Casa Loma, el castillo que asoma sobre Midtown Toronto
Casa Loma se ubica en el 1 de Austin Terrace, en el barrio de Midtown Toronto. Abre diariamente; conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir. La entrada incluye audioguía en español y acceso a las 98 habitaciones, torres, jardines y el túnel subterráneo de 240 metros.
Por Natalia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
- Audioguía
- Incluida en el precio de entrada en múltiples idiomas, incluido español
- Ubicación
- 1 Austin Terrace, Toronto, ON M5R 1X8 (cerca de Metro Dupont)
El sueño neogótico de un magnate de las finanzas
Construida entre 1911 y 1914 por encargo del excéntrico financiero y militar canadiense Sir Henry Pellatt, Casa Loma (que significa 'Casa en la Colina' en español) es una de las mansiones privadas más extravagantes de Norteamérica.
Pellatt invirtió más de tres millones de dólares de la época para crear un castillo medieval europeo en pleno corazón de Toronto.
La fastuosa residencia cuenta con noventa y ocho habitaciones repartidas en tres plantas principales, suites aristocráticas decoradas con chimeneas de mármol importadas de Europa, una biblioteca de más de diez mil volúmenes y un suntuoso invernadero acristalado con cúpula de cristal tintado italiano y tuberías de vapor bajo el suelo para mantener orquídeas exóticas en pleno invierno.

Pasadizos secretos, torres defensivas y set de rodaje
Uno de los tramos más emocionantes del recorrido es el túnel subterráneo de 240 metros que conecta la residencia principal con los establos y la cochera, atravesando bóvedas de ladrillo y exhibiciones sobre la historia social de Toronto durante las Guerras Mundiales.
Desde allí, los visitantes pueden ascender a la Torre Normanda y la Torre Escocesa para obtener panorámicas privilegiadas.
La imponente arquitectura del castillo lo ha convertido en un codiciado plató cinematográfico de Hollywood: en sus salones se filmaron escenas clave de superproducciones como X-Men (funcionando como la Escuela para Jóvenes Talentos de Charles Xavier), Chicago y Scott Pilgrim contra el mundo.
Origen histórico y la ambición de Sir Henry Pellatt
Casa Loma, cuyo nombre de raíz hispana significa «casa en la colina», constituye una de las residencias señoriales más singulares levantadas en Canadá a comienzos del siglo XX.
El castillo fue concebido como un sueño monumental por Sir Henry Pellatt, un acaudalado financiero, inversor bursátil y oficial de los Queen's Own Rifles que amasó una inmensa fortuna gracias al monopolio de la energía hidroeléctrica en las cataratas del Niágara y al tendido ferroviario canadiense.
Iniciada en 1911 y finalizada en 1914 tras emplear a unos trescientos obreros, la edificación demandó una inversión astronómica para la época.
Sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial y posteriores reveses financieros derivados del colapso del mercado inmobiliario llevaron a Pellatt a una grave crisis económica a comienzos de la década de 1920.
Apenas una década después de habitar la mansión, el magnate y su esposa Mary debieron subastar sus valiosas colecciones artísticas y abandonar la finca.
En 1933, la Municipalidad de Toronto embargó la propiedad por impuestos impagados, cediendo su gestión posterior a organizaciones cívicas que la abrieron como espacio patrimonial de visita pública.
Arquitectura neogótica eduardiana y diseño de E. J. Lennox
El proyecto arquitectónico fue encomendado a E. J. Lennox, uno de los proyectistas más influyentes de Ontario y autor también del Antiguo Ayuntamiento de Toronto. Lennox concibió una fantasía ecléctica inspirada en los castillos medievales normandos, las abadías escocesas y los palacetes franceses del valle del Loira.
El exterior está construido con sillares de piedra caliza y arenisca grisácea, coronado por torreones almenados, chimeneas ornamentadas, matacanes decorativos y arcos ojivales. Pese a su estética historicista de corte medieval, el castillo incorporó los avances tecnológicos más modernos del periodo eduardiano.
La residencia contaba con tres hornos de calefacción central por vapor, un sistema de aspiración de polvo integrado en las paredes, un ascensor eléctrico y una de las primeras instalaciones privadas de telefonía interna de la ciudad, con decenas de terminales distribuidos por todas las plantas.
Salones señoriales: el Gran Salón, la Biblioteca y el Invernadero
El interior de Casa Loma alberga noventa y ocho estancias distribuidas en tres alturas principales.
El recorrido se inicia en el imponente Gran Salón (Great Hall), un vestíbulo amplio con techos abovedados de madera de roble labrada que alcanzan casi dieciocho metros de altura, presidido por armaduras decorativas y candelabros de forja suspendidos.
Contigua al salón se halla la Biblioteca principal, cuyos techos artesonados exhiben el escudo heráldico de la familia Pellatt y cuyas estanterías de caoba y nogal fueron proyectadas para cobijar más de diez mil volúmenes encuadernados.
Uno de los rincones más singulares es el Invernadero (Conservatory), una espaciosa galería botánica acristalada con zócalos de mármol de Ontario y cúpula central de vidrieras polícromas importadas de Italia.
