Ámbar, larimar y tallas de madera en el Mercado Modelo
El Mercado Modelo, sobre la avenida Mella de Santo Domingo, es uno de los mercados de artesanía más tradicionales de la ciudad, con más de un centenar de puestos de tallas en madera, cuadros, ámbar, larimar y otros recuerdos típicos dominicanos.
Por Natalia
- Ubicación
- Avenida Mella, Santo Domingo
- Productos típicos
- Ámbar, larimar, tallas en madera, cuadros y ropa
- Tamaño
- Más de un centenar de puestos bajo un mismo techo
- Recomendación
- El regateo es habitual, sobre todo en piezas de joyería
Historia y consejos de visita
El Mercado Modelo reúne, bajo una misma estructura sobre la avenida Mella, más de un centenar de puestos que concentran buena parte de la oferta artesanal de República Dominicana: tallas en madera de temática afrocaribeña, cuadros de la escuela naíf dominicana, ropa y, sobre todo, joyería con las dos piedras más asociadas al país, el ámbar y el larimar.
El larimar, una variedad de pectolita de color azulado que sólo se encuentra en cantidades comerciales en República Dominicana, es una de las compras más buscadas por los visitantes, junto con el ámbar dominicano.
Como en la mayoría de los mercados de artesanía del país, el regateo es habitual y esperado, especialmente en piezas de mayor valor.
El santuario artesanal de la avenida Mella, el ámbar azul y la mamajuana
Ubicado sobre la concurrida avenida Mella, en el límite septentrional de la Ciudad Colonial, el Mercado Modelo es el centro de artesanía popular, suvenires y folklore más emblemático y tradicional de la República Dominicana.
Inaugurado en la década de 1940 y obra del arquitecto Henry Gazón Bona, el edificio destaca por su arquitectura funcionalista y de hormigón armado pensada para el comercio popular.
Cruzar sus puertas supone sumergirse en un vibrante y aromático laberinto sensorial de pasillos donde más de un centenar de artesanos, orfebres y puesteros exhiben el compendio más completo y variado de las expresiones manuales dominicanas.
Entre sus mercancías más apreciadas destaca la alta joyería en piedras semipreciosas: el ámbar dominicano —famoso por sus tonalidades que van del amarillo miel al rarísimo y codiciado ámbar azul fluorescente con inclusiones fósiles de insectos prehistóricos— y el larimar, una pectolita de color azul turquesa y blanco que no se encuentra en ningún otro lugar del planeta salvo en las minas montañosas de Barahona.
Los puestos exhiben además coloridas pinturas de estilo naif con escenas campesinas de corte de caña y paisajes caribeños, esculturas de cerámica de las tradicionales muñecas Limé sin rostro (creadas por la artista Liliana Mera para reflejar el mestizaje indio, europeo y africano del pueblo dominicano) y piezas talladas en caoba y guayacán.
En el área de especias y botánica tradicional se apilan botellas de mamajuana: el brebaje tradicional dominicano elaborado a base de raíces, maderas aromáticas y hierbas silvestres que se maceran con ron añejo, vino tinto y miel, al que la tradición popular atribuye virtudes energizantes.
Varios puestos ofrecen piezas de larimar y ámbar que permiten apreciar el trabajo artesanal.
Regatear con amabilidad en los puestos mientras se conversa con los artesanos sobre el origen de sus piezas constituye una experiencia cultural entrañable.
Adquirir piezas de joyería artesanal elaboradas con ámbar azul fósil y larimar dominicano exclusivo.
Descubrir las tradicionales muñecas Limé de cerámica sin rostro, símbolo del mestizaje nacional.
Aprender sobre los ingredientes botánicos y la preparación casera de la tradicional mamajuana.
Apreciar la arquitectura funcional del edificio, inaugurado en la década de 1940.
Ámbar dominicano: piedras con historia
El ámbar de la República Dominicana es famoso en todo el mundo por su calidad y por las piezas de vida prehistórica que a veces contiene. Es resina fósil de árboles antiguos que, hace millones de años, quedó atrapada en el suelo y se endureció con el tiempo.
Algunas piezas conservan insectos, hojas o burbujas de aire, ventanas diminutas a un ecosistema que desapareció hace mucho.
En el mercado, observa la transparencia, el color y los posibles detalles internos. Pregunta al vendedor por su origen y por el tipo de pieza, y no dudes en pedir información sobre cómo reconocer una pieza auténtica. Los artesanos suelen explicar con orgullo su oficio.
Larimar: una piedra exclusiva
El larimar es una variedad de pectolita de tonos azules que se extrae en una zona concreta del país, y ese carácter único lo convierte en uno de los símbolos de la artesanía dominicana.
Sus tonos recuerdan al mar Caribe, con vetas blancas que parecen olas. Fíjate en la variedad de matices y escoge la pieza que más te llame la atención, sin dejarte llevar por la prisa.
Comprar con calma y respeto
El mercado es un lugar vivo, con voces, olores y música. Regatear forma parte de la tradición, pero hazlo con amabilidad y sentido común, entendiendo que detrás de cada puesto hay un trabajo artesanal.
Compara en varios puestos antes de decidir, pide recibo si lo necesitas y guarda tus pertenencias con cuidado.
Además de joyería, encontrarás café, ron, tabaco y cuadros de colores intensos. Piensa en regalos que te recuerden el viaje y que, al mismo tiempo, apoyen a la economía local.
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