Nueve plataformas, 504 budas y 72 estupas caladas en Borobudur
El Templo de Borobudur (Candi Borobudur) es el monumento budista más grande del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construido en los siglos VIII y IX por la dinastía Sailendra en Java Central, consta de nueve plataformas con 504 estatuas de Buda y 72 estupas caladas.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Borobudur, Magelang, Java Central (a 40 km al noroeste de Yogyakarta)
- Estructura
- 6 terrazas cuadradas y 3 circulares coronadas por una gran estupa central
- Relieves tallados
- Más de 2.670 paneles esculpidos en piedra de andesita volcánica
La cumbre del arte budista mahāyāna en el Sudeste Asiático
Alzado en la fértil llanura de Kedu entre volcanes, el Templo de Borobudur es la máxima joya arqueológica de Indonesia y la principal razón por la que viajeros de todo el planeta visitan Yogyakarta.
El templo está concebido como una gigantesca representación en piedra de la cosmología budista dividida en tres reinos espirituales: Kamadhatu (el mundo terrenal del deseo), Rupadhatu (el reino de las formas puras donde los relieves narran la vida de Siddhartha Gautama y los Jatakas) y Arupadhatu (el reino inmaterial de la iluminación, representado por las terrazas circulares superiores y sus estupas caladas).

Las terrazas circulares y las 72 estupas de piedra
Al alcanzar las plataformas superiores, la vista se abre a un amplio panorama sobre las copas de las palmeras y el volcán Merapi y las colinas de Menoreh.
En estas terrazas reposan 72 estupas en forma de campana calada con celosías romboidales y cuadradas, en cuyo interior se custodian estatuas sedentes de Buda en posición de meditación dhyana mudra.
Normativa actual de conservación y calzado Upanat
Para proteger la milenaria piedra volcánica del desgaste, el parque nacional limita el aforo diario y entrega a cada visitante unas sandalias tradicionales de fibra vegetal llamadas 'Upanat', que están incluidas con el boleto especial de ascenso a la cima.
La visita a Borobudur se combina habitualmente en el mismo día con el grandioso conjunto hindú de Prambanan y el Templo Candi Sewu.
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Los relieves esculpidos y las escenas marítimas del Lalitavistara
Los muros y balaustradas de las galerías intermedias despliegan más de dos mil seiscientos paneles esculpidos en bajorrelieve. Al recorrer estos pasillos angostos, seguirás una cuidada narración visual concebida para la instrucción espiritual de los fieles antiguos.
Entre las secuencias más célebres destacan los episodios del Lalitavistara, que relatan el nacimiento terrenal, la renuncia principesca y la iluminación del príncipe Siddhartha. Cada figura exhibe un detalle minucioso en sus vestimentas cortesanas, peinados ceremoniales y expresiones devocionales.
Especial atención merecen los célebres paneles que representan grandes navíos tradicionales javaneses de doble balancín navegando sobre mares embravecidos. Estas escenas marítimas reflejan el extraordinario dominio náutico de los antiguos navegantes austronesios que surcaban el océano Índico.
Además, cientos de relieves plasman relatos moralizantes de las vidas anteriores de Buda, conocidos como cuentos Jataka y Avadana. Esta combinación de arte sagrado y crónica costumbrista convierte a Borobudur en un documento histórico de valor inestimable sobre la sociedad javanesa medieval.
El rescate patrimonial y la restauración de la UNESCO
Las causas de su abandono siguen sin estar claras: se barajan el traslado de la capital de Mataram a Java Oriental tras erupciones volcánicas y la expansión del islam. Con el tiempo, la ceniza volcánica y la vegetación selvática fueron cubriendo sus terrazas.
El monumento permaneció oculto durante siglos hasta que en 1814 el gobernador británico Thomas Stamford Raffles ordenó investigar los relatos locales sobre una gran ruina montañosa. El ingeniero militar Cornelius lideró las primeras faenas de desmonte con cientos de trabajadores javaneses.
A mediados del siglo XX, la humedad tropical y el deficiente drenaje interno amenazaban con derrumbar los cimientos de la colina artificial. Entre 1973 y 1983, la UNESCO coordinó una de las mayores campañas de rescate arqueológico de la historia moderna.
Los especialistas desmontaron más de un millón de bloques de andesita, instalaron sistemas modernos de canalización hídrica y consolidaron cada terraza con precisión milimétrica. Esta titánica labor de ingeniería civil y arqueología preservó el templo para que las generaciones presentes puedan contemplarlo en todo su esplendor.
El eje sagrado con los templos de Pawon y Mendut
Las investigaciones topográficas revelaron que Borobudur no fue construido de forma aislada, sino integrado en un eje espiritual geográfico perfectamente alineado. El santuario comparte una línea recta con otros dos templos budistas menores, Candi Pawon y Candi Mendut, situados a pocos kilómetros al este.
Durante la fiesta sagrada de Waisak, en la luna llena de mayo o junio, miles de monjes y peregrinos visten túnicas azafrán y caminan en procesión solemne enlazando los tres recintos. La marcha culmina con la suelta nocturna de linternas luminosas frente a las terrazas de Borobudur.
Visitar estos dos templos complementarios antes de aproximarte a Borobudur permite apreciar la riqueza escultórica de la dinastía Sailendra a menor escala. Candi Mendut alberga en su interior una magnífica estatua sedente de Buda de tres metros de altura flanqueada por dos bodhisattvas.
Esta parada preliminar añade profundidad al viaje, ayudando a contextualizar el fervor religioso que transformó este valle fértil en uno de los focos artísticos más luminosos de Asia insular.





