es un rincón tranquilo, rodeado de árboles, ideal para una pausa durante el paseo.

Judges Bay y las piscinas de Parnell

Bajando hacia el agua llegas a Judges Bay, una pequeña bahía muy cerca de los jardines de rosas.

Allí están las Parnell Baths, unas piscinas públicas al aire libre de agua salada con vistas al puerto, que llevan más de un siglo formando parte de la vida del barrio y son conocidas por su gran mural de mosaico.

Abren sobre todo en la temporada de verano, así que si viajas entre diciembre y marzo puede ser un buen plan para una tarde de calor.

La bahía es también un buen punto para ver el tráfico de barcos que entra y sale del puerto de Auckland. Al atardecer, con las luces de la ciudad encendiéndose al fondo, es uno de los lugares más agradables del barrio para sentarse un rato.

Qué ver cerca de Parnell

Parnell linda con el Auckland Domain, el parque más antiguo de la ciudad, que ocupa el cráter de un antiguo volcán.

En su interior se alza el Auckland War Memorial Museum, uno de los museos más importantes del país, con colecciones destacadas de cultura maorí y del Pacífico, además de salas de historia natural.

En el mismo parque están los Wintergardens, dos invernaderos históricos con plantas tropicales y de clima templado, de acceso libre.

Desde Parnell también puedes bajar a pie hacia el centro y la zona portuaria, o continuar en transporte público hacia Newmarket, un barrio comercial vecino.

Si te gustan los mercados, pregunta por La Cigale, un conocido mercado de inspiración francesa situado en el barrio, y consulta sus días de apertura antes de ir.

  • Parnell se recorre bien a pie, pero sus calles tienen cuestas: lleva calzado cómodo.

  • Los jardines de rosas lucen más entre finales de la primavera y el verano austral.

  • Combinar el barrio con el Auckland Domain y el museo da para una jornada completa.

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