¿Asar malvaviscos sobre lava? En el Volcán de Pacaya se puede

El Volcán de Pacaya es uno de los volcanes activos más accesibles y populares de Centroamérica, situado a 2.552 metros de altitud a una hora o poco más por carretera de Antigua Guatemala. La ruta de ascenso a pie toma unas dos horas entre bosques de pinos y extensos campos de escoria de lava negra petrificada. Conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.

Por · Publicado el 8 de septiembre de 2026

Duración de la caminata
1.5 a 2 horas de ascenso; 1 hora de descenso (desnivel moderado de 400 metros)
Servicio a caballo
Alquiler de 'taxi-caballo' disponible en el sendero, ida y vuelta

Un coloso activo al alcance de cualquier viajero

Con sus 2.552 metros de altitud sobre el nivel del mar, el Parque Nacional Volcán de Pacaya y Laguna de Calderas es uno de los complejos volcánicos más conocidos de Guatemala.

En actividad eruptiva casi constante desde 1965, sus erupciones estrombolianas han modelado un paisaje lunar de ríos de lava solidificada y piroclastos oscuros.

A diferencia de las extenuantes ascensiones a otros grandes volcanes, la ruta a Pacaya es accesible para personas con condición física regular.

El sendero asciende suavemente entre plantaciones de café y bosques de coníferas hasta desembocar en la meseta de lava petrificada formada tras las grandes erupciones de 2010 y 2014.

Malvaviscos en respiraderos geotérmicos y la Lava Store

Uno de los atractivos más populares de la excursión es detenerse en los respiraderos y fumarolas geotérmicas del suelo volcánico, donde el calor residual que emana de las entrañas de la tierra permite asar malvaviscos en palitos de madera o incluso degustar una pizza cocinada a la piedra sobre respiraderos calientes por guías locales.

En medio de este páramo basáltico funciona también la 'Lava Store', una pintoresca tienda artesanal que vende joyas elaboradas con roca volcánica, todo ello con imponentes vistas panorámicas hacia los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango al horizonte.

Un volcán con historia eruptiva reciente

Pacaya se encuentra entre Antigua y la Ciudad de Guatemala, en el departamento de Escuintla, y es tan visible desde la capital que en las noches de actividad su resplandor se distingue desde algunos barrios.

El volcán actual crece sobre los restos de un edificio más antiguo que colapsó hace miles de años; el cono activo que hoy se ve desde el sendero es relativamente joven y ha ido cambiando de forma con cada fase eruptiva.

En las últimas décadas Pacaya ha tenido episodios muy notorios. En mayo de 2010 una erupción fuerte lanzó ceniza y arena volcánica sobre la capital y obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto.

En 2021 el volcán entró en una fase de gran actividad, con coladas de lava que avanzaron por sus laderas durante semanas y obligaron a vigilar de cerca a las comunidades cercanas.

Por eso el paisaje que recorres no es fijo: los campos de lava que pisas pueden ser de hace pocos años.

Qué verás durante la caminata

El recorrido habitual parte de la aldea de San Francisco de Sales, donde se pagan los accesos y se contrata el guía local. Los primeros tramos suben por un camino de tierra y ceniza entre vegetación, con miradores naturales hacia los valles cercanos.

A medida que se gana altura, la vegetación se vuelve más baja y el cono activo aparece de frente, oscuro y humeante, con las laderas cubiertas de material volcánico.

La parte más llamativa llega al pisar los campos de lava. La superficie es irregular, de roca negra y cortante, con grietas por las que a veces sale aire caliente. Tu guía te indicará hasta dónde se puede avanzar según la actividad del momento.

En días despejados, desde este sector se ven hacia el oeste los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango alineados, una de las vistas más completas del altiplano central.

La laguna de Calderas

El nombre del parque nacional incluye la laguna de Calderas, un lago que ocupa un antiguo cráter en la parte alta del macizo. Es un paisaje muy distinto del de la lava: agua tranquila rodeada de laderas verdes y cultivos, con pequeñas comunidades en sus orillas.

La mayoría de tours desde Antigua se centran en el cono activo y no pasan por la laguna, así que si te interesa conviene preguntarlo al contratar la excursión o buscar una ruta específica.

Consejos para subir a Pacaya

Las excursiones desde Antigua suelen ofrecer dos turnos: uno de mañana, con más probabilidades de cielo despejado, y otro de tarde, que permite ver el atardecer y, con suerte, el brillo de la actividad volcánica al oscurecer.

En temporada de lluvias, aproximadamente de mayo a octubre, las tardes suelen traer nubes y chaparrones, así que el turno de mañana suele ofrecer mejores vistas.

  • Calzado cerrado con buena suela: la escoria volcánica es suelta y cortante, y las sandalias no sirven.

  • Una chaqueta o cortavientos, porque arriba el viento enfría aunque en Antigua haga calor.

  • Agua y algo de comer para toda la caminata.

  • Linterna frontal si eliges el turno de tarde, ya que el descenso puede terminar de noche.

  • Mantente siempre detrás del guía y no te acerques a grietas ni zonas calientes por tu cuenta.

Antes de ir, revisa el estado de actividad del volcán: las autoridades de protección civil y el instituto de vulcanología publican boletines, y en fases de mayor actividad el acceso a ciertos sectores se restringe o se cierra.

Si no te sientes con fuerzas para toda la subida, en la entrada suelen ofrecerse caballos para parte del camino; acuerda el trato antes de empezar.

Ten presente también que el terreno y los puntos de interés cambian con la actividad del volcán.

Los respiraderos donde los guías asan malvaviscos, los miradores y hasta el trazado exacto del sendero pueden variar de una temporada a otra, así que no te sorprendas si tu excursión no coincide del todo con lo que has leído o visto en fotos de otros viajeros.

Pacaya o Acatenango: cuál elegir

Muchos viajeros dudan entre Pacaya y Acatenango. La diferencia principal es el esfuerzo y el tiempo. Pacaya es una excursión de medio día, con un desnivel moderado, apta para personas con una condición física normal y para familias con niños acostumbrados a caminar.

Acatenango, en cambio, es una expedición de dos días, con mucho más desnivel, noches bajo cero y alta montaña.

Pacaya te permite caminar sobre lava reciente y sentir el calor del suelo; Acatenango te ofrece una vista frontal de las explosiones de Fuego.

Si tienes tiempo y buena forma física, ambas se complementan muy bien, y hacer Pacaya primero es una buena manera de probar cómo te sienta la altura y la caminata sobre terreno volcánico antes de afrontar el reto mayor.

Qué hacer cerca después de la excursión

Como la excursión de medio día te devuelve a Antigua a media tarde o a primera hora de la noche, puedes combinarla fácilmente con un paseo por el casco histórico, una visita a alguna de sus iglesias o una cena en el centro.

Si viajas hacia o desde la Ciudad de Guatemala, Pacaya también encaja bien como parada de camino, ya que queda relativamente cerca de ambas ciudades.

Sigue descubriendo Antigua Guatemala: Guía de Antigua Guatemala, Volcán Acatenango y Fuego, Cerro de la Cruz y Arco de Santa Catalina.

¿Se puede ver lava líquida o incandescente hoy en Pacaya?

Depende de la fase eruptiva del volcán. La mayoría de los días se camina sobre campos de lava negra solidificada con fumarolas calientes; la presencia de ríos de lava fluida está sujeta a la actividad registrada por CONRED e INSIVUMEH.

¿Es obligatorio contratar guía local para subir?

Sí, por normativa de seguridad del Parque Nacional es obligatorio contratar un guía comunitario local en la caseta de San Vicente Pacaya.