Cayo Levantado, la Isla Bacardí de los viejos anuncios de ron
Cayo Levantado, una pequeña isla dentro de la Bahía de Samaná, es conocida popularmente como «Isla Bacardí» por haber aparecido en publicidades históricas de la marca de ron, y hoy se visita en excursiones de día por sus playas de aguas tranquilas.
Por Natalia
- Apodo
- «Isla Bacardí», por su aparición en publicidades de la marca de ron
- Ubicación
- Dentro de la Bahía de Samaná
- Actividad principal
- Playa y natación en aguas tranquilas
- Acceso
- En lancha desde Samaná o Las Galeras

Historia y consejos de visita
Cayo Levantado es una pequeña isla dentro de la Bahía de Samaná que ganó fama internacional como «Isla Bacardí» tras aparecer en campañas publicitarias históricas de la marca de ron, aunque hoy no tiene relación comercial directa con la empresa.
Sus playas de arena blanca y aguas tranquilas, protegidas dentro de la bahía, la convierten en un destino habitual de excursiones de día en lancha desde Samaná o Las Galeras, con una parte de la isla ocupada por un resort y otra de acceso público para quienes llegan sólo a pasar el día.
Arrecifes coralinos, arena coralina blanca y senderos botánicos
Cayo Levantado es un islote de relieve ondulado y reducida extensión anclado en las aguas turquesas de la Bahía de Samaná, a apenas cinco kilómetros de la costa de Santa Bárbara.
Bautizado cariñosamente en el imaginario popular internacional como 'Isla Bacardí' tras haber servido de escenario para célebres campañas publicitarias de televisión de décadas pasadas, este enclave reúne los elementos típicos de la imagen caribeña.
Su playa principal deslumbra por su franja de finísima arena blanca de origen coralino.
Las aguas que lamen la orilla son excepcionalmente transparentes, tranquilas y protegidas del oleaje atlántico, exhibiendo un gradiente cromático que transita del verde aguamarina al azul zafiro sobre bancos de arena sumergidos.
El interior del cayo está coronado por colinas boscosas donde proliferan densas arboledas de cocoteros inclinados, almendros costeros, ceibas y flamboyanes de vistosa floración rojiza.
En los arrecifes rocosos que bordean los extremos de la isla, los aficionados al buceo con tubo descubren jardines de coral de abanico donde habitan peces mariposa, peces loro de colores irisados, erizos de púas largas y estrellas de mar gigantes.
Un sendero botánico escalonado asciende hasta el mirador superior de la isla, desde donde se contempla una fabulosa vista panorámica sobre la silueta azulada de la cordillera de Samaná y el horizonte abierto del Atlántico.
El acceso se realiza mediante confortables lanchas colectivas que parten de manera continuada desde los embarcaderos del malecón de Santa Bárbara de Samaná y desde el puerto de Simi Báez.
Bañarse en las aguas cálidas y serenas de la playa pública del cayo disfrutando de su arena blanca coralina.
Explorar con gafas y tubo los arrecifes someros cercanos a las rocas para avistar peces loro y estrellas marinas.
Probar un agua de coco fresca o un pescado frito con plátanos tostones en los quioscos gastronómicos de la orilla.
Tomar las embarcaciones autorizadas desde el muelle de Samaná asegurando el horario acordado de regreso.
Un cayo pequeño con mucha vida alrededor
Cayo Levantado es una isla de dimensiones reducidas, pero el entorno que la rodea es sorprendentemente rico.
La bahía de Samaná es un lugar de paso y descanso para numerosas aves marinas, y en los meses de invierno, durante la temporada de las ballenas jorobadas, es habitual que las lanchas que viajan hacia el cayo coincidan con algún avistamiento cercano.
Esa posibilidad convierte el trayecto en parte de la experiencia, así que conviene viajar con la cámara preparada y la mirada atenta al horizonte.
Una vez en la isla, la naturaleza se aprecia en los detalles: las raíces de los árboles que se asoman sobre la arena, el vuelo de los pelícanos que se zambullen en busca de peces, las pequeñas olas que ruedan sobre un fondo claro.
Todo ello compone una escena de ritmo pausado, muy distinta de las grandes playas urbanizadas, en la que lo más interesante es observar sin prisa.
Mirar más allá de la arena
Si caminas un poco por la isla, descubrirás que la vegetación cambia de un punto a otro. Los cocoteros ocupan el borde de la playa, mientras que en las zonas más protegidas crecen almendros de mar, uvas de playa y árboles de hojas anchas que dan sombra.
Cada especie se ha adaptado a la sal, al viento y a los suelos arenosos, y reconocerlas es una forma entretenida de aprender sobre los ecosistemas costeros del Caribe.
Cómo disfrutar del cayo con respeto
Al tratarse de un espacio pequeño y muy visitado, el cuidado del entorno es fundamental. Recoge tus residuos, no arranques plantas ni conchas, evita alimentar a los animales y limita el uso de objetos que puedan acabar en el mar.
Si practicas esnórquel, mantén la distancia con el coral y los peces, y si compras comida o artesanías a los vendedores locales, hazlo con amabilidad y respeto, pues para muchas familias del lugar el turismo representa un sustento importante.
Por último, ten presente que el regreso depende de embarcaciones y de las condiciones del mar. Pregunta con antelación cómo se organiza el retorno, confirma el punto de encuentro y no te alejes demasiado de la zona de embarque, de manera que puedas disfrutar de la isla sin preocupaciones.
Sigue explorando Samaná, o descubre también La Bahía de Samaná: Geografía y Vida Marina. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de República Dominicana.





