Fjellheisen sube en cuatro minutos a los 421 metros del Storsteinen

El teleférico Fjellheisen traslada a los visitantes en solo cuatro minutos desde Tromsdalen hasta la cornisa del Monte Storsteinen, a 421 metros sobre el nivel del mar. Es uno de los miradores naturales más espectaculares del norte de Noruega, ofreciendo panorámicas de 360 grados de la isla de Tromsø, los fiordos glaciales y las cumbres de los Alpes de Lyngen.

Por · Publicado el 14 de septiembre de 2026

Ubicación
Sollivegen 12, 9020 Tromsdalen (base inferior del teleférico)
Altitud cumbre
421 metros en el mirador de Storsteinen
Transporte
Autobús urbano línea 26 desde el centro de Tromsø hasta Fjellheisen

El teleférico Fjellheisen traslada a los visitantes en solo cuatro minutos desde Tromsdalen hasta la cornisa del Monte Storsteinen, a 421 metros sobre el nivel del mar.

Es uno de los miradores naturales más espectaculares del norte de Noruega, ofreciendo panorámicas de 360 grados de la isla de Tromsø, los fiordos glaciales y las cumbres de los Alpes de Lyngen. Descubre más recomendaciones e itinerarios en nuestra Guía completa de Tromsø.

Plataforma mirador del monte Storsteinen alcanzada por el teleférico Fjellheisen sobre Tromsø.
Harvey Barrison from Massapequa, NY, USA (CC BY-SA 2.0)

Historia y significado de teleférico Fjellheisen y Monte Storsteinen

Inaugurado en 1961 por la naviera Brødrene Jakobsens Rederi, pionera en expediciones polares de caza y pesca ártica, Fjellheisen fue ideado como un regalo recreativo para los ciudadanos y exploradores del norte.

Las cabinas originales llevaban como emblemas una foca y un oso polar, símbolos de la naviera, y transportaron a generaciones enteras de excursionistas antes de la modernización que dotó a la instalación de cabinas panorámicas más veloces y seguras.

Qué ver y puntos más destacados

En la estación superior se abre una amplia terraza exterior volada sobre el abismo y el restaurante Fjellstua, donde saborear gofres calientes noruegos con queso pardo brunost o guisos de reno contemplando el paisaje ártico.

En invierno, Storsteinen es una de las atalayas más privilegiadas para contemplar las auroras boreales danzando sobre el mar, mientras que en verano sirve de punto de partida para ascender a la cumbre del monte Fløya (671 m).

Información práctica y consejos

Aspecto clave

Detalle recomendado

Consejo práctico

Escalera de los Sherpas

Ruta de senderismo de 1.200 peldaños de piedra hasta la cumbre

Alternativa deportiva en verano sin nieve

Ropa de abrigo extrema

El viento en la terraza a 420 m puede descender drásticamente la sensación térmica

Guantes, gorro y cortavientos

Atardecer y auroras

Subir dos horas antes del anochecer invernal para esperar la aparición de auroras

Trípode fotográfico permitido

En invierno, reserva el billete con antelación y sube a última hora de la tarde; si las luces del norte se activan, la panorámica de Tromsø iluminada bajo la aurora boreal compensa la espera.

Construcción en 1961 y las cabinas de la foca y el oso

El teleférico Fjellheisen comenzó a operar en el año 1961 gracias a la iniciativa de la compañía naviera Brødrene Jakobsens Rederi, pionera en el transporte ártico y la pesca en mares polares.

La empresa buscaba ofrecer a los habitantes de Tromsø y a los viajeros un acceso rápido y seguro a las cumbres que flanquean el valle de Tromsdalen, transformando una escarpada ladera rocosa en uno de los miradores panorámicos más conocidos del norte de Noruega.

El sistema por cable conecta la estación base en Solliveien, situada a apenas cincuenta metros sobre el nivel del mar, con la meseta superior de Storsteinen, enclavada a cuatrocientos veintiún metros de altitud.

Las dos cabinas que realizan el trayecto llevan como emblemas una foca y un oso polar, los símbolos de la naviera.

El trayecto dura escasamente cuatro minutos, durante los cuales los pasajeros ascienden de forma vertiginosa sobre bosques de abedules enanos y laderas de canchal, ganando una perspectiva aérea que desvela progresivamente la intrincada geografía insular de la región.

Ascenso a la cornisa de Storsteinen y panorama del estrecho

Al desembarcar en la terminal superior de Storsteinen, la vista se abre a un panorama de trescientos sesenta grados que abarca la totalidad de la isla de Tromsøya, unida al continente por el estilizado puente de Tromsøbrua.

Hacia el este se divisa la silueta triangular de la Catedral del Ártico, mientras que hacia el oeste se extienden los fiordos y los macizos montañosos de la vecina isla de Kvaløya.

En jornadas despejadas, la línea del horizonte revela las agujas escarpadas y los glaciares de los Alpes de Lyngen, cuyas cimas superan los mil ochocientos metros de altitud.

La plataforma exterior de observación, dotada de barandillas de acero y suelo enrejado antideslizante, se proyecta ligeramente sobre el precipicio, permitiendo contemplar las corrientes marinas que surcan el estrecho de Tromsøysundet y el tráfico incesante de ferris y pesqueros costeros.

  • Plataforma panorámica volada sobre el abismo a cuatrocientos veintiún metros de altitud.

  • Góndolas históricas modernizadas que superan el desnivel vertical en cuatro minutos de trayecto.

  • Perspectiva cenital del puente Tromsøbrua, el canal naval y la silueta completa de Tromsøya.

