Una laguna ácida turquesa humea en el cráter del Volcán Poás

El Parque Nacional Volcán Poás, a unos 50 kilómetros de San José, permite asomarse al cráter de un volcán activo de 1.320 metros de diámetro, con una laguna ácida en el fondo. La entrada se compra solo en línea en la web del SINAC y el parque cierra cuando sube la actividad: revisa su estado antes de salir.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Desde San José se llega al borde de un volcán activo en hora y media. El Poás se levanta en la provincia de Alajuela, a unos 45 o 50 kilómetros al noroeste de San José, y su cima ronda los 2.708 metros. Desde el mirador se ve el cráter principal, de 1.320 metros de diámetro y unos 300 de profundidad.

Precisamente porque está vivo, esta excursión no se organiza como las demás. El parque ha cerrado varias veces en los últimos años por erupciones, la entrada se reserva con día y hora, y la niebla puede tapar el cráter en cuestión de minutos. Planificarla bien es la diferencia entre ver la laguna y ver una pared blanca.

Antes de reservar, mira cómo está el volcán

La erupción de abril de 2017 dañó las instalaciones del parque y lo mantuvo cerrado casi un año y medio. En 2025 la historia se repitió: el SINAC lo cerró de forma indefinida a finales de marzo, con alerta amarilla, y no volvió a recibir visitantes hasta el 30 de julio de ese año.

Poas Volcano en san-jose
MongeNajera, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

La actividad no se ha detenido. El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) registró nuevas erupciones en 2026, entre ellas una el 4 de julio de madrugada. Antes de comprar la entrada y, sobre todo, la víspera de ir, revisa los avisos del SINAC y del OVSICORI.

Si el parque cierra con tu entrada ya pagada, el SINAC ha permitido en los cierres anteriores solicitar la reprogramación por correo electrónico. Guarda el comprobante de la compra y la dirección de contacto que aparece en él.

Entradas, turnos y horario según el SINAC

Según la web oficial del SINAC, el parque abre todos los días de 8:00 a 16:00 y el último ingreso de visitantes es a las 14:00. No se venden entradas en la puerta: hay que comprarlas antes en el sistema de servicios en línea del SINAC, creando una cuenta y eligiendo fecha y franja horaria.

Las tarifas publicadas en esa misma web, con el IVA incluido, son estas:

  • No residentes: 16,95 dólares los adultos y 5,65 dólares los niños de 2 a 12 años.

  • Nacionales y residentes: 1.130 colones los adultos y 565 colones los niños; mayores de 65 años y menores de 2 años, gratis.

  • Estacionamiento: 2.750 colones por coche y 1.250 por moto.

Tras la reapertura de julio de 2025 la visita se organizó en turnos de 20 minutos con aforo limitado. Las tarifas y las condiciones cambian con la situación del volcán, así que confírmalas en la web oficial justo antes de reservar.

De San José al cráter: carretera, autobús o excursión

En coche, la ruta sube por Alajuela y atraviesa pueblos agrícolas hasta la entrada del parque. Son alrededor de una hora y media de viaje por carretera asfaltada, sin necesidad de 4x4. Hay un puente con límite de peso en el acceso principal, pero no afecta a coches particulares.

El transporte público es escaso: hay muy pocas salidas de autobús hacia el volcán y los horarios no siempre encajan con el turno reservado, así que conviene confirmarlos con la empresa de autobuses antes de ir. Por eso mucha gente opta por coche de alquiler o por una excursión organizada que ya incluye la entrada.

Varias de esas excursiones combinan el Poás con la hacienda cafetalera Doka, en Sabanilla de Alajuela, y con los jardines de las cataratas de La Paz, entre Vara Blanca y Cinchona. Si te interesan, comprueba que el operador haya reservado tu turno en el SINAC.

Lo que se ve desde el mirador del cráter activo

Desde el estacionamiento, un camino pavimentado lleva en pocos minutos al mirador. Abajo se abre el cráter principal, con paredes de roca desnuda, columnas de vapor que salen de las fumarolas y, cuando la actividad lo permite, la laguna caliente en el fondo.

Esa laguna es una de las más ácidas del planeta: su pH llega a estar cerca de cero y en el fondo se acumula una capa de azufre líquido.

En el mirador hay refugios contra la caída de rocas y carteles en español e inglés que explican qué hacer en caso de erupción, ceniza o gases. El tiempo de permanencia es limitado, así que llega con la cámara preparada y sigue siempre las indicaciones de los guardaparques.

Los otros dos cráteres: Botos y Von Frantzius

Un kilómetro al sur del cráter activo está la laguna Botos, un cráter apagado ocupado por un lago de agua fría de unos 400 metros de diámetro y 14 de profundidad, rodeado de bosque nuboso. Al norte queda el cono Von Frantzius, que se considera el foco eruptivo más antiguo del volcán.

El sendero a Botos ha permanecido cerrado durante largas temporadas después de las erupciones. Si caminar hasta allí es parte de tu plan, pregunta al SINAC si está habilitado en la fecha de tu visita.

Frío, niebla y cómo vestirte para la cima

La temperatura media en la cumbre es de 12 °C y llueven unos 3.500 milímetros al año, según el SINAC. El parque pide ropa cómoda y calzado cerrado; en días de sol, sombrero y protector solar, y en días nublados, chaqueta e impermeable.

La visibilidad suele empeorar a medida que avanza la mañana, por eso los primeros turnos tienen más posibilidades de ver el cráter despejado. Entre enero y abril, la estación seca, el cielo suele estar más limpio. Lleva una capa de abrigo aunque en San José haga calor: la diferencia se nota al bajar del coche.

Bosque nuboso y fauna junto a la cumbre

Alrededor del cráter crece un bosque nuboso afectado por la lluvia y la niebla ácidas que generan los gases del volcán. Destacan los robles y la sombrilla de pobre, una planta cuyas hojas enormes explican su nombre.

Entre las aves que cita el SINAC están el quetzal y varias especies de colibríes; entre los mamíferos, ardillas y armadillos.

Un siglo de erupciones en pocas líneas

El Poás ha entrado en erupción unas 40 veces desde 1828. La de 1910 es la mayor de la que hay registro histórico, con una columna de ceniza de unos 8.000 metros. El 17 de mayo de 1953 empezó un ciclo de explosiones violentas que se prolongó hasta 1956.

En septiembre de 2019 una explosión lanzó ceniza y material sólido a unos dos kilómetros de altura. El 21 de abril de 2025 llegó la más alta desde 2017, con una columna de unos cuatro kilómetros que alcanzó a comunidades vecinas. El nombre del volcán viene del huetar, aunque su significado no se conoce con certeza.

Fresas, café y helechos en el camino de vuelta

Las faldas del Poás son tierra de cafetales, cultivos de fresas y viveros de helechos. Ese paisaje agrícola acompaña buena parte de la subida y la bajada, y es parte de la excursión tanto como el cráter, sobre todo si el volcán amanece cubierto.

Si te queda la tarde libre, la hacienda Doka ofrece recorridos por su beneficio de café y los jardines de La Paz reúnen cataratas y senderos en la vertiente que baja hacia Cinchona. Los dos quedan a una distancia razonable del volcán para completar la jornada antes de volver a San José.

El Parque Nacional Volcán Poás es el volcán activo más accesible para visitar en excursión de un día desde San José en Costa Rica.

Si te quedas más días en San José, puedes seguir por Vitrales franceses y columnas dóricas en la Catedral de San José, La Sabana fue aeropuerto y hoy es el gran parque verde de San José o Collares, hachas y amuletos de jadeíta en el Museo del Jade.

Fuentes

Para saber más