Entre enero y marzo nacen miles de ñus en las llanuras de Ndutu

Las llanuras de Ndutu, ubicadas a caballo entre el extremo sur del Parque Nacional Serengeti y el Área de Conservación de Ngorongoro, son el escenario de la temporada de partos (calving season) de la Gran Migración. Entre enero y marzo, cientos de miles de hembras de ñu dan a luz simultáneamente a sus crías en pastos volcánicos de extraordinaria riqueza mineral.

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Ubicación
Límite sur del Serengeti con el Área de Conservación de Ngorongoro
Época dorada
De finales de diciembre a principios de abril (calving season)
Nacimientos
Cientos de miles de crías en pocas semanas, con el pico habitual en febrero
Lagos salinos
Lago Ndutu y Lago Masek, frecuentados por flamencos y garzas

Pocos espectáculos biológicos igualan la ternura y la intensidad dramática de las Llanuras de Ndutu. En este rincón meridional del Serengeti, la vida se renueva a una escala colosal sobre las fértiles cenizas volcánicas de los volcanes de Tanzania.

Atardecer sereno sobre los pastizales de Ndutu, escenario de la temporada de partos de ñus.
mwanasimba from La Réunion (CC BY-SA 2.0)

Medio millón de crías en pocas semanas: la carrera por la vida

Los suelos de Ndutu contienen altas concentraciones de fósforo y calcio derivados de las erupciones del vecino volcán Ol Doinyo Lengai, elementos nutricionales indispensables para la producción de leche materna de las hembras preñadas.

En un prodigio adaptativo de saciedad de depredadores, miles de crías nacen cada día; a los pocos minutos de nacer, una cría es capaz de ponerse en pie y seguir el paso de la manada.

El paraíso de los guepardos y safaris fuera de pista

La vasta extensión de pastos cortos y llanos convierte a Ndutu en uno de los territorios más propicios para presenciar cacerías de guepardo a alta velocidad.

Al ubicarse parte del ecosistema dentro del Área de Conservación de Ngorongoro, los vehículos de safari autorizados pueden realizar conducción fuera de pista (off-road) controlada, permitiendo buenas aproximaciones fotográficas sin alterar el comportamiento de los animales.

Momento fotográfico: Planifica tu viaje en la primera quincena de febrero para coincidir con el apogeo de los partos; los amaneceres dorados con miles de terneros saltando sobre la pradera verde son muy fotogénicos.

Planifica tu safari por el Serengeti y Tanzania:

• La Gran Migración

• Moru Kopjes

• Guía completa del Serengeti

La gran paridera en los suelos volcánicos y el santuario de guepardos

Situadas en la encrucijada geográfica que une el sector sur del Parque Nacional del Serengeti con el Área de Conservación de Ngorongoro, las llanuras de Ndutu representan el gran santuario natal y el escenario de uno de los acontecimientos biológicos más conmovedores de África.

Entre los meses de enero y marzo, las infinitas praderas de pastos cortos que rodean los lagos salinos de Ndutu y Masek reciben a las grandes manadas de la migración para dar inicio a la temporada de la gran paridera (calving season).

La elección de este enclave responde a una singularidad geológica determinante: las cenizas expulsadas a lo largo de milenios por el cercano volcán activo Ol Doinyo Lengai han fertilizado los suelos con elevadísimas concentraciones de calcio, fósforo y potasio, minerales indispensables para que las hembras gestantes produzcan leche rica y para el rápido endurecimiento óseo de los recién nacidos.

En un lapso de pocas semanas nacen cientos de miles de crías de ñu y miles de cebratos.

La naturaleza ha dotado a estos neonatos de una gran capacidad de supervivencia: a los pocos minutos de nacer ya son capaces de ponerse en pie y, en menos de una hora, pueden correr a la par de la manada para escapar de los depredadores.

Esta colosal abundancia de presas vulnerables atrae a una densidad formidable de carnívoros, convirtiendo a Ndutu en el paraíso predilecto para la observación del guepardo.

Las llanuras abiertas combinadas con pequeños bosquecillos de acacias espinosas brindan el terreno perfecto para que estos felinos desplieguen sus vertiginosas carreras de caza.

Las regulaciones de esta zona permiten realizar safaris fuera de pista con vehículos todoterreno acompañados por guías profesionales, facilitando aproximaciones respetuosas a escenas íntimas de fauna.

  • Presenciar los conmovedores nacimientos masivos de cientos de miles de crías de ñu en la sabana.

  • Observar la prodigiosa técnica de caza en velocidad de los guepardos en las praderas abiertas.

  • Explorar las orillas de los lagos salinos de Ndutu y Masek pobladas por bandadas de flamencos.

  • Apreciar la riqueza mineral de los suelos volcánicos fertilizados por el volcán Ol Doinyo Lengai.

Los lagos alcalinos y el bosque de acacias de Ndutu

Más allá de los pastos cortos, Ndutu tiene un paisaje que sorprende a quien llega esperando solo sabana abierta. Alrededor del lago Ndutu y de las zonas vecinas crece un bosque claro de acacias que ofrece sombra, escondite y perchas para muchas especies.

Esa mezcla de llanura y arbolado es una de las razones por las que la zona resulta tan variada para la observación de fauna: en pocos kilómetros pasas de horizontes despejados a senderos entre troncos retorcidos donde descansan leones o leopardos.

Los lagos de la región son de aguas alcalinas y poco profundas, y su nivel cambia mucho de una estación a otra. Cuando hay agua suficiente, atraen aves acuáticas, entre ellas flamencos, pelícanos y diversas garzas.

Cuando se retira, deja costras blancas de sal y orillas de barro que cuentan, mejor que cualquier panel, cómo respira el ecosistema a lo largo del año.

Más allá de la temporada de partos

Aunque la fama de Ndutu llega con las crías de ñu, la zona no se apaga el resto del año.

Cuando las lluvias se desplazan, los grandes rebaños se mueven hacia otros sectores del ecosistema, pero siguen quedando gacelas, cebras, jirafas, hienas y chacales, y los depredadores residentes mantienen sus territorios. Es un buen momento para quien prefiere un safari más sosegado y con menos vehículos alrededor.

Recuerda que Ndutu forma parte de un territorio vivo y compartido: la vecina área de conservación de Ngorongoro es de uso múltiple y en ella conviven la fauna silvestre y comunidades pastoriles maasai, algo que conviene tener presente al moverte con respeto por el paisaje.