  • Vistas lejanas hacia las cumbres alpinas de Kvaløya y los picos nevados de Lyngen.

La escalera Sherpatrappa y senderismo hacia el monte Fløya

Para quienes disfrutan del esfuerzo físico al aire libre, el ascenso a Storsteinen puede realizarse a pie mediante la célebre Sherpatrappa (la escalera de los sherpas).

Construida a lo largo de varios años por sherpas procedentes de Nepal, esta monumental obra de ingeniería de montaña cuenta con más de mil doscientos escalones de piedra local.

La escalera fue diseñada para canalizar el flujo de excursionistas y prevenir la severa erosión del suelo vegetal provocada por el deshielo en la ladera de Tromsdalen. El sendero asciende con pendiente pronunciada entre abedulares y pedreras, ofreciendo descansillos estratégicos donde recuperar el aliento mientras se contempla la ensenada marina.

Desde la estación superior del teleférico parten además rutas de senderismo de mayor recorrido.

El sendero que conduce a la cumbre del monte Fløya, a seiscientos setenta y un metros sobre el mar, recorre una meseta de tundra alpina salpicada de líquenes y formaciones rocosas esculpidas por el viento, mientras que los montañeros más experimentados continúan hacia el colosal Tromsdalstinden, el pico dominante de mil doscientos treinta y ocho metros que corona el valle.

Observación del sol de medianoche y auroras sobre la noche polar

El emplazamiento de Fjellheisen convierte a esta cumbre en un observatorio privilegiado durante todas las estaciones astronómicas del Ártico.

Desde finales de mayo hasta finales de julio, la meseta se llena de visitantes que acuden a presenciar el sol de medianoche: el astro rey desciende lentamente hacia las aguas boreales sin llegar a ocultarse, tiñendo el cielo y los fiordos de tonos dorados, magentas y anaranjados que se prolongan durante horas sin dar paso a la oscuridad.

Por contraposición, durante la noche polar, que se prolonga desde finales de noviembre hasta mediados de enero, la meseta se convierte en uno de los puntos más cotizados para admirar las auroras boreales.

Al situarse por encima de las luces directas del casco urbano, Storsteinen ofrece un cielo oscuro donde las cortinas de plasma verde y violeta contrastan vivamente con el manto de nieve que recubre las montañas circundantes.

El restaurante Fjellstua y gastronomía de montaña ártica

Junto al mirador exterior, el edificio superior alberga el restaurante panorámico Fjellstua, cuyas amplias cristaleras de suelo a techo permiten disfrutar de las vistas en un ambiente cálido y protegido de las ventiscas.

El establecimiento ofrece una cuidada muestra de cocina tradicional nórdica que pone en valor los ingredientes del norte.

Entre sus especialidades destacan el estofado caliente de reno o finnbiff, preparado con setas silvestres, bayas de enebro y crema agria, así como sopas cremosas de pescado ártico con trozos de bacalao y salmón.

Quienes buscan una pausa más ligera pueden degustar gofres recién hechos acompañados de mermelada de mora de los pantanos (molte) y rebanadas de brunost, el característico queso dulce de cabra de tono acaramelado tan arraigado en la cultura noruega.

Equipamiento térmico, viento y precauciones en la meseta

Las condiciones meteorológicas en la cumbre de Storsteinen pueden diferir drásticamente de las registradas a nivel del mar.

Incluso en meses veraniegos, el viento procedente del océano glacial puede provocar un descenso brusco de la sensación térmica, por lo que resulta aconsejable vestir en capas incluyendo chaqueta cortavientos impermeable, forro polar, gorro y guantes ligeros.

En invierno y durante el comienzo de la primavera, la nieve y las placas de hielo vivo recubren la meseta y los senderos exteriores.

Para caminar con estabilidad fuera de las pasarelas metálicas es conveniente calzar botas de montaña rígidas y utilizar pequeños crampones de senderismo o brodder acoplados a la suela.

Asimismo, en días con rachas de viento huracanado el servicio de teleférico puede suspender sus operaciones de manera temporal por motivos de seguridad técnica, por lo que conviene comprobar la operatividad meteorológica antes de emprender el camino hacia la base.

Conexión con Tromsdalen e itinerario combinado

La ubicación de Fjellheisen en la vertiente continental permite articular una jornada sumamente completa explorando el valle de Tromsdalen.

Quienes parten desde el centro urbano pueden cruzar a pie la pasarela peatonal elevada del puente Tromsøbrua, disfrutando del paso sobre el canal marino antes de llegar a la explanada de la Catedral del Ártico.

Desde el templo blanco, un paseo suave de unos quince minutos a través de apacibles calles residenciales bordeadas de casas unifamiliares de madera conduce directamente a la estación inferior del teleférico en Solliveien.

Otra alternativa cómoda consiste en utilizar los autobuses urbanos regulares que conectan el centro de Tromsø con las inmediaciones del teleférico, una solución idónea en jornadas de viento intenso o nevada copiosa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se tarda en subir en el teleférico Fjellheisen?

El trayecto en cabina dura únicamente 4 minutos desde la estación inferior de Tromsdalen hasta Storsteinen.

¿Se puede subir a pie en invierno por la escalera Sherpa?

No se recomienda ascender por los escalones en pleno invierno debido a la acumulación de hielo resbaladizo y riesgo de avalanchas en zonas altas.

¿Hay servicio de cafetería o restaurante arriba?

Sí, el restaurante panorámico Fjellstua sirve comidas calientes, cafés, repostería y cenas con reserva previa.

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