Columnas de piedra brotan de la arena en Pobiti Kamani, cerca de Varna

El Bosque Petrificado (Pobiti Kamani), situado a 18 kilómetros al oeste de Varna, es un insólito fenómeno geológico poco común en el sureste de Europa, con un paisaje arenoso de aspecto desértico. En un arenal de varios kilómetros cuadrados brotan del suelo decenas de columnas cilíndricas de arenisca calcárea huecas de hasta 7 metros de altura, formadas hace 50 millones de años en el fondo marino.

Por · Publicado el 14 de septiembre de 2026

Antigüedad geológica
Aproximadamente 50 millones de años (época del Eoceno inferior)
Dimensiones de las columnas
Hasta 7 metros de altura y entre 0,5 y 3 metros de diámetro
Ubicación
Carretera nacional 2 Varna-Devnya, paraje Pobiti Kamani
Columnas cilíndricas de roca caliza en el paraje geológico del Bosque Petrificado cerca de Varna.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

Historia y significado arquitectónico de bosque petrificado (Pobiti Kamani) en Varna

Descubierto formalmente para la ciencia por el oficial ruso Viktor Teplyakov en 1829, el paraje fue bautizado por los campesinos búlgaros como Pobiti Kamani ('las piedras hincadas o clavadas'), asombrados de que aquellos cilindros de piedra parecieran haber sido clavados en la arena por gigantes mitológicos.

A lo largo de dos siglos se han postulado diversas hipótesis científicas sobre su formación: desde arrecifes de coral fósiles hasta emanaciones de metano marino en el fondo del antiguo océano Tetis que consolidaron la arena circundante en tubos huecos que quedaron al descubierto tras la retirada de las aguas y la erosión eólica milenaria.

Durante el siglo XIX, los campesinos de la zona creían que las columnas poseían virtudes mágicas y curativas, celebrando ritos de fertilidad alrededor del llamado 'Círculo Mágico', una alineación circular de piedras donde los visitantes todavía hoy se sientan para recargar energía vital.

Qué ver en el interior y elementos destacados

El paraje se compone de varios grupos dispersos de monolitos, siendo el Grupo Central (Dikilitash) el más monumental y accesible. Caminar por la arena dorada entre columnas que simulan ruinas de un templo clásico o árboles petrificados por el rayo produce una sensación de aislamiento y fascinación casi marciana.

Muchas de las formaciones rocosas han recibido nombres populares por su sugerente fisonomía: 'La Familia', 'El Soldado', 'El Camello' o 'El Falo'.

La flora y fauna del lugar es igualmente singular: alberga especies adaptadas a las condiciones de calor y aridez.

Información práctica: horarios, precios y acceso

Concepto

Horario / Detalle

Tarifa oficial (2026)

Acceso en transporte

Coche de alquiler (20 min) o autobús a Devnya

Aparcamiento junto a la entrada

Protección solar

Sin sombras naturales

Lleva gorra y agua potable

Consejos de visita y mejor momento

Visítalo a primera hora de la mañana o durante las dos últimas horas antes de la puesta de sol: la luz rasante proyecta sombras kilométricas sobre la arena dorada y resalta la textura rugosa de las columnas calcáreas.

El enigma geológico de las chimeneas de metano del Eoceno

El paraje de Pobiti Kamani (que en búlgaro se traduce literalmente como 'piedras clavadas'), emplazado a escasos dieciocho kilómetros al oeste de Varna, alberga uno de los monumentos geológicos más insólitos del sudeste europeo.

Dispersas a lo largo de una franja arenosa de varios kilómetros cuadrados, cientos de columnas pétreas cilíndricas y cónicas de hasta siete metros de altura y tres metros de diámetro emergen verticalmente del suelo como si hubieran sido hincadas deliberadamente por una civilización colosal.

Durante siglos, viajeros y cronistas debatieron si se trataba de restos de columnas grecorromanas, troncos de un bosque fosilizado o formaciones kársticas moldeadas por antiguos cursos fluviales.

El primer científico moderno en documentar el fenómeno con detalle fue el oficial ruso Viktor Teplyakov en 1829, durante una expedición militar en los Balcanes.

Las investigaciones geológicas posteriores desentrañaron el verdadero origen del enclave, datado hace aproximadamente cincuenta millones de años durante la época del Eoceno inferior, cuando la cuenca del Mar Negro formaba parte del lecho somero del océano de Tetis.

La teoría científica más sólida explica que las columnas son antiguas chimeneas de desgasificación submarina de metano (cold seeps).

En aquellas profundidades lodosas, emanaciones constantes de gas metano e hidrocarburos ascendieron a través de sedimentos de arena de cuarzo; colonias de microorganismos metanótrofos oxidaron el gas, provocando la precipitación masiva de carbonato de calcio que cementó la arena circundante formando cilindros huecos concéntricos alrededor de los conductos de escape.

Al retirarse el mar millones de años más tarde, la erosión del viento y las lluvias lavó las capas blandas de arena perimetral, dejando expuestas estas monumentales estructuras líticas que hoy asombran a la comunidad científica internacional.

Las paredes de los pilares presentan una textura rugosa con nódulos de arenisca cuarzosa y cavidades longitudinales por donde antaño burbujeaban los fluidos geológicos.

Biodiversidad esteparia y el único semidesierto búlgaro

Más allá de su valor petrográfico, Pobiti Kamani ostenta la particularidad ecológica de constituir un hábitat arenoso de aspecto desértico, poco habitual en Bulgaria y en los Balcanes.

