Partidas de ajedrez a la sombra de la Catedral en la Plaza de Armas

La Plaza de Armas es el núcleo histórico y fundacional de Santiago de Chile, trazada en damero por Pedro de Valdivia en 1541. Presidida por la imponente Catedral Metropolitana neoclásica de 1748, alberga el Museo Histórico Nacional, el Correo Central y animadas partidas de ajedrez.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Fachada neoclásica de la Catedral Metropolitana y palmeras de la Plaza de Armas de Santiago.
Diego Delso, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

El kilómetro cero y cuna cívica de Chile

En el corazón palpitante de Santiago, la Plaza de Armas es el kilómetro cero de la nación. Rodeada por señoriales palmeras y edificios patrimoniales, es un hervidero cultural donde conviven músicos callejeros, retratistas, ajedrecistas y comunidades migrantes.

Tesoros Sacros de la Catedral Metropolitana

Levantada desde 1748 y dirigida durante años por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, la Catedral Metropolitana deslumbra por sus tres naves, sus pinturas religiosas y su altar mayor.

En su cripta arzobispal subterránea descansan insignes figuras de la historia civil y eclesiástica de Chile, mientras que su museo de arte sacro custodia platería, mobiliario antiguo y obras de órdenes religiosas.

Palacio de la Real Audiencia: Entra al Museo Histórico Nacional, en el costado norte de la plaza, para conocer la historia del país.

Trazada formalmente en 1541 por el alarife Pedro de Gamboa como el núcleo neurálgico del damero fundacional santiaguino, la Plaza de Armas es el corazón cívico, histórico y social indiscutible de Chile.

Reconocida como el kilómetro cero de la nación, esta plaza arbolada con imponentes palmeras y otros árboles ha sido escenario de la vida cívica y cotidiana de la sociedad chilena a lo largo de casi cinco siglos.

El entorno de la plaza es un hervidero constante de animación popular donde conviven músicos callejeros, organilleros tradicionales, retratistas al óleo y apasionados jugadores de ajedrez que disputan partidas diarias en mesas de hormigón.

En el centro de la explanada se erigen destacados monumentos públicos, entre los que descuella el monumento de hormigón y granito en homenaje a los pueblos indígenas, obra del escultor Enrique Villalobos e instalado en 1992.

El flanco poniente de la plaza está dominado por la Catedral Metropolitana de Santiago, la sede principal de la arquidiócesis capitalina.

El templo actual, erigido en el siglo XVIII tras sucesivos terremotos devastadores, fue proyectado por jesuitas bávaros y dirigido luego por Joaquín Toesca en estilo neoclásico, y Ignacio Cremonesi le añadió después las dos torres de la fachada.

El interior de tres naves sobrecoge por su opulencia ornamental: un cielo pintado, altares laterales y el antiguo altar mayor con su ciborio.

En la Cripta Arzobispal descansan los restos de eminentes prelados de la iglesia chilena y, en criptas civiles, figuras como Diego Portales y José Tomás Ovalle.

En las inmediaciones de la catedral se ubican además el Museo Histórico Nacional en el Palacio de la Real Audiencia y el Correo Central, conformando un conjunto patrimonial de gran valor.

  • Recorrer la nave central de la Catedral Metropolitana admirando su cielo pintado y su altar mayor.

  • Visitar la Cripta Arzobispal donde reposan prelados y figuras de la historia civil de Chile.

  • Observar la vibrante vida cotidiana de organilleros, ajedrecistas y pintores en la Plaza de Armas.

  • Descubrir los palacios coloniales y neoclásicos que rodean el kilómetro cero de la capital.

El origen de la ciudad en un solo cuadrado

La plaza ocupa el lugar que Pedro de Valdivia señaló como centro de la ciudad cuando la fundó en 1541. En torno a ella se organizaron los edificios principales de la administración y de la Iglesia, siguiendo el modelo de damero que se aplicó en tantas ciudades hispanoamericanas. Por eso, caminar por la plaza es recorrer el punto cero de Santiago.

Con los siglos, el espacio ha cambiado: se plantaron palmeras y jardines, se instalaron esculturas y se construyeron edificios nuevos. Pero la función de lugar de encuentro se ha mantenido, y es fácil ver a vecinos conversando, a artistas callejeros y a jugadores de ajedrez.

Edificios que merecen una mirada

Alrededor de la plaza se levantan construcciones de distintas épocas. El antiguo edificio de la Real Audiencia alberga hoy un museo dedicado a la historia del país, y el edificio de correos destaca por su fachada.

La combinación de estilos permite leer la evolución arquitectónica de la ciudad en pocos metros.

Tómate el tiempo de sentarte en un banco y observar. La plaza muestra distintas caras según la hora: tranquila por la mañana, bulliciosa a mediodía y más relajada al caer la tarde. Mantén tus objetos personales vigilados, como en cualquier zona céntrica y concurrida.

Para saber más