Salones de Frank Green y una patrulla romana fantasma en Treasurer's House
Treasurer's House se sitúa en Minster Yard, justo detrás de la catedral de York Minster. Gestionada por el National Trust (gratis para socios), conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir. Destaca por sus salones de época amueblados por Frank Green y el célebre relato de la patrulla romana de su bodega.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Minster Yard, York YO1 7JL (frente al Chapter House de York Minster)
- Jardín exterior
- Jardín galardonado de acceso gratuito con vistas directas a la catedral
La residencia de los tesoreros de la catedral
Oculta a la sombra de los contrafuertes orientales de York Minster, Treasurer's House ocupa el solar donde residieron los tesoreros de la catedral desde el siglo XI hasta la Reforma anglicana de 1547.
El tesorero era una de las figuras más poderosas del clero, responsable de custodiar las reliquias sagradas, vajillas litúrgicas y dineros de la archidiócesis.
El edificio actual es una magnífica amalgama arquitectónica que combina mampostería medieval, adiciones jacobeas y una fachada simétrica de principios del siglo XVII con vistas privilegiadas a los pináculos góticos del Chapter House.

El legado de Frank Green
La apariencia interior de la casa se debe al acaudalado heredero de una empresa industrial de Yorkshire Frank Green, quien compró las distintas partes de la casa entre 1897 y 1898 y dedicó su fortuna a restaurarlas para albergar su colección de muebles y objetos antiguos.
Green era un esteta sumamente excéntrico y perfeccionista: antes de donar la casa al National Trust en 1930 —convirtiéndose en la primera propiedad histórica completa entregada a la institución con su mobiliario intacto—, colocó tachuelas metálicas en el suelo indicando la posición exacta de cada silla y amenazó con que si se cambiaba de sitio algún mueble, su fantasma regresaría a vengarse.
La célebre aparición de los legionarios romanos
Treasurer's House es conocida por el suceso acontecido en 1953 en su sótano.
Mientras reparaba tuberías en el sótano, el joven aprendiz de fontanero Harry Martindale escuchó un sonido lejano de trompeta y presenció a una veintena de soldados romanos andrajosos atravesando el muro de la bodega marchando en formación.
Lo llamativo del relato fue que Martindale vio a los legionarios recortados solo hasta las rodillas; según cuentan los relatos, por debajo del suelo moderno de la bodega discurría la antigua calzada romana sepultada de la vía militar de Eboracum.
Aposentos señoriales y la visita de los príncipes eduardianos
Cada estancia de la mansión fue concebida como un escenario teatral para exhibir la opulencia de la alta sociedad eduardiana. En el Great Hall destaca su doble altura, lograda al retirar el piso superior, con una galería en la planta alta.
En junio de 1900, el entonces príncipe de Gales, futuro Eduardo VII, y su familia visitaron la casa. Green había terminado de reformar la casa a tiempo para esa visita.
La planta alta alberga salones íntimos con porcelanas, relojes y otros objetos de la colección. Cada rincón refleja la obsesión de su propietario por preservar la estética de los siglos dorados de la ebanistería inglesa.
Al recorrer los aposentos, notarás los pequeños clavos dorados en las tablas del suelo que señalan la posición inamovible de los muebles. Esta minuciosa disposición testimonia el empeño de Frank Green por congelar el tiempo en su hogar.
El jardín amurallado a la sombra del Chapter House
En la parte trasera de la propiedad se oculta un recoleto jardín formal cerrado por viejos muros de ladrillo y verjas de forja. Este espacio verde ha obtenido el premio de oro de Yorkshire in Bloom gracias a sus cuidados parterres.
La entrada al jardín es libre y gratuita durante el día, ofreciendo un remanso de paz con bancos de madera a espaldas de la ruta turística principal.
Desde el césped central se disfruta de una de las perspectivas fotográficas más limpias y directas del Chapter House y los arbotantes de York Minster.
La piedra dorada de la catedral se alza sobre las copas de los manzanos ornamentales, creando un marco tranquilo para descansar o leer una guía de viaje. En los meses templados, la cafetería del National Trust instala mesas al aire libre para degustar repostería tradicional inglesa con té recién preparado.
El subsuelo militar y las huellas de Eboracum
Descender al sótano de la mansión supone viajar diecinueve siglos atrás hasta la época de la fortaleza legionaria romana. La casa se asienta sobre los restos de la antigua ciudad romana de Eboracum.
Según el relato, un tramo de calzada romana discurre bajo el suelo de la bodega. El sótano es el escenario del avistamiento de 1953.
La casa se visita con guías del National Trust que cuentan tanto su historia como sus leyendas de fantasmas. La penumbra fresca de los arcos subterráneos genera una atmósfera sugestiva que cautiva a los amantes de la historia y el misterio por igual.
Al salir nuevamente a Minster Yard, podrás apreciar con nuevos ojos la extraordinaria superposición de civilizaciones que conviven bajo el suelo de York.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar la bodega de los fantasmas romanos?
Su historia suele contarse en la visita guiada de la casa, pero conviene confirmar en la web del National Trust si el sótano se incluye en cada recorrido.
¿El jardín exterior tiene costo de entrada?
No, el jardín paisajístico trasero es de acceso libre y gratuito durante el horario de apertura de la casa, ofreciendo una terraza con vistas magníficas a York Minster.
¿Cuánto tiempo toma recorrer la casa?
La visita recorre trece salas históricas; consulta en la web del National Trust la duración de cada visita guiada.
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