El microclima árido de la llanura, combinado con un sustrato de arena de cuarzo pura y calcárea con escasa retención de agua, ha favorecido el florecimiento de una flora y fauna sumamente especializada, adaptada a soportar severas sequías estivales e intensas oscilaciones térmicas.

Los botánicos han catalogado en el paraje diversas especies vegetales propias de arenales, entre ellas hierbas esteparias y líquenes.

Entre la fauna destacan reptiles perfectamente camuflados como la lagartija de las arenas (Lacerta agilis) y la serpiente de cuatro rayas, además de una notable variedad de invertebrados psamófilos que solo sobreviven en dunas calientes.

En los meses de primavera y otoño, el cielo sobre las columnas es frecuentado por aves rapaces como el aguilucho cenizo y el cernícalo primilla en sus rutas de paso migratorio.

Asimismo, diversas excavaciones arqueológicas en los sectores arenosos circundantes han desenterrado raspadores, puntas de flecha y lascas de sílex labradas que atestiguan la presencia de campamentos de cazadores prehistóricos, entre ellos de época mesolítica, en torno a este paraje.

El conjunto monumental no se concentra en un único punto, sino que se distribuye en varias agrupaciones geográficas diferenciadas.

El más visitado y accesible es el Grupo Central (conocido tradicionalmente como Dikilitash), situado junto a la carretera principal, donde se concentran más de trescientas columnas en un área compacta.

Otros núcleos interesantes pero menos transitados son el Grupo Strashimirovo, caracterizado por cilindros partidos con forma de anillos superpuestos, y el Grupo Banovo, emplazado sobre una colina con panorámicas abiertas sobre el valle de Devnya.

El imaginario folclórico de los pueblos circundantes bautizó las formaciones más expresivas con nombres antropomórficos y zoomórficos. Los visitantes pueden identificar con facilidad La Familia de Piedra (Kamennoto semeystvo), que representa a dos progenitores custodiando a sus hijos, El Camello, El Corazón o El Soldado Solitario.

Una leyenda tradicional búlgara relata que un valiente joven descubrió el secreto del nombre de Dios gracias al mar; al negarse a revelárselo a los gigantes titanes que gobernaban la costa, estos clavaron con furia sus pilares en la arena antes de quedar petrificados por el poder divino.

  • El yacimiento fue declarado oficialmente Monumento Natural Nacional de Bulgaria en 1937, siendo uno de los primeros espacios geológicos protegidos legalmente en el país.

  • En el Grupo Central opera un pequeño centro de interpretación donde se exhiben muestras cortadas de los cilindros pétreos que revelan sus cámaras tubulares interiores.

  • Caminar entre las formaciones requiere desplazarse por arena suelta de grano fino, por lo que resulta sumamente conveniente llevar calzado cerrado que impida el contacto directo con la arena ardiente en verano.

  • La llanura carece de arbolado o sombras naturales, haciendo muy recomendable acudir provisto de sombrero, gafas de sol y suficiente provisión de agua fresca.

  • El paraje se puede enlazar con facilidad en una excursión de media jornada desde Varna, combinando la visita con el cercano Museo de Mosaicos Romanos en Devnya.

  • En el sector occidental se halla el Círculo Mágico, una alineación natural de piedras donde la tradición popular local acostumbra descalzarse brevemente para sentir la energía telúrica del suelo.

Pautas para recorrer las dunas y senderos de arena

Para apreciar la dimensión poética del paisaje de Pobiti Kamani, las mejores horas del día corresponden a las primeras luces del amanecer o a los momentos previos a la caída del sol.

Durante el crepúsculo, los rayos horizontales proyectan alargadas sombras cónicas sobre la arena dorada, resaltando las oquedades y las vetas calcáreas de la roca con tonalidades anaranjadas de extraordinaria fuerza plástica.

Para llegar desde Varna, la alternativa más práctica es el vehículo particular o el taxi a través de la carretera I-2 en dirección a Beloslav y Sofía, lo que permite detenerse no solo en el sector principal, sino también explorar con libertad las agrupaciones secundarias de Strashimirovo y Slanchevo en un trayecto de apenas veinte minutos desde la costa del Mar Negro.

La ausencia de masificación turística convierte esta escapada en una inmersión mineral de serena quietud donde el silencio solo es interrumpido por el rumor del viento entre los pilares pétreos. Conviene reservar al menos dos horas completas para recorrer el sector central con detenimiento fotográfico.

Preguntas frecuentes

¿Son ruinas humanas o naturaleza?

Son formaciones 100% geológicas y naturales originadas hace 50 millones de años en el fondo marino por la precipitación de carbonato de calcio alrededor de emanaciones de gas.

¿Cómo ir desde Varna en autobús?

Puedes tomar el autobús de línea que une Varna con Beloslav o Devnya y solicitar al conductor que te deje en el cruce de Pobiti Kamani sobre la carretera nacional.

¿Cuánto tiempo dura la visita?

Aproximadamente 45 minutos a 1 hora para recorrer el circuito de senderos del Grupo Central.

Continúa explorando Varna y Bulgaria:

• Consulta la guía principal de la ciudad en la Guía de Varna.

• Descubre el itinerario completo por el país en la Guía de Viaje a Bulgaria.

• No te pierdas la visita a Monasterio de Aladzha.

• No te pierdas la visita a Museo Arqueológico y Oro de Varna.