Un ingenioso circuito subterráneo de tuberías de vapor caliente permitía mantener con vida orquídeas tropicales y palmeras incluso en los inviernos canadienses más crudos.
Las suites privadas y la vida doméstica eduardiana
En la segunda planta se ubican los aposentos personales de los propietarios y las habitaciones de invitados de honor.
La suite de Sir Henry destaca por sus paneles de nogal americano, chimeneas de mármol tallado y un compartimento secreto empotrado junto a la chimenea para salvaguardar documentación confidencial de sus negocios. Su cuarto de baño disponía de una compleja ducha circular con múltiples rociadores laterales accionados por llaves doradas.
La suite de Lady Mary Pellatt está decorada en tonos celestes y blancos, reflejando el gusto aristocrático de la época, con un amplio vestidor de madera de arce y un salón de té privado.
En esta misma planta se conservan las habitaciones destinadas a miembros de la realeza británica que pudieran visitar Toronto, así como salas de billar, salones de fumadores y las modestas estancias reservadas para los sirvientes, ilustrando la marcada jerarquía social que gobernaba las grandes residencias de la época eduardiana.
El túnel subterráneo y el secreto de la Segunda Guerra Mundial
Uno de los puntos culminantes de la visita es el pasadizo subterráneo de doscientos cuarenta metros de longitud excavado bajo el nivel de la calle. Este corredor abovedado de ladrillo conecta el sótano del castillo con los establos situados al otro lado de Austin Terrace.
Más allá de su utilidad logística original para transportar suministros sin padecer la nieve exterior, el túnel y los establos albergaron un episodio histórico de máximo secreto durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante la guerra se instaló allí una base científica clandestina dedicada al ensamblaje y perfeccionamiento del sistema ASDIC, el precursor del sónar moderno utilizado para detectar submarinos en el Atlántico norte.
Las ventanas de los establos fueron tapiadas y el personal trabajaba bajo estrictos juramentos de confidencialidad militar. En la actualidad, el túnel expone paneles fotográficos de archivo que narran esta faceta histórica junto a crónicas visuales de la vida urbana de Toronto.
Las caballerizas, las torres y el cine
Al salir del túnel subterráneo se accede a los establos históricos, construidos con revestimientos de caoba española y suelo de baldosas vitrificadas para favorecer la higiene de los caballos de pura sangre de Pellatt.
El recinto incluye la cochera, donde se exhibe una colección de carruajes de época y automóviles clásicos de comienzos del siglo XX.
Desde la planta alta del castillo principal, los visitantes pueden subir por escaleras de caracol angostas hacia la Torre Normanda y la Torre Escocesa. Desde las almenas se obtienen panorámicas despejadas del perfil de rascacielos del centro financiero de Toronto y la silueta de la Torre CN.
Asimismo, la arquitectura neogótica del castillo lo ha consolidado como un codiciado plató de rodaje para la industria cinematográfica internacional. En sus salas y jardines se filmaron secuencias de largometrajes como la saga de mutantes de Charles Xavier, el musical Chicago y Scott Pilgrim contra el mundo.
Los jardines patrimoniales sobre el relieve glaciar
La propiedad comprende casi dos hectáreas de jardines ingleses formales que descienden en terrazas escalonadas a lo largo de la ladera de Davenport Hill. Esta colina es un relieve geológico singular que marca la antigua línea de costa del lago prehistórico Iroquois, formado tras la última glaciación.
Abiertos habitualmente durante los meses templados, de mayo a octubre, los jardines exhiben parterres florales con miles de bulbos de tulipanes, rosas aromáticas, rododendros, fuentes de piedra tallada y senderos serpenteantes a la sombra de coníferas maduras.
El contraste entre la piedra rústica del castillo y el colorido de los jardines crea un remanso de tranquilidad apartado del ritmo acelerado del distrito urbano que lo rodea.
Consejos para la visita, acceso y Baldwin Steps
Casa Loma se sitúa en el número 1 de Austin Terrace, en el sector de Midtown Toronto. La vía más habitual de acceso en transporte público consiste en tomar la línea 1 del metro TTC hasta la estación Dupont.
Al salir de la estación hacia el norte, se puede ascender caminando por la histórica escalinata de Baldwin Steps, un tramo peatonal de ciento diez escalones que remonta la escarpada ladera de la colina y ofrece vistas pintorescas a medida que se gana altura.
Se aconseja calcular entre hora y media y dos horas para explorar las tres plantas del castillo, los túneles y las torres mirador.
El recorrido dispone de audioguías en español incluidas con el acceso, y el edificio cuenta con un ascensor histórico para personas con movilidad reducida, si bien el tramo final hacia las almenas superiores de las torres solo es accesible por escaleras de caracol empinadas.
¿Cómo se llega a Casa Loma en transporte público?
Se llega en la Línea 1 del metro TTC bajando en la estación Dupont. Desde allí se caminan dos calles hacia el norte y se sube la escalinata histórica de Baldwin Steps que conduce a la entrada.
¿Vale la pena visitar los jardines de Casa Loma?
Sí, entre mayo y octubre los jardines de dos hectáreas florecen con fuentes, esculturas y parterres ingleses, ofreciendo los mejores ángulos fotográficos del castillo con el skyline de Toronto al fondo.
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