Libros usados, bares de vino y Bellas Artes en el barrio Lastarria

El Barrio Lastarria es el distrito cultural, gastronómico y bohemio más sofisticado de Santiago de Chile. Con sus calles peatonales adoquinadas de arquitectura neoclásica, alberga el Museo Nacional de Bellas Artes, el GAM, ferias de libros usados, cafés de especialidad y bares de vino.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Calles adoquinadas, terrazas gastronómicas y ambiente bohemio del Barrio Lastarria en Santiago.
Tommy Boy, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La elegancia bohemia y peatonal de Santiago

Surgido alrededor de la Iglesia de la Vera Cruz en Santiago, el Barrio Lastarria es el refugio favorito de intelectuales, artistas y amantes del buen vivir. Sus calles curvas y sombreadas invitan a caminar sin prisas entre casonas de estilos variados.

El Museo de Bellas Artes y la escena gastronómica

Bordeando el Parque Forestal se alza el monumental Palacio de Bellas Artes (1910), con su cúpula acristalada traída de Bélgica que custodia una de las principales colecciones de escultura y pintura nacional.

En las terrazas de la calle José Victorino Lastarria se puede degustar copas de carménère y sauvignon blanc en bares especializados como Bocanáriz o deleitarse con helados artesanales en el Emporio La Rosa.

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Bohemia de entreguerras, arquitectura de Kulczewski y el Museo de Bellas Artes

Enclavado entre el verde pulmón del Parque Forestal, el cerro Santa Lucía y la Alameda Bernardo O'Higgins, el Barrio Lastarria y el contiguo sector de Bellas Artes forman el enclave bohemio, patrimonial y cultural más refinado de la capital chilena.

Su florecimiento urbano data de principios del siglo XX, cuando distinguidas familias aristocráticas, diplomáticos, escritores y arquitectos de vanguardia eligieron este tranquilo sector para construir elegantes casonas señoriales y palacetes de estilo europeo.

Caminar por sus calles arboladas permite admirar el audaz legado del insigne arquitecto chileno Luciano Kulczewski, a quien se ha llamado 'el Gaudí chileno'.

Sus obras maestras en el barrio, entre las que sobresalen la Casa Taller Kulczewski y diversos edificios residenciales de la calle Estados Unidos, fusionan de forma magistral el art nouveau sinuoso con la geometría del art déco, el neogótico y expresivas gárgolas de piedra tallada.

El epicentro del movimiento peatonal se concentra en la calle José Victorino Lastarria, que los fines de semana se transforma en una animada feria cultural al aire libre en torno a la Plaza Mulato Gil de Castro y el Museo de Artes Visuales (MAVI), donde libreros anticuarios, grabadores, músicos callejeros y anticuarios ofrecen libros de colección, vinilos de época y joyas de plata de autor.

Cruzando el Parque Forestal se alza el Museo Nacional de Bellas Artes, diseñado por el arquitecto Emile Jéquier con una monumental cúpula de estructura metálica y cristal, e inspirado en el Petit Palais de París, y el contiguo Museo de Arte Contemporáneo (MAC).

Las calles peatonales están salpicadas de encantadores cafés de especialidad, heladerías artesanales, librerías independientes y bistrós con terrazas donde degustar vinos de guarda de los valles centrales chilenos al atardecer.

  • Recorrer la calle peatonal José Victorino Lastarria descubriendo librerías y casonas históricas.

  • Admirar los detalles arquitectónicos de estilo art nouveau de las obras de Luciano Kulczewski.

  • Visitar el Museo Nacional de Bellas Artes y contemplar su imponente cúpula de cristal.

  • Disfrutar de una copa de vino chileno en las acogedoras terrazas de la Plaza Mulato Gil de Castro.

El cerro Santa Lucía, donde empezó Santiago

A pocos pasos del barrio se alza el cerro Santa Lucía, un afloramiento rocoso que ya tenía nombre antes de la llegada de los españoles: los pueblos originarios lo conocían como Huelén. En sus faldas se fundó Santiago en 1541, y durante siglos sirvió de punto de observación y defensa.

Hoy es un parque de escaleras, terrazas y miradores desde donde se entiende la forma de la ciudad.

A comienzos de la década de 1870, el intendente Benjamín Vicuña Mackenna impulsó su transformación en un paseo público, con jardines, fuentes y construcciones de aire romántico.

Subirlo con calma, mirando los detalles de los muros y los rincones, es una buena manera de combinar historia, paisaje urbano y un descanso entre museos y cafés del barrio.

Plaza Mulato Gil de Castro y el arte del retrato

La plaza que lleva el nombre de José Gil de Castro, conocido como el Mulato Gil, recuerda a un pintor de la época de la independencia que retrató a numerosos personajes de su tiempo.

Su obra es una fuente valiosa para conocer la vida y la moda de principios del siglo diecinueve. En torno a la plaza se agrupan pequeñas galerías, tiendas y un museo de artes visuales, y el ambiente invita a sentarse a observar.

Un paseo a pie entre parques y museos

Lo más agradable del barrio es recorrerlo sin prisa. Puedes empezar por el Parque Forestal, con sus árboles altos y sus paseos sombreados, seguir hacia el museo de Bellas Artes y terminar en las calles peatonales de Lastarria, donde las terrazas de los cafés se llenan al caer la tarde.

Todo queda a corta distancia, de modo que es fácil improvisar según el ánimo y el clima.

Si te gusta el cine o el teatro, consulta la cartelera de las salas de la zona, que suelen programar ciclos y estrenos de autor. Y si prefieres algo tranquilo, una librería de viejo o una exposición pequeña en una galería pueden ser tan satisfactorias como un gran museo.

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